Castilla: Poblamiento y territorio


Reconocer la importancia de los archivos fotográficos como acervo documental y bien patrimonial, ha sido el punto de partida del estímulo a la creación que se convirtió en esta publicación. Después de un ejercicio de selección minucioso, acompañado de un tratamiento simple, buscamos capturar un pasado histórico cercano. Asimismo, acudimos a esos archivos familiares, personales y de colectivos que han conservado -o recuperado- estas imágenes como elemento de memoria de los procesos de la vida local y la historia barrial; y, finalmente, hemos presentado las fotografías que nos hemos topado en la investigación y realización del documental Vivencias del barrio. Memorias y familias de Alfonso López, Boyacá y Castilla. 1950 – 1980.


En este ejercicio visual, reconstruimos la historia de la comuna 5 de Medellín. La que en un momento fue propiedad de la familia Cock y lugar de paseo de familias adineradas de Medellín a El Castillo, pasó, luego, a ser espacio de habitación y convivencia de una comunidad migrante del campo, que conformó la masa obrera de la ciudad. Por lo tanto, Castilla la grande es un área generadora de historias, recuerdos y memorias para quienes fueron pioneros de su territorialización y se establecieron como moradores, extendiendo su progenie por más de cinco generaciones de hijos y nietos que, en su mayoría, aún habitan estos barrios.



La fotografía, precisa y, a la vez, poética, simbólica y documental, da cuenta de la parte y del todo, sin tener que explicar necesariamente con palabras cada argumento, porque en cada mirada, en cada imagen congelada, hay un mundo en el cual se despliegan nuestras visualidades. El interés está siempre en dejarnos acariciar y sobrecoger por ellas, dejarnos afectar, compartir recuerdos de vida, hacer de la memoria un fundamento de nuestra humanidad; una experiencia estética de memoria presente y viva para intervenir nuestro futuro.

Así, llegamos hasta las personas y a ese microcosmos de intimidades que son sus hogares, para compartir espacios intergeneracionales, en los cuales pasamos de los álbumes a las conversaciones, a esos relatos que reivindican la oralidad como modo de transmisión de historias, en los cuales los abuelos, esos adultos sabios de nuestras comunidades, fueron dibujando con sus palabras un pasado de luchas para la conquista definitiva de su territorio, de nuestro territorio, a partir de esas imágenes congeladas que emocionan y transportan a otros tiempos, a otras vidas. 

La memoria es resistencia y el barrio es resistencia e inspiración porque, pese a los destinos de las urbes contemporáneas que los condenan a desaparecer, a través de la historia, las imágenes, los afectos, las luchas, las remembranzas, vivimos, de nuevo ese espacio que se sigue construyendo en conjunto.

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Castilla: Poblamiento y territorio


Barrios que inspiran es un libro sobre cultura local, historia barrial y visualidades de ciudad a partir de la realización de una investigación de archivos fotográficos de la Comuna 5 - Castilla.

En Barrios que inspiran la imagen como realidad y documento histórico está al centro. Aquí nos enfrentamos a un género híbrido y expandido de las artes pues mezclamos investigación acción con la comunidad para con objetos como las fotografías, traducirlos en otros productos por medio del diseño, experimentando creaciones artísticas, gráficas y visuales con los relatos y memorias que han forjado la identidad barrial colectiva.

En la publicación, la cual concebimos sea impresa y digital, iniciamos con un ejercicio que nos presenta el período de los años 40’s, ya que se cree que de esta época datan las primeras imágenes de la zona. Luego, iremos avanzando cronológicamente con las imágenes de archivos de bibliotecas y de familias para contar las décadas del 60, 70 y 80’s, claves en el poblamiento de este territorio. Continuaremos con otros archivos visuales de académicos y grupos culturales que le han apostado a la recuperación de la imagen fotográfica de Castilla y que van desde los años 80’s hasta el presente; para finalmente terminar con una muestra de las familias que participaron, las imágenes de los barrios y la comuna que se recorrió en este obrar durante el 2015.

Les invitamos a la socialización de este estímulo a la creación en artes visuales que presenta fuentes documentales para la memoria histórica y cultural de la zona noroccidental.

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Castilla: Poblamiento y territorio

Memorias y familias

“El hombre se identifica, más que con su nación, con su terruño nativo; más que con éste, con su barrio; más que con su barrio, con su casa; más que con ella, con el gabinete particular donde más vive”
La Marquesa de Yolombó, Tomas Carrasquilla

 ¿Cómo se han construido los barrios que conforman la comuna 5 desde sus fundadores, los hijos que llegaron con sus padres que venían de los campos, y los nietos que nacieron en la ciudad y las generaciones siguientes?

Aquí nos preguntamos por los orígenes, sitios de encuentro, cambios e impactos desde las narrativas personales que transmiten orgullo, pasión e identidad de su espacio habitado.

Los protagonistas son las familias y sus historias de vida, ya que gracias a estos grupos sociales hemos podido conocer y compartir con varias personas de los barrios Alfonso López, Boyacá y Castilla,  tres barrios que llenan de argumentos y sentido las imágenes que hemos rescatado y que vienen a continuación. 

Estas fotografías representan la huella de la participación social a través de la memoria familiar como pilar de la historia local. Es un canto y una oda visual a los barrios como portadores de cultura, en las voces y rostros de sus pobladores. Una manera de agradecer y publicar algunos de los productos terminados de este proceso de creación artística e investigación.






Castilla Documental



En los videos de esta serie documental se busca fortalecer las dinámicas de trabajo articulado que realizan los colectivos y organizaciones que le apuestan a las comunicaciones, a través de un producto audiovisual que da cuenta de 3 organizaciones significativas (Jóvenes emprendedores, Asociaciones culturales y Redes musicales) del barrio Castilla por medio de sus líderes y procesos con un enfoque innovador, social y comunitario; dos documentales testimoniales de dos barrios de la comuna 5 enfocados en la memoria barrial del poblamiento y territorio (La Paralela y Caribe), para aportar a la memoria audiovisual y la historia local de los habitantes s de la comuna 5; y dos microdocumentales de las dinámicas de trabajo articulado que realizan la Asociación Cultural y los colectivos cercanos al CPA -, donde se expone y se da a conocer como se hacen los videoclips de los grupos musicales (Canción Count to ten) y como se llevan a cabo propuestas de formación en comunicación popular en la Escuela Contra el Muro y la Escuela Espacio en off

A continuación les presentamos las sinopsis y afiches de estos trabajos cinematográficos. 


La corporación Una Vida Tranquila, la Asociación Cultural Tarmac y Ciudad Frecuencia son 3 empresas de carácter artístico-cultural que desarrollan sus unidades productivas, procesos y proyectos en Castilla y Medellín. Las tres organizaciones juveniles tienen mucho que ver entre sí, trabajan en red y aportan mucho para el crecimiento económico y social de la comuna 5. Cultura y emprendimiento en red evidencia la importancia del trabajo en equipo, las comunicaciones y la economía solidaria como factores indispensables para el crecimiento personal, grupal y empresarial dentro de una comunidad local.


Cuatro vías cruzan La Paralela, un adulto mayor, un padre, un joven y una niña hablan de historias del pasado, presente y futuro. Cuatro relatos nos cuentan las memorias del barrio: cómo fue la llegada y su construcción; del mejoramiento y las afectaciones de las vías que los rodean; y las dinámicas de la comunidad en el espacio público como constructoras de identidad y procesos de comunicación comunitaria.


El documental es un recorrido histórico por las adversidades de un territorio que ha persistido en su lucha por lograr encontrar una identidad y sostenibilidad entre las autopistas, los camiones, los talleres y las grandes industrias, que transitan a diario por sus calles desplazando día a día a los habitantes de sus casas, lo que ha llevado a que el barrio, como memoria local y espacio habitacional de la Comuna 5, esté desapareciendo.


A lo propio evidencia a través de las voces de los asistentes a las escuelas de comunicación en anteriores versiones, de sus gestores, facilitadores de conocimiento e instituciones amigas, la manera como se articula esta red de trabajo que tiene su epicentro en Castilla, pero que realiza sus actividades y eventos con una visión más amplia de ciudad.

El vídeo da cuenta del trasegar y quehacer de las escuelas de comunicación en sus 6 años de historia visibilizando una de las tantas redes de artistas que existen en la comuna 5 y cómo esta red ha nutrido tanto a las escuelas de comunicación Contra El Muro y Espacio En Off, como a los jóvenes y procesos comunicativos de la zona dos de Medellín.

Daniel y Cristian, están escuchando música y viendo videos en YouTube, cuando uno de ellos se sorprende al ver varios referentes territoriales del barrio Castilla y la comuna 5 en el videoclip de la canción que están escuchando (Reggae Music de Tarmac): uno de ellos le cuenta al otro que esos videos son hechos por gente del barrio de manera colaborativa, el otro se sorprende - ¿y eso no sale súper caro? - de repente el primero recuerda que en ese momento se está haciendo otro videoclip en el barrio y los dos salen con ánimo a visitar la producción del video Count To Ten, con la idea de saber más sobre cómo se hacen estos videos en la comuna.

Los realizadores y algunos del grupo musical Tarmac reggae trabajan, hablan, discuten, crean y comparten jornadas de trabajo por un objetivo y afinidad con la música y el vídeo que se hace desde su hábitat, para transmitir un mensaje: los jóvenes somos referentes de otros jóvenes y niños que los ataca el conflicto y las violencias.

Al final volvemos sobre el relato de los realizadores que invitan a los dos muchachos a trabajar y a aprender con ellos, los muchachos muy contentos se muestran interesados y dispuestos a aprender y participar.

Te invitamos a que visites el Canal de YouTube del CPA Castilla donde estan alojados estos productos audiovisuales y muchos otros que seguro te interesará

Contacto
Centro de Producción Audiovisual de Castilla. CPA Castilla.
Teléfono: 6 06 87 11
Celular: 301 727 56 23 / 304 206 04 24 / 301 684 11 58

In Memoriam de René Girard

LE MONDE | 05.11.2015 à 04h35 • Mis à jour le 05.11.2015 à 14h39 | Par Jean Birnbaum


El antropólogo René Girard murió el miércoles 4 de noviembre en Stanford, en los EE. UU.  Tenía 91 años.  Fundador de la “teoría mimética”, ese francotirador de la escena intelectual había construido una obra original que conjuga reflexión científica y predicación cristiana.  Sus libros, comentados en los cuatro rincones del mundo, forman las etapas de una vasta averiguación sobre el deseo humano y sobre la violencia sacrificial donde toda sociedad, según Girard, encuentra su origen inconfesable.

El renombrado profesor francés de Stanford, uno de los cuarenta inmortales de la prestigiosa Academia francesa, ha fallecido este miércoles en su domicilio de Stanford luego de una larga enfermedad” indicó la universidad californiana donde enseñó durante mucho tiempo.

Nacido el 25 de diciembre de 1923, en Aviñon, René Noël Théophile creció en una familia de la pequeña burguesía intelectual.  Su padre, un radical socialista y anticlerical, fue curador de la biblioteca y del museo de Aviñón, luego del Palacio de los papas.  Su madre, una católica de tendencia Maurras, apasionada de la música y de la literatura.  Por la tarde, ella les lee a Mauriac o novelas italianas a sus cinco hijos.  La familia no nada en plata, está preocupada por la crisis, por el aumento de los peligros.  Más bien feliz, la infancia de René Girard sin embargo no ha dejado de estar marcada por la angustia.

Cuando se le preguntaba cuál era su primer recuerdo político, respondía sin dudar: las manifestaciones de la liga en 1934.  “Crecí en una familia de burgueses fritos, que se empobreció por los famosos préstamos rusos al día siguiente de la primera guerra mundial –nos había contado él en una entrevista que tuvimos en 2007-  Hacíamos parte de las gentes que comprendían que todo estaba a punto de irse al carajo.  Teníamos una conciencia profunda del peligro nazi y de la guerra que se venía.  Siendo niño siempre fui un poco apoltronado, camorrista pero no combatiente.  En el patio del recreo me hacía con los pequeños; le tenía miedo a los brutales grandes.  Y envidiaba a los alumnos del colegio jesuita que podían ir a esquiar en el monte Ventoux… 

Larga aventura norteamericana

Luego de los agitados estudios (incluso lo echaron del liceo por mala conducta), el joven Girard termina por sacar su bachillerato.  En 1940, se va a Lyon con la idea de preparar la Normal-Sup.  Pero las condiciones materiales son demasiado estrechas, y decidió regresar a Aviñón.  Su padre le sugiere entonces entrar a la Escuela de archivística paleográfica.  Es admitido y conoce París en momentos difíciles, entre soledad y tedio.  Poco entusiasta con la perspectiva de hundirse mucho tiempo en los archivos medievales, acepta una oferta para volverse asistente de francés en los EE. UU.  Es el comienzo de una aventura estadounidense que solo terminará con su muerte, lo que hace que la trayectoria académica de Girard se haya desenvuelto esenciales del otro lado del Atlántico.

Llega entonces el primer chispazo: encargado de enseñar literatura francesa a sus estudiantes, comenta ante ellos los libros que han marcado su juventud: Cervantes, Dostoievski o Proust.  Luego, comparando los textos, se pone a observar resonancias, que acercan por ejemplo la vanidad en Stendhal y el esnobismo de Flaubert o Proust.  Emerge así el que será el gran proyecto de su vida: trazar el destino del deseo humano a través de las grandes obras literarias.

De la literatura a la antropología religiosa

En 1957, Girard entra a la universidad Johns-Hopkins, en Baltimore.  Será allí donde acontezca el segundo deslizamiento decisivo: de la historia a la literatura, y de la literatura a la antropología religiosa.  “Todo lo que digo me fue dado de repente.  Era 1959, trabajaba en la relación de la experiencia religiosa y de la escritura novelesca.  Me dije a mí mismo: esta es tu vía, debes volverte una especie de defensor del cristianismo”, le confesó Girard a Le Monde en 1999.

En aquella época, amasa las notas para nutrir el libro que se convertirá en uno de sus ensayos más conocidos, y que es aún de referencia: Mentira romántica y verdad novelesca (1961).  En él expone por primera vez el marco de su teoría mimética.  Aunque ella compromete envites profundos y extremadamente complejos, sin embargo está bien permitido exponer esta teoríaa en algunas palabras dado que el propio Girard la presentaba no como un sistema conceptual sino como la descripción de simples relaciones humanas.  Resumámosla pues.  Para comprender el funcionamiento de nuestras sociedades, es necesario partir del deseo humano y de su naturaleza profundamente patológica.  El deseo es una enfermedad; cada uno desea siempre lo que desea el otro; este es el resorte principal de todo conflicto.  De esta competencia “rivalitaria” nace el ciclo del furor y la venganza.  Este ciclo sólo se resuelve por el sacrificio de un “chivo expiatorio”, como lo testimonian a través de la historia episodios tan diversos como la violación de Lucrecia, el escándalo Dreyfus o el proceso de Moscú.

Predicador cristiano

Es aquí donde interviene una distinción fundamental a los ojos de Girard: “la divergencia insuperable entre las religiones arcaicas y la judeo-cristiana”.  Para captar bien lo que las diferencia, es necesario comenzar por señalar su elemento común; a primera vista, en un caso como en el otro, se tiene que ver con el relato de una crisis que se resuelve en el linchamiento transfigurado en epifanía.  Pero allí donde las religiones arcaicas (de la misma manera como en las modernas cacerías de brujas) aplastan al chivo expiatorio cuyo sacrificio le permite a la muchedumbre reconciliarse, el cristianismo proclama alto y fuerte la inocencia de la víctima.  Contra los que reducen la Pasión de Cristo a un mito como cualquier otro, Girard afirma la singularidad irreductible, y la escandalosa verdad, de la revelación cristiana.  No solamente esta rompe la lógica infernal de la violencia mimética sino que devela el sangriento sustrato de toda cultura humana: el linchamiento que apacigua a la multitud y vuelve a soldar a la comunidad.

Girard, que durante mucho tiempo fue escéptico, poco a poco ha llegado pues a vestir los hábitos del predicador cristiano, con el entusiasmo y la pugnacidad de un exégeta convertido por los textos.  De libro en libro, y de la Violencia y lo sagrado (1972) hasta Veo a Satán caer como el rayo (1999), exalta la fuerza subversiva de los Evangelios.

Un compromiso religioso criticado

Este compromiso religioso con frecuencia ha sido señalado por sus detractores, para los que su prosa tiene que ver más con la apologética cristiana que con las ciencias humanas.  A ellos, el antropólogo les responde que los Evangelios son la verdadera ciencia del hombre…  “Sí, es una especie de apologética cristiana la que escribo, pero ella está extremadamente bien amarrada”, ironizaba, con una risa revoltosa, aquel al que nunca le faltan ni pantalones ni humor.

Adoptando una escritura cada vez más panfletaria, por no decir: profética, estaba convencido de poseer una verdad que nadie quería ver, y que sin embargo laceraba los ojos.  Para él, la teoría mimética permitía aclarar no solamente la construcción del deseo humano y la genealogía de los mitos, sino también la violencia presente, la infinita espiral del resentimiento y de la cólera, en suma el Apocalipsis que viene.  “Actualmente no hay necesidad de ser religioso para sentir que el mundo está en una incertidumbre total”, prevenía (con el índice dirigido hacia el cielo) aquel que había interpretado los atentados del 11 de septiembre como la manifestación de un mimetismo de acá en adelante globalizado.

Hay aquí otro aspecto a menudo subrayado por los críticos de Girard: su pretensión de tener respuesta para todo, para explicarlo todo, desde los sacrificios aztecas hasta los atentados islamistas, pasando por el esnobismo proustiano.  Don’t you think you are spreading yourself a bit thin? ¿No crees que te estás difundiendo a ti mismo en demasía?»], le preguntaban ya sus colegas norteamericanos, cortésmente, en los años 1960…  “No logro evitar dar esa impresión de arrogancia”, admitía él, socarrón, medio siglo después.

Relativo aislamiento

Si se añade a esto el que Girard se reclama del “buen sentido” popular, contra las abstracciones universitarias, se entenderá por qué sus textos frecuentemente son recibidos con una acogida glacial en el mundo académico.  En particular los antropólogos no han querido para nada dedicarle un rato a sus hipótesis, exceptuando un encuentro internacional que tuvo lugar en 1983, en California, no lejos de Stanford, la universidad en la que Girard enseñó desde 1980 hasta el final de sus días.

Confrontando su modelo conceptual con sus trabajos de campo, algunos investigadores franceses aceptaron discutir las tesis de Girard.  Y cada vez la apuesta de esta confrontación se ha concentrado en una pregunta: ¿los sacrificios rituales propios de las sociedades tradicionales si tienen que ver realmente con el linchamiento victimario?  Incluso si este es el caso ¿se puede construir una teoría de la religión –para no mencionar un discurso universal sobre el origen de la cultura humana– fundamentándose en prácticas arcaicas?

Cordial o frontal, esta discusión siempre ha conducido a subrayar el relativo aislamiento, pero también el sitio singular, de René Girard en el campo intelectual.  Habiendo hecho de los EE. UU.  su patria de adopción, este autodidacta lanza una mirada perpleja sobre el pensamiento francés, y particularmente sobre el estructuralismo y la deconstrucción.  Mezclando sin cesar literatura, psicoanálisis y teología, este espíritu libre no respetaba para nada los marcos de la especialización universitaria.  Animado de una potente convicción cristiana, este hombre de fe no temía afirmar que su proceder evangélico equivalía a un método científico.  Reclamándose de la antropología, este provocador nato cepillaba la disciplina a contrapelo optando por una reafirmación tranquila de la superioridad cultural occidental.  En efecto, para Girard, quien pretenda descubrir el universal origen de la civilización, debe ante todo admitir la preeminencia moral y cultural del cristianismo.  Ritmando sus frases con fórmulas del tipo “si tengo razón…”, confiando sus incertidumbres con respecto al plan que había escogido para tal o cual libro, seducía a los más reticentes por medio del virtuosismo aclarador de su relación con los textos.  Exégeta de curiosidad sin límites, oponía a la ferocidad del mundo moderno, a la aceleración de lo peor, el virtuosismo tranquilo de un lector que nunca habría dejado de servir a las Escrituras.

tr. Luis Alfonso Paláu C., Medellín, noviembre 5 de 2015.

Para descargar los escritos y traducciones realizados por el maestro Luis Alfonso Paláu sobre René Girard, dar clic aquí

Obras traducidas al español
     Girard, René (1984). Literatura, mímesis y antropología. Editorial Gedisa. ISBN 978-84-7432-198-2.
     Girard, René (1985). Mentira romántica y verdad novelesca. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-0078-4.
     Girard, René (1986). El chivo expiatorio. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-0081-4.
     Girard, René (1989). La ruta antigua de los hombres perversos. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-1325-8.
     Girard, René (1995). Shakespeare: los fuegos de la envidia. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-1396-8.
     Girard, René (1996). Cuando empiecen a suceder estas cosas. Encuentro Ediciones. ISBN 978-84-7490-392-8.
     Girard, René (2002). Veo a Satán caer como el relámpago. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-6169-3.
     Girard, René (2005). La violencia y lo sagrado. Editorial Anagrama. ISBN 978-84-339-0070-8.
     Girard, René (2006). Los orígenes de la cultura: conversaciones con Pierpaolo Antonello y João Cezar de Castro Rocha. Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-854-6.
     Girard, René (2008). Emociones de segunda mano (conversación con Ger Groot), "Adelante, ¡contradígame!". Madrid: Ediciones Sequitur. ISBN 978-84-95363-45-9.
     Girard, René (2006). Aquel por el que llega el escándalo. Caparrós Editores. ISBN 978-84-96282-09-4.
     Girard, René (2009). La anorexia y el deseo mimético. Barcelona: Marbot Ediciones. ISBN 978-84-92728-01-5.
     Girard, René (2010). Clausewitz en los extremos. Política, guerra y apocalipsis. Katz Editores. ISBN 9788492946044.
     Girard, René (2011). Geometrías del deseo. trad. María Tabuyo y Agustín López. Sexto Piso, México D.F. ISBN 9788496867857

In Memoriam de François Dagognet



El filósofo francés François Dagognet, de doble formación científica y filosófica, ha fallecido el sábado a los 91 años, en Avallon, en el departamento de Yonne (centro), según lo ha comunicado su familia.

Nacido el 24 de abril de 1924 en Langres (Haute-Marne) en un medio modesto, François Dagognet era a la vez agregado en filosofía y médico, especializado en neuropsiquiatría. Joven profesor de filosofía, en efecto había hecho estudios de medicina, explica su hijo el periodista Germain Dagognet, no para ejercerla sino porque esa disciplina le interesaba desde un punto de vista filosófico.


Dagognet se interesó muchísimo en las ciencias y puso atención filosófica a campos bastante poco estudiados por esa disciplina, escribiendo por ejemplo sobre la piel, los desechos, el cerebro…  Se inscribía tras los pasos de Gaston Bachelard, su “maestro de pensamiento” como nos lo recuerda su hijo.  Autor prolífico, el filósofo publicó unas sesenta obras entre las cuales "La raison et les remèdes", "Rematérialiser", "Des détritus, des déchets, de l'abject", "Comment se sauver de la servitude? ", "La maîtrise du vivant".

Agencia Belga, publicado el 04 octubre de 2015 a las 21h54. 
r. L. Alfonso Paláu, octubre 5 de 2015.

De igual forma les invitamos a leer

LE MONDE | 04.10.2015 à 19h27 • Mis à jour le 04.10.2015 à 22h21 | Por Roger-­‐ Pol Droit
tr. L. Alfonso Paláu, octubre 5 de 2015.

Bio-bibliografía de este importante pensador del siglo XX y XXI. Elaborada por L. Alfonso Paláu Castaño

BiciRutas PATRIMONIALES

Ruta Patrimonial

Existen varias categorías de rutas, pero para este caso realizaremos una de las que hemos llamado “circuitos histórico culturales a espacios públicos construidos de valor patrimonial”, los cuales están insertos en la periferia, en la comuna 5 de la ciudad, cuya extensión es reducida y puede hacerse en algunas horas. Estamos hablando del Cementerio Universal.

Este recorrido en bicicleta y a pie por el Jardín Parque Cementerio es una provocación a la vida, a lo que hay que rescatar y que hemos dejado de lado, que da cuenta del patrimonio arquitectónico y monumental, paisajístico y ambiental, que representa a la ciudad y el país que vamos historiando y reconociendo. Asimismo, representan el desafío gubernamental para que estos bienes sean para el uso colectivo, donde los ciudadanos se reconozcan, interactúen y desarrollen manifestaciones, productos y representaciones de la cultura popular.

El Parque Cementerio Universal de Medellín es un referente de los itinerarios culturales para las presentes y futuras generaciones como espacio que brinda memorias y formas reales de acceso y acercamientos a la(s) historia(s), por lo que deben ser valorizadas sus obras arquitectónicas y perspectivas paisajísticas desde la promoción ambiental, recuperación, restauración y activaciones constantes, resignificando los lugares fúnebres con estas acciones en biciruta y la producción de estos acontecimientos y escenarios[1]

 
Hemiciclo de bóvedas. Cementerio Universal. Foto: Víctor Jiménez. 2015
El patrimonio[2]

El Jardín Parque Cementerio Universal y la arquitectura fúnebre del lugar son parte del Patrimonio Cultural Inmueble perteneciente al sistema de espacio público municipal de la ciudad de Medellín, por su carácter histórico simbólico, arquitectónico, estético y urbano[3].

Es un Equipamiento e Infraestructura de Valor Patrimonial en Espacios Abiertos, con funciones bien sea ceremoniales, de acopio u otros servicios públicos, altamente reconocidos por su valor histórico y cultural.

Dentro de la conectividad del patrimonio ecológico y paisajístico de Medellín, el cementerio es considerado un Espacio verde de valor patrimonial en promoción con potencial para adquirir los valores ecológicos y paisajísticos, en pos de constituirse en nodo importante y necesario para fortalecer la conectividad de la Red.

Los cementerios son espacios simbólicos, metáforas de las ciudades, rituales de la muerte y patrimonio material fúnebre urbano. Cualquiera que sea el lugar, un espacio abierto o cubierto, suntuoso o humilde, lleno de vida u olvidado en el tiempo, nos lleva al mismo deseo: descansar en paz”[4].

El cementerio[5]
Pórtico del cementerio diseñado por Pedro Nel Gómez. Entrada principal.
Fotograma del documental Caribe: un barrio que transita. Dirección: Juan Aristizábal. 2015
Los cementerios son simplemente fascinantes y son representaciones vivas de la cultura, la historia, la pasión de la civilización que deposita su muerte en ese lugar; es el vínculo espiritual con el pasado. 

El cementerio generalmente construido con el lenguaje arquitectónico del clasicismo, ordenado a modo de una “racionalización utilitaria del detalle de la contabilidad moral y el control político”; el cual tiene como uno de sus pilares la “distribución de los individuos en el espacio” como medida disciplinaria, mediante estrategias como la clausura, la división en zonas, la sistematización de emplazamientos funcionales (en el caso de los cementerios las tumbas y nichos individuales para cada cuerpo). Sistema en donde la unidad básica de ordenamiento es “el rango: el lugar que se ocupa en una clasificación, el punto donde se cruzan una línea y una columna… que individualiza a los cuerpos por una localización que no los implanta, pero los distribuye y los hace circular en un sistema de relaciones”[6].

El teórico e historiador francés Michel Foucault, caracteriza a los cementerios surgidos con la modernidad como un “espejos” de fenómenos sociales generales que se presentan en un momento histórico dado[7].

Etapas de la construcción del Jardín Parque Cementerio Universal[8].
Parque Jardín y Cementerio. Foto: Julián Loaiza. 2013
La decisión de construir un cementerio “tipo universal”, es decir, que en su interior podían ser inhumadas todo tipo de personas aun perteneciendo a diferentes confesiones religiosas, es tomada por la municipalidad a partir de abril de 1927, pero solamente se concretó por acuerdo 4 de 1933[9]. Se adquirieron terrenos al norte de la ciudad, que hacían parte de un paraje denominado “El Cestiadero”, “Finca Rancho Largo” o también barrio Puerto Hamburgo. Del lugar se dijo que era “bien hallado, porque ocupa una zona baja, o más exactamente, la más baja en el valle de Medellín con relación a los sectores urbanos construidos o en construcción. El terreno elegido tiene varias pendientes, lo que permitió un planeamiento monumental"[10].

El Cementerio Universal es el primer cementerio municipal de carácter civil proyectado para la ciudad de Medellín. La preocupación por la salud pública y el crecimiento demográfico, se sumaron a la carencia de cementerios públicos que proveyeran de espacio para albergar a los muertos pertenecientes a la población pobre y laica de la ciudad. En 1933 el Municipio de Medellín abrió una convocatoria pública que otorgó el premio al proyecto presentado por el ingeniero y artista Pedro Nel Gómez, cuya ejecución se realizó en varias etapas[11].

En 1935 se expidió en Medellín una reglamentación bastante rigurosa, dirigida fundamentalmente a cambiar la forma en que se trataban los cuerpos sin menoscabar la sensibilidad religiosa de la población. Este reglamento fue pionero, pues en el país no existía legislación sobre el tema[12].

Para 1942 los trabajos avanzaban entre el exceso exuberante y la miopía administrativa. Sólo se había adelantado la puerta principal, casilla destinada al vigilante, algunas avenidas, una plaza lateral, fosas comunes y bóvedas económicas, alcantarillados y drenajes, vivero para los jardines. En este año, 45 obreros estaban destinados a ejecutar las obras mencionadas.
En 1943 por el mes de octubre es inaugurado el cementerio[13]. Las obras entregadas por Pedro Nel en esta etapa fueron influenciadas más que del clasicismo por el art decó: el pórtico, el primer conjunto de bóvedas y osarios, la fuente central, las galerías de las obras y los tipos de lápidas estándar.

Entre 1943 y 1951 se llevaron a cabo las obras del Mauosleo a los bomberos, con un concurso en 1946 de una pieza artística para el monumento; se revisó el hemiciclo u octágono de las bóvedas populares y se llevaron a cabo muchos diseños funcionales como la capilla, la Linterna de los muertos, el mausoleo a los deportistas y la urna votiva, que no fueron llevados a cabo[14].

En 1953 se entregan los diseños y planimetrías de los planos de la primera y segunda etapa.

En 1965 se le vende a la Curia parte del terreno original destinado al Jardín Parque Cementerio Universal, conformando la “Corporación Cementerio la Candelaria”.

En 1968 se entregan las obras de los mausoleos de la Cooperativa de Antioquia Limitada, La Sociedad Portuaria de Jubilados y el Sindicato Ferroviario de Antioquia.

 El Concejo Municipal, adelantó en 1979 una discusión a raíz de la precaria situación, ella era el resumen de una larga cadena de desadministración. Las motivaciones de los concejales de entonces expresaron que “se debe estudiar una administración ágil y funcional que permita sacar el Cementerio del estado de abandono en el que se encuentra y ante todo darlo a conocer a la ciudad, no como el “cementerio de los pobres”, sino como el cementerio que abre sus puertas a toda la ciudadanía, sin limitación de razas, credos o categoría económica”[15].

El cementerio terminó relegado, aunque el crecimiento de la criminalidad y la violencia después de 1985 obligó a numerosos medellinenses a llevar sus deudos allí, escenificando el ritual de la muerte contemporánea, porque la condición que nunca ha perdido es ser “el cementerio de los pobres”.

La ubicación del Instituto de Medicina Legal, dentro de sus predios, a finales de los años 80’s determinó que el cementerio Universal fue transformando en el receptor de los cadáveres NN (cuerpos sin identificar).

Entre 2003 y 2007 el Cementerio Universal recibió los restos de más de 17 mil personas que estaban en el Cementerio San Lorenzo y el Parroquial. Se crearon unas bóvedas diferentes al diseño de la ciudad jardín de los muertos concebida por Pedro Nel Gómez Agudelo.
Las bóvedas intervenidas como una obra de arte urbano recreando la condición festiva de la muerte en los cementerios populares[16], poco pensaron en el conjunto armónico que representa los diseños del espacio, inyectándole una nueva dinámica al sitio con la construcción en el 2006 del Templete en el lugar.

Entre el 2010 y el 2015 se ha proyectado y planeado por parte de la Unidad Municipal de Atención y Reparación a Víctimas del Conflicto Armado de la Secretaría de Gobierno, de la Alcaldía de Medellín, la construcción de un mausoleo a la memoria, en honor y como forma de reparación simbólica a todas las víctimas sin identificar y desaparecidas que reposan en la zona y en muchos lugares de Colombia.

Con un área de 55 mil metros cuadrados y dividido en 30 zonas, hoy el cementerio está en un 98% lleno y recibe pocas inhumaciones, ya que se reservan los osarios, bóvedas y terrenos que hay, para los servicios que presta la institución a los empobrecidos, poblaciones especiales y vulnerables habitantes del Municipio de Medellín.

El personaje[17]
Pedro Nel Gómez. Fotografía Rodríguez. BPP. 1931
Pintor, muralista, escultor, ingeniero civil, arquitecto y urbanista antioqueño (Anorí, julio 4 de 1899 - Medellín, junio 6 de 1984). Hijo de Jesús Gómez González, liberal radical, simpatizante socialista, empresario de minas, consejero de Estado y congresista, y de María Luisa Agudelo[18].

Construyó su Casa Museo, diseñó y dirigió la construcción de los edificios de la Escuela de Minas de Medellín iniciados en 1938 -y participó en la nacionalización de esta facultad-; suyos fueron los proyectos para la cooperativa de Vivienda del barrio San Javier (1940), y para el Cementerio Universal de Medellín desde 1933; también realizó la planificación del sector Laureles de esta ciudad.

En el plano político, “…en 1938, asociado con el filósofo y escritor Fernando González y el medico Rubén Uribe Arcila funda el movimiento político LAIN (La Izquierda Nacional), cuyo ideario liberal y de izquierda congrega intelectuales, escritores y artistas de la región. El movimiento logra un escaño en el Consejo de Medellín y se mantiene vivo desde 1941 hasta 1949, ante la inminente persecución política que genera la violencia desatada con el 9 de abril de 1948”[19]

Fundó la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional en 1946, donde ocupó varias veces el cargo de decano; y enseñó Perspectiva, entre otras cátedras, dedicación que lo llevó a obtener el título de profesor emérito. Presentó nuevos proyectos para el Cementerio Universal, la ciudad universitaria de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional, así como para el Plan Regulador de la ciudad. Entre 1951 y 1971 hizo el proyecto del aula máxima de química de la Facultad de Química del U de A y la entrega final del Cementerio Universal. En 1973 termina el proyecto escultórico arquitectónico El Tótem de la selva[20].

El maestro Pedro Nel Gómez fue el primero que introdujo en Colombia el movimiento de las grandes composiciones murales con aspiraciones hacia un arte monumental y popular, con gran significado social[21]

La obra del cementerio
Plano arquitectónico del cementerio. Pedro Nel Gómez. 1933
El Cementerio es el primer conjunto arquitectónico presentado por Pedro Nel Gómez a la ciudad. Estaba concebido como un gran parque jardín con fuentes, jardines y recorridos, que debía de servir a la vez como núcleo de desarrollo urbano del sector noroccidental. 

Afirmaba el artista “debo anotar que en los planos están proyectados otros grandes bloques para bóvedas, dispuestos artísticamente en el área del cementerio. El más importante de éstos es el octógono de las bóvedas populares que prevé en su conjunto el total de éstas, destinadas a las clases pobres. En su interior se desarrollan algunos monumentos conmemorativos, varias tumbas en forma de túmulos y una fuente monumental. También para las exhumaciones, Pedro Nel concibió los osarios como “monumentos arquitectónicos”.

La característica de ser un espacio municipal, hizo que su proceso se llevará varias etapas entre 1933 y 1963. Una primera fase de este diseño, es en la que Gómez influido por el clasicismo, el art decó y las reglamentaciones y sepulcros a la europea realiza el pórtico, la fuente y las primeras bóvedas. La segunda fase, que comienza en la década de los cuarenta es una arquitectura más funcional que se preocupa por combinar el componente estético, artístico y paisajístico. Un ejemplo de la artisticidad en las obras fue la concepción del árbol y el jardín como integrantes del espacio arquitectónico, al igual que el mausoleo a los bomberos. Luego vino una tercera etapa en los años cincuenta donde entregó los planos definitivos, aprovechando el espacio del terreno, para cerrar en los años sesenta el proyecto con el conjunto de bóvedas para cooperativas, sindicatos, entre otros.

Detalle planos del Octógono. Pedro Nel Gómez. 1933
“El proyecto final del Cementerio, de haber sido ejecutado en su totalidad, consistiría un espacio complejo arquitectónico, diseñado adecuadamente para su finalidad. Además, estaría lleno de representaciones sociales, nacionalistas, políticas, culturales y religiosas. Desde su creación, se puede definir el cementerio como una de la obras de mayor contenido social y popular que realizó el artista”[22].

Si hacemos un recorrido actual podemos observar que El Portón aún sigue en pie, unido por un amplio camino a la que iba a ser la parte final del hemiciclo central (sector que también permanece). Este es el eje en torno al cual se debían estructurar los demás componentes arquitectónicos del cementerio: el hemiciclo, el panteón a los héroes, los obeliscos, las galerías paralelas al hemiciclo central, el sistema de caminos y jardines complementarios. Componentes adicionales de los cuales sólo se alcanzó a realizar la explanada para el panteón a los héroes; pero el panteón como tal no se construyó, al menos en el sentido artístico–arquitectónico propuesto por Pedro Nel Gómez, limitándolo a un mausoleo colectivo más tradicional que actualmente pertenece a la policía nacional. Entre tanto en la parte posterior del espacio contemplado por Pedro Nel, se ubican actualmente el Camposanto de la Candelaria (propiedad de la curia católica), el Instituto de Medicina legal y la unidad de identificación humana de la Fiscalía.



Los valores patrimoniales
Esta conjunto de obras y diseños forman parte del inventario de obras de Pedro Nel Gómez que están por todo Medellín, las cuales dan cuenta de su propuesta modernizante a partir de una línea o eje (la vía ferroviaria y la carrera 65) que conecta  imaginariamente con la Universidad Nacional y la comuna 11 Laureles, dos de los lugares donde llevó a cabo sus proyectos.

El Cementerio Universal es un espacio planificado de estructuras funcionalistas acopladas al paisaje con representaciones clásicas greco-romana, que sigue la consigna de una ciudad que haga digna la estadía para el disfrute del espíritu y el cuerpo, es decir, que piensa en las condiciones esenciales de los habitantes en la urbe que habitan.

La distribución del diseño evoca la espiral de la vida (que fue plasmada en algunos murales que ejecutó en otros edificios Pedro Nel Gómez), que se complementa con los hemiciclos, las composiciones plásticas con los túmulos y lapidas, los osarios concebidos como monumentos arquitectónicos, los remates del área de las pocas edificaciones, al igual que la planimetría de las rotondas y todo el conjunto. Elementos que juntos componen el valor o bien patrimonial arquitectónico.

El momento de la concepción de la obra, los años 30’s del siglo XX inundados de liberalismo, primacía de la higiene y deseos de libertad de culto, donde en Colombia y la ciudad no hay referentes ni reglamentaciones de cementerio, Pedro Nel nos propuso y legó un Jardín, de modo que la belleza fuera el imperativo del espacio, que se ofrecía como una solución a la segregación y discriminación.

El contexto específico de la ciudad, en la que las relaciones entre estética y función fueron fundamentales en la planeación urbana y a la apertura de polos de desarrollo, es una clave que configura el valor histórico patrimonial del cementerio, si se quiere como una gran realización de la democracia local y un paso importante en la secularización de la vida.

La dignificación de los sectores empobrecidos con la construcción del espacio, como sector beneficiado o receptor de la obra ha sido una bandera de lucha e inspiración, que es clave dentro de la memoria, la historia y el patrimonio colectivo.

La belleza del lugar está en sus contornos, grandes jardines, especies de árboles, aves y tipos de gramas. De ahí su valor patrimonial ambiental, al ser parte como espacio público de las zonas verdes en promoción que soportan el patrimonio natural y paisajístico de Medellín.

La cultura fúnebre y las apropiaciones de los cementerios[23].

Además de los rituales a los muertos y homenajes a los santos difuntos, muchas de las formas de apropiación de los cementerios tienen que ver con prácticas esotéricas, de magia negra y visiones espiritistas del control del alma en la vida y la muerte. El Cementerio Universal por su carácter laico se ha encontrado envuelto y relacionado con un sinnúmero de rituales paganos, también considerados satánicos, practicados por hombres jóvenes y  mujeres (brujas) a lo largo de su historia, pero más desde los años 80’s en adelante. 
Imágenes de los hallazgos que haces los vigilantes del Cementerio Universal.
Fotografías pertenecientes al archivo digital del Cementerio facilitadas por el administrador José López.
Si deseas descargar y conocer la micro investigación completa, hacer clic aquí



[1] Para conocer más sobre Medellín y lugares patrimoniales como el Cementerio, ir al enlace de la tesis El Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez: una solución para la inhumación de cadáveres en Medellín, en el período 1933-1953. http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/156 y http://opac.udea.edu.co/cgi-olib?infile=details.glu&loid=1422814&rs=1573939&hitno=2
[2] Colombia Aprende, preparó una guía para que todos comprendamos qué es y cuál es la importancia del Patrimonio http://www.colombiaaprende.edu.co/html/home/1592/article-201569.html Recuperado el 18 de mayo de 2015 a las 19:15 P.m.
[3] Ver: Conociendo nuestro patrimonio cultural. En: http://www.mincultura.gov.co/areas/patrimonio/Paginas/default.aspx, http://www.mincultura.gov.co/areas/patrimonio/publicaciones/Paginas/default.aspx Recuperados el 19 de mayo de 2015 a las 9:48 a.m.
[4] El Universal: el cementerio de todos. En: 5 historias desconocidas de los cementerios de Medellín Por: Rosa María Pérez Rivas. 01 de junio de 2015. Disponible a octubre de 2015 en http://descubre.mdeinteligente.co/historias-de-5-cementerios-de-medellin/
[5] Para conocer más sobre el significado del concepto de cementerio, visitar la web http://www.campoeterno.com
[6] Tumbas de indignos: cementerios no católicos en Colombia 1825 – 1991. David Esteban Molina Castaño. 2013. Disponible a octubre de 2015 en http://www.bdigital.unal.edu.co/47493/ y http://www.bdigital.unal.edu.co/47493/1/98644640.2015pdf.pdf
[7] Al respecto de lo señalado “Los espacios otros”, Michel Foucault, en: Astrágalo: revista cuatrimestral iberoamericana, N. 7, Madrid, Instituto Español de Arquitectura, 1997, pp. 85 y ss.
[8] Informe de investigación Cementerio Universal presentado por Luz Marina Jaramillo del Archivo Histórico de Medellín. 2009.
[9] Crónica Municipal No 781. Acuerdo 4 de 1933, por el cual se provee la fundación del Cementerio Municipal. P. 6285
[10] Revista Municipal (Sin No). Publicación del Concejo. Medellín, Colombia. Dirigida por Lázaro Restrepo y Luis Bernardo Ortiz G. Editor y Jefe de Redacción Luis Martel. Entrevista a Pedro Nel Gómez. P. 2. 1943
[11] El Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez: una solución para la inhumación de cadáveres en Medellín, en el período 1933-1953. Disponible a octubre de 2015 en http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/156
[12] La muerte en Medellín (1890 – 1990). Exhibición virtual. Multimedia. Red de bibliotecas. Disponible a octubre de 2015 en http://www.reddebibliotecas.org.co/multimedia/ExhibicionesVirtuales/Paginas/Exhibicion-4-muerte/stage1.swf
[13] A.H.M. Fondo Concejo de Medellín. Asuntos Varios. T. 1060.  Fol. 234-237
[14] El Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez: una solución para la inhumación de cadáveres en Medellín, en el período 1933-1953. Disponible a octubre de 2015 en http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/156
[15] A.H.M. Fondo Concejo. Expedientes de Acuerdo. T. 1538. Fol. 291-317. Acuerdo 37 de 1979, Modifica la estructura del Cementerio Universal.
[16] El Cementerio Universal se llenó de color. Por: Catalina Oquendo B. 27 de noviembre de 2005. Disponible a octubre de 2015 en http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1842966
[17] Pedro Nel Gómez Agudelo. Autor Clío Gómez. Parte de: Biografías Biblioteca Virtual del Banco de la República. Disponible a octubre de 2015 en http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/gomepedr.htm
[18] Acerca de su obra y contexto vital véase: Diego León Arango Gómez, Pedro Nel Gómez y su época: un compromiso del arte con la historia, Medellín, Museo de Antioquia, 2006. Diego León Arango Gómez y Carlos Arturo Fernández Uribe, Pedro Nel Gómez. Acuarelista, Medellín, Universidad de Antioquia–Universidad Pontificia Bolivariana, 2006. Para un seguimiento pormenorizado, tanto en términos cronológicos como estilísticos, véase: Diego León Arango Gómez y Carlos Arturo Fernández Uribe, Pedro Nel Gómez. Muralista, Medellín, Universidad de Antioquia–Universidad Pontificia Bolivariana, 2003.
[19] Tumbas de indignos: cementerios no católicos en Colombia 1825 – 1991. David Esteban Molina Castaño. 2013. Disponible a octubre de 2015 en http://www.bdigital.unal.edu.co/47493/ y http://www.bdigital.unal.edu.co/47493/1/98644640.2015pdf.pdf
[20] El Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez: una solución para la inhumación de cadáveres en Medellín, en el período 1933-1953. Disponible a octubre de 2015 en http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/156
[21] Pedro Nel Gómez. Biografía en portal web Naranjo y Velilla. Disponible a octubre de 2015 en http://www.naranjovelilla.com/pedro-nel-gomez
[22] El Cementerio Universal de Pedro Nel Gómez: una solución para la inhumación de cadáveres en Medellín, en el período 1933-1953. Disponible a octubre de 2015 en http://200.24.17.74:8080/jspui/handle/fcsh/156
[23] Para conocer y aprender más del tema, visitar la web http://www.campoeterno.com/?mod=historia