Comuna 13 al límite: Graffitour, arte urbano, turismo y gentrificación
Este reporte resalta algunas de las cifras y situaciones más preocupantes que surgieron en ese debate, lasa cuales son motivo de interés y discusión para los habitantes de la comuna y el sector de creadores y gestores de arte urbano grafico Comunigraff.
El Graffitour es hoy uno de los destinos turísticos más visitados del país. Pero detrás de las cifras de crecimiento hay una realidad que los concejales Alejandro Arias, Andrés Rodríguez y Andrés Tobón —citantes del debate— pusieron sobre la mesa con datos concretos: un territorio desbordado, un arte que desaparece bajo el comercio, los controles de los grupos armados y los toldos de venta informal, una narrativa distorsionada sobre la historia del barrio y una economía que crece sin que sus frutos lleguen equitativamente a quienes habitan el lugar.
Un destino que recibe el triple de lo que puede soportar
El corredor llegó a albergar 70.000 personas en un solo día durante el concierto de Bad Bunny, según reveló el concejal Tobón, triplicando el límite de la infraestructura. En días de alta afluencia normal, el sector recibe entre 30.000 y 33.000 visitantes. El problema es que la capacidad de carga real para brindar un servicio de calidad es de apenas 667 personas simultáneas, cifra validada por la Secretaría de Turismo.
El concejal Rodríguez añadió otro dato revelador: aunque la capacidad teórica del lugar es de 28.842 visitantes diarios, la capacidad real para brindar un servicio de calidad es de apenas 667 personas simultáneas. Eso significa que la infraestructura efectiva del destino cubre solo el 2,3% de lo que su diseño proyectaba. La brecha entre lo que el lugar promete y lo que puede sostener es, en sí misma, una política de abandono.
El arte que ya casi no se ve
El Graffitour debe su nombre y su atractivo al graffiti y el arte urbano como claves del urbanismo social. Sin embargo, de los 69 murales identificados en el corredor, 61 están totalmente ocultos bajo elementos de ventas informales y comercio. Es decir, el 88% del arte está cubierto.
El subsecretario de Espacio Público, David Andrés Ramírez, precisó que en toda la comuna hay inventariadas 872 ventas informales, de las cuales 423 se concentran específicamente en el Graffitour. El concejal Tobón alertó que para 2023 el 57% del espacio público ya estaba ocupado por ventas, y que hoy esa cifra estima superar el 70%. Además, denunció una "concentración oligopólica": hay individuos dueños de 10, 20, 30 y hasta 80 negocios dentro del mismo corredor.
Una narrativa secuestrada
Tan preocupante como la ocupación física del espacio es lo que ocurre con el relato. En el debate se señaló con fuerza que hay guías turísticos que promueven activamente la figura de Pablo Escobar en el recorrido, desdibujando la verdadera historia de transformación y resiliencia que le dio sentido al Graffitour. A esto se sumó la denuncia de una mercantilización de la violencia: el dolor del barrio convertido en producto, sin que la comunidad que lo vivió tenga control sobre cómo se cuenta.
Líderes culturales y emprendedores del sector —entre ellos representantes de Casa Kolacho— intervinieron para exigir un modelo de turismo regenerativo y una gobernanza que incluya la participación activa de los habitantes. No se trata solo de proteger murales: se trata de quién tiene derecho a narrar la propia historia.
Crecimiento económico: ¿para quién?
El sector muestra indicadores notables. Pasó de 2.119 empresas formales en 2021 a 3.183 en la actualidad, con un crecimiento anual del 12%. Se han entregado 2.930 créditos por valor de 13.169 millones de pesos para el fortalecimiento empresarial, y un turista deja en promedio 190 dólares diarios.
Pero el concejal Arias cuestionó cómo se distribuye la inversión pública: la Secretaría de Turismo gasta 17.000 millones de pesos en promoción y poco en control, mientras que la Secretaría de Cultura solo ha invertido 37 millones de pesos en el territorio —34 para el Urban Fest y 3 para el Festiafro—, frente a los 100 millones que gestionó la Agencia APP para intervenir murales.
La brecha también es visible en el turismo mismo: de los 339 guías formalizados en Medellín, solo 20 residen en la Comuna 13. Hay 43 guías locales en formación, lo que indica que la comunidad todavía no controla una de las actividades económicas más directamente vinculadas a su propio territorio.
Seguridad: mejoras reales, tensiones persistentes
El secretario de Seguridad, Manuel Villa, presentó reducciones importantes: -38% en homicidios, -77% en hurto a comercio, -71% en hurto a motos, -60% en hurto a vehículos y -65% en hurto a residencias. Se reportaron 28 capturas a miembros de estructuras criminales y más de 3.800 casos atendidos a través del programa Parceros.
Sin embargo, la concejala Claudia Carrasquilla advirtió que 8 estructuras criminales siguen operando en la comuna. El dato más alarmante fue sobre impunidad en extorsión: de 4.253 denuncias, solo 72 casos llegaron a la etapa de juicio. En temporadas como diciembre, los comerciantes reciben cobros de hasta 5 millones de pesos por negocio en "aguinaldos" ilegales.
Lo que el debate dejó pendiente
Los concejales citantes fueron enfáticos: hace falta un liderazgo decidido por parte de la administración para recuperar el control del territorio, formalizar el comercio y proteger la esencia cultural del lugar. El llamado es a regular y a reconocer que el Graffitour es, antes que un destino turístico, un proyecto comunitario de memoria y resistencia.
La pregunta que queda abierta —y que nos compete directamente a quienes trabajamos con galerías, arte urbano y espacios culturales en la ciudad— es qué papel jugamos en ese debate. Si el arte que hizo famoso a los barrios Las Independencias esta tapado, si la historia que le dio sentido está siendo distorsionada y si la comunidad que lo construyó sigue siendo marginal en los beneficios, entonces la conversación sobre cómo se construyen y gestionan estos espacios no puede darse solo entre instituciones.