Conciencia Calle
Graffiti: Ruido de
Fondo
Barrio Graffiti es un proceso de exploración que se propone
identificar y rescatar a través de imágenes escritores urbanos y artistas del
graffiti que habitan Medellín y el Valle de Aburrá, reconociendo en las
visualidades que producen re-existencias, prácticas y espacialidades del
graffiti, los jóvenes y los barrios de la urbe.
La gran mayoría de las reflexiones aquí presentes responden al
lugar que ocupa inusitadamente y para sorpresa de muchos el graffiti en los
barrios y Centro Tradicional de Medellín.
Interrogarse por el graffiti como tal; dar opiniones a nivel
local del movimiento o la escena del graffiti; definirse como escritores, graffiteros
o artistas: representarse como practicantes, agentes o gestores; valorar el graffiti
a partir de lo marginal, subterráneo, clandestino y/o callejero; pensar el
hip-hop desde sus vivencias y referirse a la influencia de las músicas en la
práctica callejera o expresión artística, son algunas de las preguntas a las
que se les dan respuesta desde múltiples maneras y opciones de vivir el
presente.
A continuación exhibimos muchas voces que vienen generando
opinión pública sobre el graffiti durante el 2017. Memoria del debate y evidencia del
discurso que comienza a tejerse entre personas comunes y corrientes como
escritores, artistas, graffiteros, investigadores, gestores, académicos y
concejales…
Grupo 1. (Frases B)
El graffiti es letras (leterring), su esencia es la
influencia de los estilos de New York en esta práctica que se ha vuelto una
opción de vida para mucha gente en todo el mundo.
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Mano represent. Cancha Barrio Doce de octubre. Fotografía Julián Loaiza. 2013. |
En cada lugar el graffiti se hace con un sello propio. Local
y global al mismo tiempo.
El graffiti se hace para que sea decodificado por un público
selecto. Es la adrenalina de un acto legítimo no reguralizado.
El graffiti es clandestino: sin permiso, legítimo y nocturno.
A nivel local hay un boom, un interés y mucha gente nueva
rayando en las calles con la intención de hacerse notar “Getting Up”. Es una
especie de fiebres cíclicas por moda en la que algunos pelaos jóvenes se quedan
y lo asumen como estilo de vida.
A nivel local somos muy fieles a los estilos de New York, hay
un respeto y amor por la vieja escuela: tag´s, bombing, wildstyle y piezas...
Veo novedad o diferencia en la movida local en el uso del
color y en algunos estilos de letras.
Hay un movimiento invisible que no se ha dado a conocer.
Existe una especie de reconocimiento: juntos pero no revueltos. Falta formación
y encuentro.
La música y el graffiti van de la mano. Hoy no está tan
ligado al rap y a la cultura hip-hop. Podríamos decir que el graffiti es una
expresión hermana pero aparte del hip-hop, pues las personas que hacen graffiti
en su mayoría no se definen solo por una sola cultural musical.
Grupo 2. (Frases F)
El graffiti es radical y persuasivo: letras, fondo y de vez
en cuando muñecos (caracteres) sobre fachadas exteriores. Con el mural, el
paisaje y el arte se dan otras variables y tendencias de pintar en los muros de
las calles, desapareciendo poco a poco esa esencia.
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Trazos arriesgados. Barrio Aranjuez. Fotografía Lina
Ríos. 2014.
|
El graffiti tiende al olvido, a desaparecer. Al entrar al sistema
de comercio como una expresión artística dentro de la historia del arte urbano se
va rompiendo con su cualidad y fugacidad.
El graffiti es expresivo. Es escritura. Dice. Algunas de las
veces no comunica. Se trata de comprender cómo está organizado el diseño y cómo
se marcaron los trazos.
En la actualidad existe un movimiento más organizado, más
sistemático pues hay un reconocimiento. No se ha evolucionado en estilo propios
colombianos, una marca que nos defina como tal, falta avanzar en ello.
Soy un escritor de graffiti artístico. Un practicante porque
nunca dejamos de aprender.
Graffiti es Calle.
El graffiti siempre te ofrece amistades, desahogarte y miles
de oportunidades, perspectivas y trazos. Te anima y ayuda a autoestimarte. Te
permite sentir la satisfacción personal.
La música siempre influye en el estado de ánimo y en la
pintada.
El graffiti está fuera de la ley pero es legítimo,
necesitamos más libertad y no tanta tensión.
El graffiti es transformación.
Grupo 3. (Frases M)
Al principio cuando pintaba me ponía unos audífonos con la
música que me gusta. Ahora cuando pinto me relaciono e interactuó con el
ambiente y las personas que se acercan.
El graffiti nace como una necesidad de expresarnos.
El graffiti es una expresión urbana que quiere marcar,
comunicar y conquistar mentes y territorios.
El graffiti nace con la necesidad de regar el
nombre por todas las calles de la ciudad.
El graffiti es una reivindicación de la existencia, pintar
para no ser olvidado.
Pinto graffiti para que la gente me vea y sepa que estoy
aquí.
…en el 2006 que comencé éramos por ahí 30 o 40 personas. En
el 2017 hay más de 150 o 200 personas activos como graffiteros.
El movimiento evoluciona. Antes solo se pintaba, ahora hay
eventos, marcas y co-gestión. También como movimiento nos vamos preparando para
relacionarnos con el comercio y el Estado.
Cada pieza hecha se puede y debe de renovar con algo mejor.
Esto nos lleva a evolucionar.
Graffiti es sobrevivencia y trascendencia.
La música es hermana e influencia principal del graffiti.
Grupo 4. (Frases P)
Para mí el graffiti es el medio, la marca, la relación y las
vivencias en los muros por las calles.
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Calle nueva. Barrio Bomboná No. 1. Fotografía Julián
Loaiza. 2013.
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Graffiti es estilo libre de escritura, golpe y pista.
El graffiti es vida, libertad, soy yo.
El graffiti es de pocos, no es masivo y tiene su propio
ritmo.
…en la calle, por medio de letras, creando un estilo.
¿Adivina qué es?
El Graffiti es todo para mí.
Vivo por el graffiti.
Adepto al graffiti.
El rap callejero que habla del gueto y de las experiencias de
vida es lo que me identifica.
Grupo 6. (Frases W)
La movida a nivel local es áspera, muchos están pensando en
empresa y eso hacer crecer localmente. Que se genere un mercado también hace
que se suba de nivel visual y artístico.
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Entre hermanos. Barrio Alfonso López. Fotografía Briams
Barba. 2012.
|
Lo más relevante del graffiti son las letras y a veces las
ilustraciones, el rock´n.
Conocí el graffiti por el Rap. Al principio de mis graffos y
relaciones si era atravesado por el Hip-Hop. Para mí la música si influencia,
es necesaria inspiración para mis bocetos y piezas; a veces por temáticas que
quiero tocar en mis propuestas escucho reggae, salsa clásica, tecno, rap,
electrónica, de todo…
Grupo 7. (Y)
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Dos escritores urbanos. Barrio Francisco Antonio Zea. Fotografía Julián Loaiza. 2013.
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El Graffiti es la Conciencia de la Calle.
En el espacio público hay nuevas representaciones juveniles y
ciudadanas disruptivas que alteran al otro y lo otro. Por ello la práctica de
reivindicar a través del arte (graffiti) el derecho a la ciudad desde las
culturas juveniles.
El graffiti es una filosofía de vida pues el arte de calle
implica un compromiso y un sistema de valores inserto en un sistema mundo.
El graffiti es disidente del arte académico ya que busca
llegar a la gente del común.
El graffiti es una expresión contra hegemónica y
contracultural.
Existe una cooptación o persuasión del graffiti a través de
lo comercial y la relación con lo institucional.
Cuando definimos el graffiti como arte urbano lo asumimos más
como una intención cosmética y decorativa que como una fuerza de expresión
liberadora retadora.
La autonomía y la independencia de los procesos de escuelas
de graffiti y los procesos de base son cuestionadas y cooptadas por los
estímulos y becas de la institucionalidad.
Grupo 8. (Z)
Las artes gráficas en el espacio público siempre han tenido
que ver con las letras y el aerosol. Tienen que ver con la llegada de la
cultura Hip-Hop a Medellín en la década de los 80’s, y que encuentra una
posibilidad de reconocimiento a partir del 2007 con eventos de arte como MDE
del Museo de Antioquia.
No existe un inventario de los muros, los ciudadanos y los
colectivos que trabajan en las artes gráficas en el escenario y la esfera de lo
público. Se cree que existen más de 40 colectivos que vienen transformando
visualmente el espacio urbano de Medellín.
Se debe de promover el graffiti y el arte urbano como una
oportunidad para construir la marca de Medellín como ciudad creativa.
Hay que cualificar el espacio público con arte urbano.
Es paradójico que se prohíba este tipo de expresiones, cuando
se cruzan en estas prácticas recursos institucionales de los presupuestos
públicos.
Según la Secretaría de Juventud los jóvenes son la cuarta
parte de la población de la ciudad de Medellín. El 25%.
Existen en Medellín alrededor de 28 tendencias o formas de
ser y se han identificado 52 identidades juveniles.
Se tiene una identificación inicial a partir de las bases de
datos de clubes juveniles, de 28 colectivos de arte urbano y escuelas de
hip-hop en toda la ciudad de Medellín.
Debemos de integrar el arte urbano a nuestra visión de
ciudad.
La relación entre arte y graffiti nos permitirá potenciar el
turismo cultural.
Faltan estrategias desde la administración para trabajar
conjuntamente con los artistas y graffiteros.
El graffiti y el arte urbano aportan al paisajismo urbano,
cualificando el espacio público.
En el relato de la ciudad el arte urbano merece tener un
lugar y un capitulo bien contado.
Barrio Graffiti es una beca para la realización de publicaciones artísticas no periódicas. Línea de Artes Visuales.
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NARRATIVAS, INTERDISCIPLINARIEDAD E INVESTIGACION
Conciencia Calle
Barrio Graffiti
Este proceso de exploración propone identificar y rescatar a través de imágenes escritores urbanos y artistas del graffiti que habitan Medellín y el Valle de Aburrá, reconociendo en las visualidades que producen los jóvenes re-existencias, prácticas y espacialidades del graffiti en los barrios de la urbe.
La investigación documental cuya fuente principal es la fotografía, arriesga por recrear las visualidades locales para expandir las prácticas estéticas a partir de la recopilación de archivos gráficos que hacen memoria de las marcas de jóvenes y adultos en muros grises y paredes parlantes, sus búsquedas y luchas, los lugares que transitan y habitan, sus huellas y maneras de comunicarse con el mundo a través de otras gramáticas urbanas y expresiones artísticas no oficiales.
¿Qué sabemos de Graffiti?
En la actualidad nos sentimos afectados y seducidos por inscripciones, huellas y mensajes de letras y colores en los espacios públicos y privados de la ciudad, pero en realidad de esos agentes artistas escritores que lo viven y practican ¿que sabemos?
Tanto en los barrios como desde los presupuestos públicos el graffiti ha tomado un lugar relevante como representación cultural, consumo y afinidad de las y los jóvenes, a pesar de que aún sigue teniendo leyes y detractores que lo estigmatizan como un acto vandálico, sin comprenderlo como un movimiento artístico dentro de la corriente del arte urbano.
En lo que va del 2012 al 2017 han pasado algunos acontecimientos que se relacionan con el graffiti. A nivel nacional el caso del graffitero asesinado por la policía Diego Felipe Becerra, las obras en gran formato en concertación con la Alcaldía de Bogotá en el gobierno de Petro y las pintas de Justin Bieber.
Las muertes de graffiteros, las tensas relaciones con las administraciones locales y este hecho de la firma del artista internacional acompañado de la policía desató eventos colectivos significativos como las tomas de graffiti en Bogotá, Medellín y Cali, las retomas de graffiti ante las borradas ordenadas por las administraciones de los espacios transformados en las ciudades.
A nivel local, en el 2013 la mesa de graffiti con los funcionarios de la Alcaldía de la ciudad de Medellín, la propuesta de un proyecto de ley de galerías de arte urbano gráfico; los festivales y eventos propios para que la escena mantenga viva, el debate en el concejo en julio de 2017, la Mesa de Intervenciones gráficas emergentes en el espacio público…
En medio de todos estos hechos que se documentan en redes sociales y medios de comunicación masivos y alternativos, en lo clandestino y legítimo, en lo cotidiano escritores y artistas continúan conquistando muros, marcando fachadas, creando mapas de barrios, graffos y rayas, fortaleciendo sus grupos, organizándose en colectivos, formándose independientemente en escuelas alternativas, liberando espacios y encontrándose en parches propios para reconocerse como movimiento.
Ahora bien, nuestro rol aquí es compartir con los agentes artistas escritores sus recuerdos de vida. Permitirnos entrar con trabajos estéticos y artísticos, experimentando a través de la oralidad, la fotografía, el arte relacional y visual momentos de remembranza, que a través del recuerdo dan valor a las prácticas de la comunidad graffitera, elogian las obras producidas en situaciones adversas, documentan la construcción de identidad cultural, proponen herramientas de catalogación colectiva y construyen memoria urbana.
Podríamos decir que con el proyecto de publicación artística no periódica Barrio Graffiti se aporta un brochazo al panorama mural de la expresión local, en varios de los barrios y comunas de Medellín.
¿Por qué Barrio y Graffiti?
El “arte” callejero, el graffiti y la agitación visual son prácticas políticas deconstructoras del arte de los museos, de la condición de existencia, del aurea del artista y de las permanencias visuales, a las que poco se les presta atención en sus relatos y discursos, dando por sentado que estas maneras de participar no tienen fundamentos y valores. La idea aquí es divulgar esos principios de hermandad, solidaridad, educación popular y gráfica callejera que resignifican y posee el graffiti como escritura y acción directa.
En los barrios de la ciudad viven en general los graffiteros. La mayoría de ellos habitan en barrios obreros ubicados en zonas populares. Si pudiéramos definir un rasgo que identifica a todos los escritores y artistas del graffiti es habitar o pensar el barrio en sus formas de expresión y estrategias de resistencia. Barrio y graffiti entonces son sinónimos de una filosofía-estilo de vida.
La propuesta es aportar otras visiones del barrio como el último bastión de resistencia cultural ante la anomia globalizante y la homogenización urbana, espacial y social. Desde lo micro, haciendo énfasis en la mirada de lo singular vamos buscando las marcas de la comunidad graffiti y su influencia en el hacer citadino, sus palabras y alternativas, dando cuenta estas situaciones de unas redes, procesos y un discurso propio que atraviesa un espacio territorializado.
La publicación artística apuesta por crear fuentes documentales de jóvenes y adultos que por medio de sus gramáticas propias combinan forma y fondo en la conquista de la ciudad como derecho.
Según la Secretaría de Juventud los jóvenes son la cuarta parte de la población de Medellín. El 25%. Existen en el municipio alrededor de 28 tendencias o formas de ser y se han identificado 52 identidades juveniles. Se tienen una caracterización inicial a partir de las bases de datos de clubes juveniles, de 28 colectivos de arte urbano y escuelas de hip-hop en toda la ciudad. Según el Diccionario de Tendencias e identidades juveniles el Graffiti es “una expresión artística en la que los muros de la ciudad se convierten en escenarios del mensaje. En su amplio espectro de posibilidades abarca desde la escritura sencilla con aerosol hasta la elaboración de murales en los que las técnicas y los materiales son tan variados como las representaciones que se consiguen.”
Los graffiteros son tatuadores efímeros de las paredes, participantes del devenir de las ciudades, que se representan a sí mismos como agentes activos de la producción cultural en la generación de sentidos que transforman su vida, la de otros y la de sus parches de encuentro.
Se hace urgente relacionar la vida graffiticante y citadina que llevan estos agentes del color, con otras preguntas por lo humano, la política, la concepción de lo urbano, el contexto y las formas de presentarse por parte de las juventudes; pues hay un mundo posible que es latente en las grafías públicas, en vía de comprender otra ciudad, la de los jóvenes, la de los colores y los movimientos, totalmente distinta a la ciudad de las obras civiles y el concreto.
¿Para qué una Publicación?
El problema está situado en la calle, en el espacio urbano que por excelencia es un terreno en disputa donde tendencias juveniles se han convertido en estilos de vida. Para abordarlo desde el espacio y susceptible de historicidad la pregunta guía es ¿Cuál es la incidencia política y social de los artistas del graffiti en estos últimos años como movimiento y corriente del arte urbano? Se trata de que conozcamos a algunos de estos jóvenes, adultos y sus alternativas.
Este producto visual de fotografías y memorias quiere reflexionar e indagar sobre las respuestas socioculturales y maneras de innovación de las y los jóvenes para hacerse escuchar manteniendo su autonomía. Rescata barrios de la Comuna 5 – Castilla, Comuna 6 – Doce de Octubre y Comuna 7 - Robledo claves en la conformación de grupos y colectivos de estirpe graffitera, los cuales han modificado y aportado positivamente a mejorar la convivencia de las crew´s de toda la ciudad con eventos y galerías.
También valora por medio de la imagen paisajes, retratos callejeros, zona de graffiti y visualidades de ciudad de las narrativas personales y documentales que transmiten habilidad, entusiasmo e identidad.
Creemos que en la imagen, en especial en la fotografía como forma de transmitir la voz de las personas que hacen graffiti en el barrio y la ciudad, como la posibilidad de realizar un recorrido visual de muchos registros de artistas, lugares, calles, situaciones y escenas del pasado y el presente, que rememora a la vez que informan y agradan, que acumula el tiempo de este cambio, la vida cotidiana de los artistas del graffiti.
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Madera. Bello. Fotógrafo Briams Barba. 2013. |
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Robledo. Zona Noroccidental. Fotógrafo Julián Loaiza. 2013. |
Finalmente hacen falta publicaciones artísticas que innoven con la memoria y la fotografía de las comunas de Medellín. Apenas se camina a comprender la fotografía y la imagen como patrimonio vivo de estos barrios y del arte urbano local. Así que como agentes de la movida graffitera nos sentimos llamados a aportar, tejer y experimentar con otros habitantes de la comuna y de la ciudad, en la aventura de darle un lugar al graffiti que nace de los barrios exaltando los archivos fotográficos que reposan dispersos en diferentes graffiteros y fotógrafos apasionados de la urbe.
La publicación nos propone entonces leer y observar otra Medellín desde opciones y estilos de vida posibles forjados por las juventudes alejados de funcionarios, gobernantes o académicos; quienes siguen creyendo en el desarrollo de la creatividad para la transformación social de la vida ante problemas sociales y de violencia, con el fin de promocionar y difundir a las personas graffiteras como referentes de cambio de los barrios.
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Guayabal. Festival de Arte Urbano Comfenalco. Fotógrafo Julián Loaiza. 2013. |
Barrio Graffiti es una beca para la realización de publicaciones artísticas no periódicas. Línea de Artes Visuales.
Proyecto ganador de la Convocatoria de Estímulos de para el Arte y Cultura 2017 - Secretaría de Cultura Ciudadana.
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NARRATIVAS, INTERDISCIPLINARIEDAD E INVESTIGACION
Sobre filosofía de las ciencias francesas contemporáneas
Los Martes de Pensamiento Francés
En el marco del año Colombia-Francia
2017 y cómo propuesta alterna que nace dentro de nuestra institución, la
Mediateca Arthur Rimbaud de la Alianza francesa de Medellín, parque San
Antonio, propone la apertura de un espacio de lectura y discusión en torno al
pensamiento filosófico actual en lengua francesa.
Los estudiantes de la Alianza y demás instituciones afines al pensamiento francés, deben poder disponer, además de los servicios de biblioteca, cine y exposiciones que ofrece la Alianza Francesa de Medellín, de una propuesta intelectual que lidere en la ciudad una profundización en los aspectos culturales y estilísticos de la civilización francesa.
Los estudiantes de la Alianza y demás instituciones afines al pensamiento francés, deben poder disponer, además de los servicios de biblioteca, cine y exposiciones que ofrece la Alianza Francesa de Medellín, de una propuesta intelectual que lidere en la ciudad una profundización en los aspectos culturales y estilísticos de la civilización francesa.
Para nadie es un secreto que ante el embate de las formas de vida y
de pensamientos estadounidenses, las lenguas romances mediterráneas deben y
pueden resistir. Ante la homogeneización
rampante por lo bajo, se hace necesario el aumento de los esfuerzos por la divulgación
y consolidación de maneras de pensar y hacer que propongan alternativas a
nuestro mundo actual. Y la Francia de
las Luces desde la Enciclopedia
consolidó una industria editorial que ha sido fundamental para el fomento y
mantenimiento de la libertad de pensamiento y de expresión. Mientras del otro lado del Rhin la tradición
individualizadora que parte de Lutero y contra Roma, se hace reflexión ética y
acción política, del lado francés, desde Descartes pasando por Diderot y
d’Alembert hasta Comte, ha sido el interés por las ciencias el que ha primado e
impreso su sello en la labor filosófica.
La propuesta que hacemos es pues
atender a lo que hoy en día se está produciendo y discutiendo en Francia en el
ámbito de la filosofía de las ciencias, porque es necesario entender que dos
generaciones de preclaros historiadores y epistemólogos han puesto en la escena
–sobre todo extra-parisina – a una tercera generación actual de fogosos y
prolijos intelectuales. Luego de los
Couturat, Duhem, Meyerson, Bachelard, Koyré… vinieron sus discípulos Canguilhem,
Dagognet, Foucault, Serres… que hoy ceden sus lugares a los Gayon, Beaune,
Parrochia, Chazal, Wolff, etc.
Medellín tiene desde los años 1960
una tradición de lectura y conocimiento del pensamiento francés que hoy se
renueva en las nuevas generaciones de universitarios, y que son la población
objetivo de esta iniciativa. Vamos a
comenzar modestamente teniendo una reunión mensual a partir de febrero en el
espacio de la Mediateca, para discutir un libro en cada ocasión.
La cátedra, discusiones y lecturas de filosofía francesa contemporánea, responden a los siguientes criterios:
- Libros presentes actualmente en las librerías francesas
- Libros cuyas divulgación se realizó en los años 2014-2016.
- Libros que nos planteen problemas filosóficos aquí en Colombia, y en el 2017… (Problemas en torno al trabajo, a la enfermedad, al aborto, a la sexualidad, a la ecología, al animalismo, a la soledad, al silencio, a la música, etc.)
*Primera sesión: 14 de febrero; “filosofía de la historia”
Darwin, Napoleón y el Samaritano de
Michel Serres.
Para conocer otras lecturas complementarias dar clic aquí
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*Segunda sesión: 14 de marzo; “filosofía de la antropología”
*Tercera sesión: 18 de abril; “filosofía de la técnica”
¿En que sueñan las máquinas? de
Gérard Chazal
Para conocer otras lecturas complementarias dar clic aquí
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*Cuarta sesión: 6 de junio; “filosofía de la clínica”
La Travesía de las catástrofes de
Pierre Zaoui
Para conocer otras lecturas complementarias dar clic aquí
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*Quinta sesión: 15 de agosto; “filosofía del trabajo”
Filosofía del trabajo de
François Dagognet, Jean-Claude Beaune, Daniel Parrochia y colegas.
*Sexta sesión: 19 de septiembre; “filosofía de la soledad”
El fin de la pareja de
Marcela Iacub
*Séptima sesión: 17 de octubre; “filosofía del otro”
La composición de los mundos de
Philippe Descola
*Octava sesión: 21 de noviembre; “filosofía de la música”
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NARRATIVAS, INTERDISCIPLINARIEDAD E INVESTIGACION
Crónicas Urbanas
El tour de La Bachué
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El escultor José Horacio Betancur Betancur posando en esta foto de los años cincuenta junto a su famosa escultura "La Bachué" cuando esta estaba exhibida en la plazuela Nutibara. Ver aquí |
A mediados de octubre del año 1954, algunas damas de la
sociedad que hacían parte de la “Liga de la decencia” manifestaron su
inconformismo ante el alcalde por la presencia de una escultura que de forma
“vulgar e indecente” exhibía sus senos al aire en plena Plazuela de las
Américas, (Antiguo nombre de la Plazuela Nutibara). Argumentaban que por ese
lugar transitaban personas decentes, niños y jóvenes que de manera obligada
debían observar las vergüenzas de aquella escultura.
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El escultor José Horacio Betancur Betancur. |
La obra escultórica que les causaba semejante indignación
llevaba por nombre La Bachue; creación del joven escultor José Horacio
Betancur. Bachue, es el personaje femenino que en la mitología precolombina
representaba la madre primigenia de la cultura Chibcha y, por lo tanto símbolo de
la fecundidad. Según el mito, Bachue emergió de una laguna acompañada de un
pequeño niño de tres años. El niño creció y al hacerse hombre se casó con ella;
cuando la prolífica descendencia de esta unión pobló la tierra, Bachue regreso
con su amado a la laguna, allí ambos se convirtieron en dos inmensas serpientes
que se sumergieron en el agua.
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Recorte de prensa de Juan F. Hernández. |
Recorte de prensa de Juan F. Hernández. |
La mañana del 17 de octubre de 1954, los senos de La Bachue
amanecieron tapados con una banda de hule. No se supo quién o quienes hicieron
aquello. La prensa y algunos ciudadanos señalaron en forma jocosa que La
Bachue, había sido vestida con la Línea H del diseñador Christian Dior, quien
por aquellos días lanzaba en la ciudad de Medellín aquella famosa línea. La
fotografía de la escultura con los senos cubiertos con la banda de hule fue
titular de los diarios en la ciudad.
El 19 de octubre a las dos de la mañana y bajo un fuerte
aguacero, la escultura que solo llevaba 20 días en la plazuela, fue retirada y
llevada a la estación de bomberos de la ciudad. Este hecho desencadeno una
fuerte polémica entre quienes defendían la obra y quienes la consideraban un
atentado a la moral. Durante varias semanas los periódicos locales y algunos
nacionales se ocuparon del acontecimiento.
Al poco tiempo la escultura fue trasladada al edificio del
Club de Profesionales. (Donde hoy funciona Comfenalco de La Playa). Allí José
Horacio Betancur recibió una oferta de mil pesos por la escultura, el artista
se negó a venderla por ese precio y consideró aquello como una ofensa. Antes de
los polémicos sucesos la obra iba a tener como fin el Bosque de la
Independencia, pero con el escándalo generado, los directivos del Bosque de la
independencia declinaron la oferta.
Recorte de prensa de Juan F. Hernández. |
A principios de 1955, La Bachue es trasladada a la casa de la
señora María Antonieta Pellicer de Vallejo, esposa del cónsul de México. La
Bachue y otras esculturas como El Cacique Nutibara y la Minera quedan entonces
bajo la custodia de esta dama mexicana quien era además una especie de mecenas
para varios artistas locales, entre ellos José Horacio Betancur. Allí en su
casona del barrio Laureles, María Antonieta Pellicer de Vallejo les hizo un
lugar a estas obras junto a la piscina, su casa fue conocida en la ciudad como
el Jardín del Arte. Entre las esculturas bajo su custodia, María Antonieta
profeso un afecto especial por La Bachue, debido a su historia.
El maestro José Horacio Betancur Betancur, muere en un
accidente de cacería el 10 de noviembre de 1957 a la edad de 39 años. Su
temprana muerte dejo consternados a muchos. En 1963 el Municipio de Medellín le
compra a la señora Enriqueta Tamayo viuda de Betancur, las obras del maestro
que estaban bajo la custodia de la señora María Antonieta.
Recorte de Prensa. |
La señora María Antonieta Pellicer viuda de Vallejo, es
notificada para que devuelva las obras al municipio, pero ella se niega a
entregarlas. Finalmente el día 2 de julio de 1968, se hace un allanamiento al
Jardín del Arte, con el fin de recuperar las obras. Los funcionarios,
acompañados de agentes de la policía deben forzar una reja metálica para poder
ingresar, pues la dama se niega a abrirles la puerta. Tras el ingreso forzoso de
los funcionarios y los agentes, María Antonieta se abraza a La Bachue; dice que
se pueden llevar las otras esculturas menos esa, indica además que a ella la
pueden sacar en pedazos, pero a La Bachue no. Los funcionarios deben
convencerla y esta tarea tomo unas seis horas. Finalmente la dama accede pero
deja manifestar su descontento, su secretaria debe suministrarle calmantes,
pues su estado emocional se ve afectado debido al suceso.
En la década de los setenta La Bachue es instalada en la
fuente de agua ubicada al frente del teatro Pablo Tobón Uribe. No obstante,
para ocultar un poco su desnudez, los chorros de agua la cubrían parcialmente
dejando ver solo su rostro. A principios de la década de los ochenta Miguel
Ángel Betancur, hijo del maestro José Horacio y quien heredó de su padre el
arte de la escultura, decide levantar unos centímetros el pedestal de la obra,
para que La Bachue pueda observarse completamente.
Ya nadie, o quizás pocos se escandalizan de su desnudez. El
agua de la fuente la baña casi constantemente, rodeándola del elemento vital
del cual surgió la diosa chibcha y en el cual se sumergió finalmente. El olor
de la marihuana perfuma el entorno. Con una mano abraza el pequeño niño,
mientras sostiene dos serpientes y un águila en sus hombros, su rostro
imperturbable dibuja un gesto de solemnidad y, una leve sonrisa de comprensión
hacia la naturaleza de los mortales, a quienes observa desvanecerse lentamente
en el tiempo.
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La Bachué y tres mamás tristes |
Juan Fernando Hernández
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