Mostrando entradas con la etiqueta Socialización. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Socialización. Mostrar todas las entradas

Cocina y comida

Del Oído al Paladar: Cuando Guapi y el Pacífico suenan en el barrio y La Ladera

Hay encuentros que desafían la geografía. El jueves 30 de octubre de 2025, la Sala Mi Barrio del Parque Biblioteca La Ladera en Medellín se transformó en un territorio del Pacífico colombiano. Del fogón al piano, del manglar a la montaña, los saberes y sabores de Guapi viajaron hasta las comunidades de los barrios de Medellín y la biblioteca La Ladera para demostrar que la cultura no conoce fronteras cuando se comparte con generosidad y convicción.

Más de 45 personas se congregaron esa tarde para el cierre de SonoGustoso, un proyecto que durante meses documentó la riqueza culinaria de Guapi a través de las voces de sus mujeres sabedoras. Entre los asistentes había 15 jóvenes curiosos, 10 adultos en plenitud de la vida, 20 adultos mayores con sus propias memorias y perspectivas del Pacífico, y 3 o 4 niños que descubrían por primera vez los sabores y sonidos de un territorio lejano pero cercano en su esencia.

Cuando el Pacífico suena a piano: el primer toque

El evento comenzó de la manera más apropiada posible: con música. Antes de las palabras, antes de las explicaciones, antes de cualquier concepto, estaba el sonido puro del Pacífico traducido a piano y voz.

Yao & Crissbeth abrieron la tarde con su propuesta "Pacífico a piano y voz": una intervención que podría parecer contradictoria (el piano no es instrumento tradicional del Pacífico) pero que resultó profundamente coherente. Los ritmos afropacíficos traducidos a teclas de piano, guasá y caja mantuvieron su alma intacta. La voz de Crissbeth se elevó con la fuerza de los cantos ancestrales, los arrullos que mecen la vida, los alabaos que despiden a los muertos, las coplas de los viejos que cuentan historias de amor y dan enseñanzas de las resistencias.

Este primer toque fue fundamental: preparó los corazones antes que las mentes. Los adultos mayores comenzaron a moverse en sus sillas, varios reconociendo melodías que conocían desde niños. Los jóvenes, inicialmente en sus celulares, fueron dejándolos de lado para aplaudir e integrarse en los coros. Los niños, inquietos, se movieron con los sonidos.

La música creó el ambiente perfecto: un territorio emocional compartido desde donde comenzar el viaje hacia Guapi.

La palabra del director: contexto y compromiso

Después de que la música preparara el terreno, llegó el momento de las palabras. La socialización por parte del director del proyecto Sebastián Alarcón "Boom Pollo" contextualizó todo lo que estaba por venir. Explicó los orígenes de SonoGustoso, sus objetivos, su metodología de trabajo con la Fundación Chiyangua, el tiempo en que hizo el viaje y el proceso de la producción de la mano de este estímulo para habitantes de la comuna 8.

Pero más allá de los aspectos técnicos, el director compartió la filosofía detrás del proyecto: el reconocimiento de que los saberes culinarios tradicionales son patrimonio cultural inmaterial invaluable, que las voces de las mujeres sabedoras merecen ser amplificadas, que la fundación Chiyangua y la cocina del Pacífico tiene mucho que enseñarnos sobre soberanía alimentaria, sostenibilidad, biodiversidad y resistencia cultural.

Habló de las azoteas como espacios de autonomía, de los fogones como altares de abundancia, de las recetas como documentos. Habló con pasión y emoción de un sonidista que le cuesta dirigirse a los demás, explicando el proceso de documentación sonora, la importancia de crear repositorios accesibles, el valor de proyectos que ponen en diálogo territorios aparentemente distantes como Guapi y Medellín.

Los asistentes escucharon con atención. Para muchos, era la primera vez que oían hablar de la cocina tradicional no como folklore pintoresco sino como conocimiento local, práctica política y acto de resistencia. Las caras reflejaban sorpresa, reconocimiento, algunos asentimientos de quienes ya intuían estas conexiones.

Un viaje sonoro colectivo: escuchando juntos

Luego vino el corazón del evento: la escucha colectiva del último episodio del podcast. Escuchar juntos es un acto político: es reconocer que hay historias que merecen atención colectiva, voces que deben amplificarse, saberes que necesitan circular más allá de sus territorios de origen, acciones que nos desconecten de los móviles y pantallas superando juntas y juntos una sociedad distraída.

En la sala, el silencio respetuoso se llenó con las voces de Teófila Betancurt, Marcelina Solís y otras matronas hablando del futuro de la cocina guapireña. Resonaron las reflexiones sobre la transmisión de saberes de las mujeres de la Fundación Chiyangua.

Los 20 adultos mayores presentes reconocían en esas voces ecos de sus propias madres y abuelas. Varios de ellos son migrantes que llegaron a Medellín décadas atrás, y en cada relato parecía encontraban fragmentos de su propia historia, sabores que creían olvidados, técnicas que pensaban perdidas. Algunas lágrimas discretas rodaron por mejillas curtidas.

Los 15 jóvenes se mostraron especialmente cautivados. Para muchos de ellos, criados en contextos urbanos alejados de las cocinas tradicionales, escuchar a una persona joven como el director hablar y luego escuchar su manera de valorar estas formas identitarias y culturales por medio de narrativas digitales, despertó interés y sorpresa.

Ruby: cuando el saber se hace vianda

Pero el momento que verdaderamente ancló toda la experiencia en lo tangible fue la presencia de Ruby, la matrona sabedora guardiana de la cocina, habitante de Medellín, oriunda de Timbiqui, municipio hermano del Guapi. Fue el momento de conectar con una sabedora en vivo, en carne y hueso, con sus propias manos e historias.

Ruby habló de las viandas y degustaciones que permitieron a los asistentes pasar literalmente del oído al paladar. Lo que había sido sonido y palabra se convirtió en aroma, textura, sabor. Lo abstracto se volvió completamente concreto, degustando un envuelto de maíz sobado con manteca de cerdo y leche de coco, acompañado de queso costeño y una porción de dulce pacífico. Para tomar: agua de panela con canela, clavos, anís estrella y hierbas de la azotea (huerta).

Mientras Ruby hablaba de su oficio, de cómo aprendió a cocinar de su abuela, de los secretos de ciertos platos, de la importancia de respetar los tiempos y los ingredientes. Y les asistentes pudieron ver en vivo lo que habían escuchado en los episodios: el conocimiento profundo y la generosidad de quien cocina para compartir.
Las degustaciones fueron momentos de revelación. Los adultos que quizá habían llegado con cierto escepticismo ("¿qué tan especial puede ser un plato tradicional?") descubrieron complejidades de sabor que no esperaban. Los niños probaron ingredientes nuevos, algunos con desconfianza inicial que se transformó en sorpresa placentera.

Ruby respondió preguntas, compartió anécdotas, explicó técnicas. Pero sobre todo, personificó todo lo que el proyecto SonoGustoso había estado documentando: el conocimiento vivo, la transmisión generosa de saberes, la dignidad del oficio culinario, la capacidad de crear comunidad alrededor de la comida. Y para cerrar el espacio nos cantó unos versos de una canción asociada con las cocinas y las comidas. Ese momento resumió el poder del proyecto: reconectar memorias dispersas, crear puentes entre experiencias que parecían aisladas.

El conversatorio de cierre demostró que el conocimiento no fluye en una sola dirección: de Guapi a Medellín, de las sabedoras a los aprendices, de las cocineras a los comensales. Fluye en múltiples direcciones cuando se crea un espacio genuino de intercambio. Ruby aprendió de las experiencias de los asistentes presentes, todos nos deleitamos con las músicas del agua del Pacífico, el director recibió retroalimentación valiosa sobre el proyecto, les asistentes se educaron mutuamente.

Del oído al paladar: un viaje completo

La estructura del evento no fue casualidad. Siguió la lógica natural de cómo los humanos aprendemos y nos conectamos con nuevas realidades culturales:

Primero, la música: el lenguaje universal que no requiere traducción, que llega directo a las emociones, que prepara el terreno.

Segundo, el contexto: las palabras que explican, que sitúan, que dan marcos de comprensión.

Tercero, las voces: los testimonios directos de quienes viven esos saberes, la documentación sonora que preserva memorias por medio de narrativas digitales, para el cado el docupodcast.

Cuarto, la encarnación: Ruby trayendo todo eso al presente inmediato, haciendo que lo documentado se vuelva experiencia viva.

Quinto, la degustación: el espacio donde todos aportan, donde el conocimiento se construye colectivamente en la celebración de compartir la comida.

Este recorrido llevó a los asistentes del oído al paladar, del concepto a la experiencia, de Guapi a La Ladera sin salir de la sala pero viajando completamente.

Más de 45 personas, una comunidad temporal

La diversidad de asistentes fue uno de los mayores logros del evento. 15 jóvenes que representan el futuro y la renovación. 20 adultos mayores que traen la experiencia. 10 adultos en plenitud de vida que pueden tender puentes entre generaciones. 3 o 4 niños que apenas comienzan a construir sus referentes culturales.

Esta mezcla generacional convirtió la Sala Mi Barrio en una comunidad temporal pero real, donde todos tenían algo que aportar y algo que aprender. Fue, en pequeña escala, lo que la cocina tradicional genera cuando funciona bien: comunidad.

Historias de conciencia, cocina y comida


El título del evento cobró pleno sentido. "SonoGustoso: Conciencia, cocina y comida guapireña". La conciencia se construyó a lo largo de toda la tarde: desde la música que despertó la sensibilidad, pasando por la contextualización que abrió la comprensión, los testimonios que generaron empatía, hasta Ruby que personificó la dignidad del oficio culinario.

La cocina se presentó en múltiples formas: como sonido en los podcasts e intervenciones sonoras, como imagen en los cantos, como proceso en vivo con Ruby, como concepto en el conversatorio.

La comida dejó de ser abstracción para convertirse en experiencia concreta: las viandas y degustaciones que Ruby preparó cerraron el círculo, demostrando que todo ese viaje teórico y emocional tiene una materialidad deliciosa, nutritiva, real.

Un cierre que abre caminos

El evento de socialización de SonoGustoso fue formalmente un cierre: la culminación de un proyecto de documentación que duró meses y produjo cinco episodios de podcast.

Pero todo cierre genuino es también apertura. Las más de 45 personas que salieron de La Ladera esa tarde llevaron consigo algo nuevo: conocimientos sobre cocina guapireña que las mujeres de la Fundación Chiyangua y Ruby habían compartido generosamente, reflexiones sobre patrimonio cultural, música que les quedó sonando en la cabeza, sabores reales en el paladar que confirmaban todo lo que habían escuchado, ganas de aprender más, curiosidad por conocer Guapi.

La energía que se genera cuando la cultura se comparte genuinamente es inagotable. Y esa tarde en La Ladera se demostró que los saberes tradicionales más que reliquias del pasado son herramientas para el presente y semillas para el futuro. Que la cocina del Pacífico tiene mucho que enseñarnos sobre sostenibilidad, comunidad, identidad y resistencia. Que vale la pena escuchar las voces de las sabedoras, ver el trabajo de sus manos, probar el resultado de su conocimiento, sentir la música de su territorio.

SonoGustoso es un proyecto de Sebatián Alarcón "Boom Pollo", Víctor Hugo Jiménez Durango y la Fundación Chiyangua que documenta los saberes y sabores de Guapi, Cauca. Todos los episodios del podcast, están disponibles para quien quiera emprender su propio viaje del oído al paladar, del fogón al piano, de Guapi hasta donde sea que estés leyendo estas palabras, a través de YouTube, búscanos.

https://www.fundacionchiyangua.org

https://www.youtube.com/@fundacionchiyangua5585 

Cultura Punk en Medellín

Un grito por el Parque Obrero: Memorias Punk de Itagüí  


El 29 de agosto el proyecto Hazlo Tú Mismx llegó a Itagüí al sur del Valle de Aburrá, más concretamente, al auditorio Diego Echavarría Misas a una cuadra del emblemático Parque Obrero. Este espacio, cargado de historia obrera, bohemia y punks, fue la inspiración de un encuentro que resonó con los ecos de cuatro décadas de distorsión y resistencia.

El Parque Obrero, ubicado en el centro de Itagüí, constituye un referente de artes y culturas. Desde su inauguración en 1940, a raíz de celebraciones vinculadas a movimientos obreros y con una escultura central que alude al trabajo y a la lucha social, ha sido considerado un lugar de memoria colectiva e identidad local. 

En los años 90, el parque adquirió una fuerte impronta bohemia y contracultural. Llegaron allí roqueros y punkeros, quienes transformaron el espacio en un parche punk, generando una atmósfera de re-existencia cultural. A partir de 2003 otros públicos lo utilizan, lo que volvió a relanzar y ampliar su carácter artístico y obrero. 

Desde el 2010, las ultimas administraciones locales implementaron estrategias de control que lograron dispersar las dinámicas juveniles y punk que allí se gestaban. Tales medidas respondieron tanto a preocupaciones de orden público, el código de policía, y a la intención de “recuperar” el parque para otros usos, lo que derivó en la fragmentación de la presencia de la escena punk y en la transformación del sitio en un espacio más regulado y vigilado.

Escucha a Ricardo Gómez "Vito" relatando la escena punk de Itagüí, haz clic aquí

Haciendo memoria, la velada se desarrolló en tres momentos acogedores. El primero estuvo a cargo del equipo de Hazlo Tú Mismx, quienes iniciaron la noche con la proyección de un video sobre la escena punk en este municipio por medio del testimonio del Covis, un punkero de vieja data que organizó los toques de la cancha de San Pío; y luego hicieron una presentación de la apuesta narrativa transmedia. 

Las inquietudes de los asistentes reflejaron una profunda conexión. Preguntaron sobre la capacidad de resistencia del punk en un contexto global dominado por países imperialistas, un debate clásico pero siempre vigente. Surgieron también los viejos roces y curiosidades: la diferencia entre el punk y el metal y las históricas peleas entre ambos géneros. La conversación se enriqueció con interrogantes sobre los orígenes del movimiento, la metodología de investigación tras la tesis "Kaos en el Sótano", la manera en que esto se lleva a la investigación creación de narrativas transmedia, y la presencia de poetas punk que reivindican la literatura desde la crudeza de los acordes. Se habló de Rodrigo D. y de la economía propia del "Hazlo Tú mismx" que ha sostenido y caracteriza las identidades de la cultura local punkera.
Sesión de preguntas de la socialización del proyecto HTM. Auditorio Diego Echavarría. Itagüí. 29 de agosto de 2025. Fotografía: Víctor Jiménez.
Después del momento educomounicativo, pasamos a la poesía, subiendo al escenario cuatro poetas convocados por el Colectivo de antropología y artes Antropoesía, quienes con sus exploraciones literarias amenizaron y pusieron a reflexionar al público. A continuación, dejamos unos de los poemas declamados sobre esta vital, paradójica y fanfarrona ciudad, en la voz de Damaris Román.

Finalmente, Tomás Mordaz ofreció un concierto acústico, desde acordes alusivos a sótanos clandestinos, pasando por los diferentes parches y calles de la escena en todo el Valle, hasta los piques, visajes e hibridaciones sonoras que sostienen el movimiento punk.
Toque Mordaz. Auditorio Diego Echavarría. Itagüí. 29 de agosto de 2025. Fotografía: Víctor Jiménez.
Fue un diálogo necesario que demostró que en este municipio se vive el punk, y el parque Obrero, aunque hoy sea un espacio más regulado, no ha perdido su capacidad de ser un lugar de encuentro para artistas, personas, punks y narrativas que desafían el relato oficial y este vacío capitalismo de la vigilancia.

El proyecto "Hazlo Tú Mismx: Autogestión, cultura y re-existencia" traduce la tesis "Kaos en el sótano: Génesis y estructura de la escena Punk Medallo (1985-2018)" escrita por Ricardo Gómez a formatos accesibles y participativos a través de estrategias transmedia que incluyen eventos educomunicativos, contenidos digitales interactivos, capsulas audiovisuales documentales, podcast seriado, archivos colaborativos (fotos y fanzines) y una plataforma web. Esta iniciativa representa la primera sistematización y socialización de 40 años de punk en Medellín, visibilizando una historia cultural que demuestra cómo la autogestión y la resistencia han construido formas alternativas de hacer cultura, educación y territorio desde los márgenes urbanos cuestionando la sociedad del consumo y las lógicas del mercado.

 Toque punk en la cancha del barrio San Pío en Itagüí. En escena Humano X. 1994.

Por los ríos

Memorias y resistencias por el agua a favor del Cañón del Río Cauca en Antioquia

Volante de expectativa para la ponencia sobre el Río Cauca. Tomado del Instagram de la Escuela Interamericana de Bibliotecología. 2025. 

El martes 12 de agosto de 2025, participé en el V Coloquio de Investigación de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia con una ponencia sobre la compleja resistencia territorial y construcción de alternativas del Movimiento Ríos Vivos frente a la construcción de la Hidroeléctrica Pescadero Ituango en Antioquia, explorando cómo las comunidades ribereñas han articulado su oposición a través de la reivindicación de su cultura cañonera y anfibia ancestral.

La exposición se centró en las resistencias y las memorias territoriales por medio del análisis de las transformaciones que el megaproyecto Hidroituango ha generado en el territorio del río Cauca, específicamente al presentar las afectaciones, tenemos:

  • Modificación de identidades locales: Las comunidades tradicionales han visto alteradas sus formas de vida centenarias.
  • Disrupciones en la memoria colectiva: Los espacios de significado cultural y geográfico han sido fragmentados.
  • Reconfiguración espacial: El territorio físico y simbólico ha sufrido transformaciones irreversibles.
  • Incertidumbre sobre el futuro: Las proyecciones de vida comunitaria se han visto comprometidas.

En la presentación se destacó cómo el Movimiento Ríos Vivos ha rescatado y fortalecido la cultura cañonera y anfibia del río Cauca como estrategia de resistencia y alternativa de empoderamiento. Esta cultura se caracteriza por:

  • Relación simbiótica con el río como eje de vida.
  • Prácticas económicas tradicionales ligadas al agua.
  • Conocimientos ancestrales sobre navegación y pesca.
  • Rituales y tradiciones vinculadas al ecosistema fluvial.

La ponencia identificó cuatro grupos fundamentales en la resistencia y la construcción de alternativas:

  1. Barequeros (mineros artesanales): Practicantes de minería tradicional de subsistencia.
  2. Pescadores: Guardianes del conocimiento pesquero ancestral.
  3. Campesinos ribereños: Agricultores dependientes del ciclo hídrico del río.
  4. Mujeres: quienes desde sus visiones y propuestas sostienen los procesos de subjetivación política.

Un punto central de la exposición fue el análisis de cómo la oposición a Hidroituango ha forjado una subjetividad política en las comunidades. Este proceso se manifiesta en los niveles de organización y la transformación de la conciencia colectiva, que trasciende la simple oposición, lo cual se expresa en:

  • Organizaciones de base: Asociaciones locales de pescadores, barequeros, campesinos y mujeres.
  • Movimientos de segundo nivel: Articulación regional como Movimiento Ríos Vivos.
  • Mayor conciencia sobre derechos territoriales.
  • Capacidad de articulación intercomunitaria.
  • Desarrollo de estrategias de incidencia política.
  • Alternativas desde la artesanía, el bordado, los saberes de las plantas, la agricultura y la cosmovisión campesina.
    

Las memorias

La ponencia profundizó en cómo la memoria se constituye en un recurso político fundamental para la acción presente de las comunidades, destacando tres trabajos

  • Plan de prevención y protección del Movimiento Ríos Vivos Antioquia. Escenarios de riesgo, acciones y medidas de prevención, protección, reparación y garantías de no repetición. Cartilla de prevención colectiva. 2017. Para ver y descargar cartilla dar clic aquí
  • Plantas medicinales y mágico religiosas del cañón del río Cauca. Autopublicación o fanzine. 2018. Para ver y descargar el fanzine dar clic aquí
  • Un tejido a muchas voces. El sentir de una resistencia por el agua y por la vida. Cartilla de memoria. 2019.  Para ver y descargar la publicación dar clic aquí

En estas narrativas es posible identificar algunas funciones de la memoria como forma de resistencia, que son:

  • Legitimación: La historia ancestral valida las demandas actuales.
  • Cohesión: Los recuerdos compartidos fortalecen la unidad comunitaria. Los saberes asociados a la vida en lo rural tienen tanto valor como los conocimientos académicos o urbanos.
  • Proyección: El pasado orienta las expectativas de futuro. Desde el presente se construye y proyecta en conjunto.
  • Sensibilización: Las narrativas memoriales movilizan a las comunidades, solidaridades y generan conciencia colectiva desde los márgenes.
Si pensamos en las estrategias memoriales, los trabajos que mencionamos nos muestran que desde la construcción participativa se puede lograr:
  • Recuperación de relatos ancestrales sobre el río.
  • Documentación de impactos del megaproyecto.
  • Transmisión intergeneracional de conocimientos tradicionales, de las plantas y para la protección.
  • Creación de narrativas, subjetividades y archivos comunitarios de resistencia.

La exposición destacó cómo las prácticas de resistencia del Movimiento Ríos Vivos representan una respuesta integral a múltiples formas de violencia y al extractivismo. Algunos de los tipos de violencia Identificadas son:

  • Violencia estructural: Imposición de megaproyectos sin consulta.
  • Violencia simbólica: Deslegitimación de culturas tradicionales e indígenas.
  • Violencia ambiental: Destrucción de ecosistemas.
  • Violencia física: Represión a líderes comunitarios
Ahora, las comunidades resisten y proponen modelos alternativos de desarrollo que incluyen: 
  • Manejo sostenible de recursos hídricos.
  • Fortalecimiento de economías tradicionales.
  • Participación real en decisiones territoriales.
  • Reconocimiento de derechos ancestrales, civiles, políticos y ambientales.

La ponencia concluyó con una reflexión sobre los aprendizajes del caso Hidroituango para otros contextos de resistencia territorial en Colombia y América Latina:

  • La importancia de articular resistencia con propuesta.
  • El rol central de la memoria en la construcción de alternativas y cómo forma de resistencia.
  • La necesidad de fortalecer organizaciones sociales de base.
  • La relevancia de visibilizar impactos diferenciados en comunidades tradicionales.

En conclusión, la ponencia evidenció cómo el Movimiento Ríos Vivos ha logrado transformar la oposición a Hidroituango en un proceso de construcción territorial alternativo, donde la cultura cañonera y anfibia se convierte en fundamento de resistencia y la memoria en herramienta de transformación social.

El caso ilustra la capacidad de las comunidades tradicionales para generar respuestas creativas y políticamente sofisticadas ante las amenazas del extractivismo y las múltiples violencias, demostrando que la defensa del territorio trasciende la simple oposición para convertirse en construcción de alternativas de vida digna de largo aliento con y por los ríos.