Palabra punk
Las escenas culturales producen, imágenes o formas de organización además de música; también crean sus propios lenguajes. Cada palabra, expresión o término que circula entre conciertos, ensayos, fanzines y encuentros da cuenta de una manera particular de comprender el mundo. Con esa premisa nace el Diccionario colaborativo punk, un micrositio que invita a construir, de forma colectiva, un glosario del lenguaje de la escena punk en Medellín y el Valle de Aburrá.
Este espacio funciona como un paredón digital o una base de datos abierta, donde cualquier persona puede registrar conceptos, definiciones, expresiones, modismos y testimonios relacionados con la cultura punk, redefinir términos que ya estén allí y reflexionar del lenguaje como creador de universos. Lejos de ofrecer definiciones únicas o cerradas, el diccionario reconoce que el significado de las palabras se transforma con el tiempo y que son las propias comunidades quienes las dotan de sentido.
Cada entrada es libre, sin curaduría y representa una experiencia, una memoria o una forma de nombrar prácticas, territorios, estéticas y modos de organización que han acompañado más de cuatro décadas de historia. De este modo, el lenguaje se convierte también en un patrimonio cultural y en una herramienta para comprender cómo la escena ha construido sus propios códigos de comunicación e identidad.
El Diccionario colaborativo punk hace parte del proyecto de investigación creación Hazlo Tú Mismx: Autogestión, cultura y re-existencia, ampliando sus estrategias de apropiación social del conocimiento mediante una micrositio interactivo que complementa el repositorio web.
La invitación está abierta a todas las personas que han hecho parte de la escena o que desean aportar a sus memorias. Puedes proponer un concepto, escribir una definición, compartir un testimonio o complementar los aportes existentes. Cada palabra incorporada fortalece este ejercicio colectivo y contribuye a preservar un lenguaje que también cuenta la historia del punk en Medellín y el Valle de Aburrá.
La memoria vive en las palabras que compartimos y resignificamos colectivamente.