Otras grafías

Imágenes, narrativas y memorias

Del 7 de marzo al 7 de abril de 2026, la Biblioteca Carlos Gaviria Díaz abre sus puertas a Otras grafías, una exposición que reúne dos procesos de investigación–creación de Víctor Hugo Jiménez DurangoDibujando pensamiento y El Fermento de la imagen.

La muestra propone un acercamiento al dibujo, la imagen y el graffiti desde la experimentación. A través de huellas, manchas, capas y desplazamientos, se presentan obras donde acciones como pintar, borrar y repintar se convierten en formas de narrar y producir conocimiento. Más que piezas terminadas, lo que se expone son procesos en curso, donde la materialidad, el error, la repetición, la transformación y el azar hacen parte central del trabajo.

En Dibujando pensamiento, el dibujo aparece como una herramienta reflexiva. Las obras funcionan como cartografías en movimiento que registran el devenir del pensamiento a través del trazo, la escritura y el uso del lapicero. Por su parte, El Fermento de la imagen presenta una instalación que interviene imágenes de graffiti mediante tinciones vegetales, generando transformaciones visuales donde la mancha, el borrado y el residuo adquieren un papel protagónico.


Como parte de la programación, el martes 17 de marzo a las 4:30 p. m. se realizará un espacio de inauguración y mediación. Este encuentro permitirá recorrer la exposición y abrir un diálogo en torno a los procesos de investigación–creación, las grafías y las formas de experimentar con la imagen.

Otras grafías se configura así como un espacio para acercarse a prácticas comunicativas, narrativas y artísticas que exploran la relación entre imagen, pensamiento y territorio, invitando al público a reconocer el muro, el papel y la materia como superficies donde también se investiga y se crea.

Cultura Punk en Medellín

Trivia punk: Cómo vives el Hazlo Tú Mismx

¿Qué significa realmente vivir el Hazlo Tú Mismx (HTM)? ¿Se expresa únicamente en la música o también en la forma de aprender, crear, compartir y organizarse? Estas son algunas de las preguntas que inspira Trivia Punk, un micrositio interactivo diseñado para explorar, de manera lúdica, los principios de la autogestión que han caracterizado la historia y economía del punk en Medellín y el Valle de Aburrá.

El juego propone una experiencia de reflexión. A través de una serie de preguntas de selección múltiple, las personas participantes responden situaciones relacionadas con la creación, la colaboración, el consumo cultural, la producción independiente y la participación comunitaria. Al finalizar el recorrido, el juego ofrece un resultado que identifica las prácticas del Hazlo Tú Mismx presentes en sus respuestas y en su forma de relacionarse con la cultura.

Esta propuesta parte de la idea de que el Hazlo Tú Mismx es una manera de afrontar la vida desde la autonomía, la creatividad y la construcción colectiva. Editar un fanzine, organizar un concierto, aprender de manera autodidacta, compartir conocimientos, sembrar una huerta, organizar un parche, recuperar espacios o generar redes de apoyo son algunas de las múltiples formas en las que este principio se manifiesta, incluso más allá de la escena punk.

El juego hace parte del proyecto de la investigación creación Hazlo Tú Mismx: Autogestión, cultura y re-existencia, ampliando las estrategias de apropiación social del conocimiento mediante herramientas digitales que invitan a aprender jugando. De esta manera, conceptos que hacen parte de la investigación se transforman en experiencias participativas que acercan nuevos públicos a la historia y los valores de las culturas musicales y urbanas. Es una invitación a pensar y conversar. Cada pregunta abre la posibilidad de compartir experiencias, debatir ideas y reconocer las distintas maneras en que el Hazlo Tú Mismx se expresa.

No hay respuestas correctas o incorrectas, Trivia Punk invita a reconocer que la autogestión puede expresarse de muchas maneras. Cada decisión tomada durante el recorrido abre la posibilidad de pensar cómo construimos nuestras propias formas de crear, colaborar y resistir, manteniendo vivo un principio alusivo a la autonomía y el hacer con otras y otros.

Como parte de la apuesta por ampliar las formas de circulación del conocimiento, el juego también cuenta con una versión de mesa. Desde el micrositio puedes descargar gratuitamente el archivo en formato PDF, imprimirlo y llevar el juego a cualquier espacio: tu casa, el colegio, la universidad, una biblioteca, un concierto o un encuentro con amistades y familiares. De esta manera, la experiencia trasciende la pantalla y se convierte en una herramienta para conversar, aprender y compartir alrededor de la historia, los valores y las prácticas del punk.

¿Te animas a descubrir qué tipo de prácticas Hazlo Tú Mismx hacen parte de tu manera de vivir y crear? La invitación es a jugar, reflexionar y compartir el resultado, demostrando que la cultura Hazlo Tú Mismo, Hazlo con otros, es la herramienta para imaginar otras formas de hacer las cosas.

Ecoexistencias

 Los cambiantes paisajes de La Playa y sus árboles centenarios que aun sobreviven

La Playa. El Propio Centro. Ilustración e investigación Laura Sofia Montoya. 2016-2017.

Este informe gráfico recorre en el espacio y el tiempo las transformaciones del corredor de la Avenida La Playa, el eje y paseo urbano más importante de Medellín desde su fundación. Su compilación empezó en el año 2000, combinando fotografías del Archivo Fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto, referencias bibliográficas y más de cincuenta años de caminatas personales de Mauricio Jaramillo y amigos por este paseo, hasta junio de 2016.

A lo largo de la historia, cada intervención sobre este corredor reflejó la identidad de su época, pero también borró la de la anterior. Lo nuevo ha tendido a menospreciar lo establecido, y con ello se ha perdido parte importante de la memoria cultural y del arbolado patrimonial de la ciudad. De todo ese pasado, lo único que pervive con fidelidad es la traza sinuosa de la Quebrada de Aná, legible hoy solo en las curvas de la vía que la sepultó. A pesar de todo, aún quedan dos palmas y tres árboles que han sido testigos del tiempo. Entre ellos, una Ceiba sembrada hacia 1860 por don Gabriel Echeverri Escobar, considerada el árbol más antiguo de Medellín.

Mauricio Jaramillo, el autor, hace un llamado al Alcalde, al Concejo, a las Empresas Públicas de Medellín y a las autoridades ambientales para que se tome la decisión de descubrir la Quebrada de Aná, construir colectores de aguas residuales e intervenir por tramos hasta llegar al río, devolviendo así a la ciudad su parque lineal más valioso en términos ambientales, paisajísticos, culturales y recreativos. Todo ello con sensibilidad hacia el entorno, evitando que el resultado final sea otro corredor de movilidad que sacrifique lo natural en favor del concreto.

Otra publicación interesante es Avenida La Playa: Valoración paisajística de un paseo urbano en el centro de Medellín, ver en  https://www.redalyc.org/journal/3768/376872155006/html/

Ecoexistencias

Expedición botánica por la obra del maestro Francisco Antonio Cano

Paisaje en la Playa. 1892. Francisco Antonio Cano. Pintura / Tela. 43 x 33 cm. Colección SURA. Tomada de https://www.sura.com/arteycultura/obra/paisaje-en-la-playa/

Esta investigación nace del interés por interpretar e identificar los elementos vegetales presentes en la obra del Maestro Cano, proponiendo una mirada que cruza arte, botánica y cultura visual. El trabajo se sitúa en un campo interpretativo donde la observación sensible y el conocimiento del entorno dialogan para acercarse a las especies representadas.

En el caso de los árboles, la identificación no siempre es directa. Las obras no ofrecen todos los rasgos botánicos necesarios, por lo que el análisis se apoya en aspectos como formas, texturas y colores, así como en el reconocimiento de la vegetación característica de las zonas ecológicas asociadas a los paisajes sugeridos en los títulos. De este modo, la lectura de la imagen se complementa con el conocimiento del territorio.

Paisaje, 1892. Francisco Antonio Cano. Óleo / Tela. 43 x 33 cm. Colección SURA. Tomada de https://www.sura.com/arteycultura/obra/paisaje-francisco-antonio-cano-2

El estudio también propone, en algunos casos, una aproximación a los lugares representados en las pinturas. A partir de elementos como el relieve, la orografía y ciertos rasgos del paisaje, se plantean posibles correspondencias con espacios frecuentados por el Maestro, ampliando así la comprensión del contexto en el que se inscriben las obras.

Adicionalmente, la investigación incorpora una dimensión simbólica al explorar los significados culturales y bíblicos de algunas especies vegetales. Aunque el artista se definiera como areligioso, se evidencia un tratamiento cuidadoso y coherente de los elementos presentes en obras de temática cristiana, lo que permite abrir lecturas sobre el valor simbólico de la vegetación en su trabajo.

Paisaje, 1892. Francisco Antonio Cano. Óleo / Tela. 30 x 66.5 cm. Colección SURA. Tomada de https://www.sura.com/arteycultura/obra/paisaje-francisco-antonio-cano/
En conjunto, este estudio del maestro Mauricio Jaramillo, ofrece una aproximación concreta y accesible a la obra del Maestro Cano, destacando la importancia de las expediciones reales, actuales, y virtuales como componentes clave en la construcción visual y simbólica de sus paisajes.

Ecoexistencias

Árboles y palmas en la Plazuela San Ignacio

Plazuela San Ignacio. Fotografía tomada de la galería de Universo Centro. 
https://www.universocentro.com/Ellibrodelosparques/GaleriaPlazueladeSanIgnacio.aspx

En el corazón de Medellín, entre el tráfico, el comercio y el ir y venir de miles de personas, existe un espacio que guarda algo más que sombra y belleza: la Plazuela San Ignacio alberga una colección de árboles y palmas que cuenta, para quien sepa escucharla, la historia de una ciudad y su relación con la naturaleza.

Una investigación situada realizada por el ingeniero forestal Mauricio Jaramillo V. documentó detalladamente la vegetación arbórea de este espacio público y otros del Distrito, poniendo especial atención en su árbol patrimonial y en lo que su presencia nos dice sobre el valor de una ciudad biodiversa.

Antes de adentrarnos en los árboles, vale la pena detenerse en el método. Una investigación situada no se hace desde un laboratorio ni desde una pantalla: se hace en el lugar, con los pies en el suelo y los ojos abiertos. Implica recorrer, observar, medir, identificar y escuchar el territorio con atención sostenida.

La Plazuela San Ignacio y la escultura de Francisco de Paula Santander. Vista desde el Claustro. Fotografía: Víctor Jiménez. 2018.
En una ciudad como Medellín, donde la presión urbana sobre los espacios verdes es constante, cada plazuela, cada parque, cada árbol de andén cuenta. Y documentarlos es el primer paso para protegerlos.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio es la presencia de arboles y palmas patrimoniales en la plazuela. En Medellín, un árbol recibe esta categoría cuando su edad, tamaño, rareza, valor histórico, ambiental o cultural lo convierten en un bien que merece protección especial, más allá de su función ecológica.

Un árbol patrimonial es, en el sentido más literal, un testigo del tiempo. Ha visto pasar generaciones, ha sobrevivido transformaciones urbanas, ha resistido sequías, podas mal hechas y el avance del concreto. Estuvo ahí cuando la plazuela se llamaba San Francisco, y sigue estando cuando se llama San Ignacio. Su sola permanencia es un argumento poderoso a favor de las memorias urbanas.

Identificarlo, nombrarlo y divulgarlo es un acto político y cultural tanto como científico. Es decirle a la ciudad: este árbol importa, este árbol es de todos, este árbol no se toca.

Árboles y arquitectura patrimonial. Plazuela de San Ignacio. Fotografía: Víctor Jiménez. 2023.

Medellín ha ganado reconocimiento internacional por su transformación urbana, pero una ciudad verdaderamente innovadora no solo se mide por sus edificios o su movilidad: también se mide por su capacidad de integrar la naturaleza en la vida cotidiana de sus habitantes.

Una ciudad biodiversa es más resiliente frente al cambio climático. Es más fresca, más habitable, más saludable. Las ciudades con alta diversidad de especies arbóreas sufren menos el efecto de isla de calor, manejan mejor el agua lluvia, tienen suelos más vivos y ofrecen a sus habitantes un contacto con la naturaleza que tiene efectos demostrados sobre la salud mental y el bienestar.

Pero la biodiversidad urbana no surge sola. Requiere planificación, conocimiento y voluntad. Requiere saber qué especies hay, dónde están, en qué estado se encuentran y cuáles necesitan protección. Requiere, en definitiva, el tipo de trabajo que hace Mauricio Jaramillo cuando sale a recorrer una plazuela con libreta en mano y mirada atenta, para luego entregarnos este manual.

La próxima vez que pases por la Plazuela San Ignacio, detente un momento. Levanta la vista hacia las copas. Busca el Piñón de Oreja, las ceibas y las palmas, trata de identificar el árbol más grande, el más viejo, el que tiene el tronco más ancho. Es probable que ese árbol lleve más de 100 años, mucho antes de que cualquiera de nosotros naciera, y que haya conocido esta plazuela con otro nombre.

Para conocer más de estos árboles e importante parque cívico como equipamiento público para el encuentro, puedes descargar la investigación sobre los parques de Medellín, de Universo Centro y la Alcaldía de Medellín. https://www.universocentro.com/Portals/0/LibroParques/PDF/Plazuela_San_Ignacio.pdf