Latidos - Superficies

El arte no se calle: Nos están matando. El graffiti-mural como inscripción y disputa


Del 23 al 25 de abril de 2026, Medellín se convierte en el epicentro de la reflexión sobre la piel de la ciudad. El Seminario de Graffiti y Arte Urbano SUPERFICIES, es un encuentro de investigación-creación que llega a su segunda versión, y que busca analizar críticamente cómo las materialidades urbanas dialogan con las dinámicas sociales y políticas de las urbes.


Bajo la premisa de que "las superficies no son neutras", este encuentro anual, organizado por la Agencia APP, Comunigraff y la Alcaldía de Medellín, es el escenario perfecto para conocer desde "La Palabra" avances y visiones de académicos, artistas, graffiteros, líderes, funcionarios y demás personas interesadas en estos campos artísticos, sociales, visuales y memoriales.


Mi intervención se titula: "El fermento de la imagen. El graffiti como narrativa y documento. El caso Nos están matando / El arte no se calla".

En este espacio, expondré un proceso de investigación-creación centrado en las prácticas gráficas y visuales de Medellín desde el 2020. Mi enfoque analiza el graffiti como un acto estético-político, una narrativa visual, una memoria conectiva y un documento sociocultural que trasciende lo individual al integrar la movilización creativa, la protesta social y las convergencias culturales ante el asesinato de líderes sociales, generando protestas y re-existencias en medio de las tensiones sociopolíticas locales y la negación de la muerte y los conflictos.

A través de la línea Memorias de ciudad del seminario analizo cómo el graffiti de letras (lettering) se resignifica al circular en internet, convirtiéndose en una poderosa herramienta de denuncia y construcción de memorias, que como inscripción estético política disputa lo público, el espacio y el derecho a la reparación simbólica de las víctimas.


Voces expertas y el saber del muro

Para construir un panorama expandido, comparto con destacadas investigadoras, artistas, graffiteros y demás personas que propiciarán espacios de debate colectivo que enriquecen la mirada sobre el muralismo y la calle:

  • Claudia Silva (Universidad de Antioquia): Aportará una perspectiva técnica fundamental con su conferencia sobre los materiales y conocimientos técnicos asociados al trabajo mural.
  • Carmen Teresa Álvarez (Tecnológico Universitario Débora Arango): Compartirá su experiencia en torno al muralismo y el trabajo educativo, explorando la dimensión pedagógica del arte público.

Además, el seminario contará con "Diálogos de saberes", espacios donde la teoría se encuentra con la experiencia directa de los protagonistas:

  • Graffiti y conquista del espacio: Un conversatorio sobre procesos creativos y experiencias gráficas espontáneas con artistas como Leodos, Chos y Fick.
  • Festivales de Graffiti y Arte Urbano: Un panel sobre gestión cultural, memoria y transformación social en los barrios, con líderes de eventos como el Festival Extramural, Surreal Street Art Festival y Graffiti Jam.
El viernes 24 de abril el seminario se traslada a la sede Ayacucho (Pasaje Cervantes) para dar paso a un espacio de experimentación directa a través de tres talleres especializados que se llevarán a cabo de 8:00 a. m. a 12:00 m.. En esta jornada de "El Compartir", contaremos con la maestría de Señor O.K., quien dirigirá el taller sobre Lo político en la historia del muralismo Latinoamericano; La Plaga Invade, con una propuesta sobre Graffiti en el Vestuario - Arte, Identidad y Expansión Comercial; y AMBS, explorando Lo invisible del arte urbano: el muro como campo de acción. Estos espacios formativos, realizados en asocio con la corporación Manguala, están diseñados para que artistas, estudiantes y gestores culturales conecten el pensamiento situado con la acción técnica y la identidad en el territorio.

Finalmente, la reflexión teórica se materializará en el espacio público durante la etapa de "La Práctica", que se llevará a cabo del 25 de abril al 9 de mayo de 2026 en los muros de la sede Guayabal de Bellas Artes. En esta fase de intervención técnica, 12 artistas y colectivos plasmarán una propuesta que integra un 60% de graffiti y un 40% de muralismo. El despliegue visual contará con el talento de la comunidad de Bellas Artes, representada por el Colectivo Süürala, Fluffy, Lis Ríos y Natalia Carvajal Carrascal , junto a artistas de mediana trayectoria del banco de la Agencia APP como Morfe, José Monrroy, Wese y Daniel Urrego. Además, el evento reconoce la importancia de quienes habitan el muro cotidianamente, sumando a los "bombarderos" invitados Sako, Cereso Monkey, Shifo y Fato. Esta acción colectiva servirá para cerrar el seminario, convirtiendo el pensamiento situado en una nueva capa de memoria de Medellín.

Latidos

La escucha, la razón. Memoria acústica de un mural


Hay algo más sutil en juego: un momento en el que distintas formas de narrar la ciudad se encuentran resonando. La pintura mural, el cine, la palabra compartida. Todo dispuesto como una invitación a detener el ritmo cotidiano para observar con los oídos, para escuchar con la mirada.

Hoy nos convoca una experiencia que entrelaza la pintura mural y el cine, así como las oralidades, las memorias y las escuchas. Todo en plural. Potente y valioso encuentro que nos sitúa. Nos ubica en una disposición distinta frente a la obra mural de Eskibel, el cine de corte artístico de Juan David Bolívar y frente a los otros. Porque la escucha de la que aquí se habla trasciende la íntima o silenciosa en el sentido habitual; es una escucha que ocurre entre cuerpos, entre voces, entre memorias que se cruzan y se afectan, desde el ruido que somos solos y en conjunto.

La escucha, la razón aparece entonces como un tejido en movimiento. El mural no se agota en su presencia material, ni el cortometraje en su proyección. Ambos funcionan como superficies sensibles donde se depositan experiencias, resonancias, fragmentos de vida, llamados y encuentros improbables: metáforas visuales que resuenan e invitan a cerrar los ojos, vaya paradoja. Lo que vemos y lo que oímos no está dado de una vez; se activa en quien se permite entrar por medio de esa frecuencia en su caja sonora de su cosmoaudición como los Tojolabales.

En hora buena, el cortometraje se despliega como una extensión que escucha el mural, su entorno y los colores de los sonidos que plasmaron los artistas. En ese cruce, las piezas pictórica y cinematográfica se convierte en una memoria acústica de voces, ecos y resonancias que habitan tanto el territorio como quienes lo transitan. El audiovisual se detiene a escuchar palabras dichas, silencios compartidos, sonidos que persisten y las entreteje en una experiencia que invita a percibir el mural con el cuerpo. Así, la razón emerge nuevamente en las memorias que siguen narrando-sonando.

La razón, en este caso, no aspira a la certeza o entenderse como un argumento cerrado. Es una razón que viene después, o mejor, que emerge en la perseverancia y se activa desde la escucha. Una razón que implica suspender por un momento la voz propia para dejar que otras formas de pensamiento —otras maneras de nombrar el mundo y luchas por los seres queridos que no podemos oír— encuentren lugar en nuestros susurros, rememoraciones y miradas. 

En otras palabra, se trata del arte relacional y una ética del encuentro: “dejar que nos hablen los otros diferentes a mí”, suspender el ruido interno para permitir que otras voces —otras memorias, otros cuerpos— ingresen en nuestra experiencia del mundo.


En ese tránsito, las imágenes y los sonidos se entrelazan con recuerdos personales y colectivos. Las caracolas, presentes como símbolo y como eco, como seres con quienes cohabitamos, sugieren esa capacidad de guardar y devolver el sonido, de amplificar lo que a veces parece lejano, la ausencia y lo perdido, en la vorágine de la selva que se representa y el sector de Guayaquil. Cada espectador, en ese gesto, también se vuelve contenedor de memorias: propias, ajenas, compartidas.

El título de la obra no es ajeno a las voces que han atravesado la ciudad. La escucha, la razón dialoga con ese momento en que la palabra en los muros se volvió lucha gráfica y comunicación afectiva de verdades que el poder estatal impedida frente a la búsqueda de personas desaparecidas: “Las cuchas tienen razón”. Allí, la razón dejó de ser abstracta para anclarse en la experiencia, en el dolor, en la solidaridad con la la persistencia de quienes han sostenido la vida en medio de la adversidad buscando a sus seres queridos. No como consigna aislada, sino como parte de un entramado de encrucijadas que cohabitan.

Lo que se abre aquí, es una continuidad y por tanto gestos de actualización. Las víctimas y las obras siguen ocurriendo en las conversaciones que se desprenden, en los silencios que se resignifican, en las formas en que cada quien decide habitar la ciudad, en los ritmos de los territorios y los susurros de sueños.

Escuchar, en ese sentido, es también una práctica de cuidado, de humildad y amor por la humanidad. Y tal vez ahí radica su potencia: en que, al escucharnos, no solo comprendemos mejor lo que somos, sino que empezamos a imaginar —entre muchos— otras maneras posibles de estar juntos. 

La escucha, la razón no termina; continúa en las conversaciones que podamos seguir tejiendo; en las mujeres, los afrodescendientes, los indígenas, los jóvenes, artistas, personas comunes, edificios, cosas, animales e insectos...; en las memorias que decidimos forjar y cuidar; y en las formas comprometidas y prácticas de paz en que habitamos los barrios, plazas y muros. 


En homenaje, solidaridad y construcción con las víctimas y familiares del conflicto social y armado.

Para ver el cortometraje y la conversación entre Eskibel, Amparo, Daniel, Víctor y las personas asistentes https://www.youtube.com/live/J6aEozqjHXQ 

Para conocer más de Eskibel y su obra

Para saber más de Juan David Bolívar y su obra

Para conocer murales y graffitis de gran formato de la Bienal LATIDOS

Latidos - Superficies

Pensar, compartir y habitar el muro

El graffiti, el muralismo, la agitación visual y otras expresiones del arte urbano en Medellín siguen consolidándose como escenarios de encuentro, reflexión y creación colectiva. En este contexto, se realiza la segunda versión del Seminario de Graffiti y Arte Urbano, este año exaltando las Superficies, una propuesta que invita a mirar el espacio público como agente activo en la construcción de sentido y el territorio.

Del 23 al 25 de abril —con una extensión práctica hasta el 9 de mayo—, este espacio propone un recorrido estructurado en tres momentos que articulan pensamiento, intercambio y acción. Como apuesta académica disruptiva Superficies se plantea como una experiencia expandida donde el conocimiento circula entre voces diversas y formas de indagar heterogéneas desde el giro práctico y la investigación creación.


El primer momento, La Palabra, tendrá lugar el 23 de abril en el Palacio de Bellas Artes. Allí, paneles, ponencias y diálogos de saberes abrirán preguntas fundamentales: ¿Qué nos dice el espacio y cómo actuamos en relación con él? ¿Cómo el espacio condiciona la obra? ¿De qué manera la intervención artística redefine la ciudad? La jornada cerrará con un recorridos por la Comuna 10, dirigidos por Distrito Candelaria, por activando la reflexión directamente en el contexto urbano.

El segundo momento, El Compartir (24 de abril), se enfoca en talleres formativos donde el saber técnico y conceptual se intercambia de manera horizontal. Este espacio reconoce que el conocimiento en el muralismo y graffiti no es lineal ni jerárquico, sino que se construye colectivamente desde la experiencia. Tres artistas de alta trayectoria como AMBS, Señor O.K. y La Plaga son los encargados de inspirar a colegas, estudiantes, investigadores e interesados.

Finalmente, La Práctica (del 25 de abril al 9 de mayo) lleva todo este proceso al muro, en la sede Guayabal de Bellas Artes. Aquí, la teoría se encarna en la acción, y el espacio se convierte en un campo de experimentación donde las ideas toman forma y dialogan con la ciudad.

Superficies propone activar preguntas sobre el lugar que habitamos y las formas en que lo transformamos, abrir espacios formativos a través de talleres entre pares y realizar intervenciones pictóricas de impacto y recordación. En ese sentido, el seminario insiste en una idea clave: el espacio no es un fondo neutro; es un territorio que condiciona, pero que también puede ser resignificado desde la práctica artística.

Con entrada libre y cupos limitados, esta segunda versión abre sus inscripciones e invita a no dejar que el espacio se quede en blanco. Más que un llamado a participar, es una invitación a ser parte de una conversación más amplia sobre arte, ciudad y comunidad.

Este encuentro es posible gracias a la articulación entre Comunigraff, la Agencia APP y la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, operado por la Fundación Universitaria Bellas Artes y la Corporación Manguala, y apoyados por académicos, docentes, investigadores y líderes de instituciones de educación del Distrito, consolidando una red de trabajo que apuesta por el arte urbano como forma de pensamiento y construcción colectiva.

Enlace para la inscripción (cupos limitados) https://forms.gle/43PxJ4AZscoVTXxn7

Agenda https://drive.google.com/file/d/1Y8NhEgBtFMCYTvsu0WXtKaXbj362Sw7Z/view?usp=sharing 

+ Info https://www.instagram.com/bienal.latidos.med/p/DWzg2VIFY5M/ 

Otras grafías

Imágenes, narrativas y memorias

Del 7 de marzo al 7 de abril de 2026, la Biblioteca Carlos Gaviria Díaz abre sus puertas a Otras grafías, una exposición que reúne dos procesos de investigación–creación de Víctor Hugo Jiménez DurangoDibujando pensamiento y El Fermento de la imagen.

La muestra propone un acercamiento al dibujo, la imagen y el graffiti desde la experimentación. A través de huellas, manchas, capas y desplazamientos, se presentan obras donde acciones como pintar, borrar y repintar se convierten en formas de narrar y producir conocimiento. Más que piezas terminadas, lo que se expone son procesos en curso, donde la materialidad, el error, la repetición, la transformación y el azar hacen parte central del trabajo.

En Dibujando pensamiento, el dibujo aparece como una herramienta reflexiva. Las obras funcionan como cartografías en movimiento que registran el devenir del pensamiento a través del trazo, la escritura y el uso del lapicero. Por su parte, El Fermento de la imagen presenta una instalación que interviene imágenes de graffiti mediante tinciones vegetales, generando transformaciones visuales donde la mancha, el borrado y el residuo adquieren un papel protagónico.


Como parte de la programación, el martes 17 de marzo a las 4:30 p. m. se realizará un espacio de inauguración y mediación. Este encuentro permitirá recorrer la exposición y abrir un diálogo en torno a los procesos de investigación–creación, las grafías y las formas de experimentar con la imagen.

Otras grafías se configura así como un espacio para acercarse a prácticas comunicativas, narrativas y artísticas que exploran la relación entre imagen, pensamiento y territorio, invitando al público a reconocer el muro, el papel y la materia como superficies donde también se investiga y se crea.

Ecoexistencias

 Los cambiantes paisajes de La Playa y sus árboles centenarios que aun sobreviven

La Playa. El Propio Centro. Ilustración e investigación Laura Sofia Montoya. 2016-2017.

Este informe gráfico recorre en el espacio y el tiempo las transformaciones del corredor de la Avenida La Playa, el eje y paseo urbano más importante de Medellín desde su fundación. Su compilación empezó en el año 2000, combinando fotografías del Archivo Fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto, referencias bibliográficas y más de cincuenta años de caminatas personales de Mauricio Jaramillo y amigos por este paseo, hasta junio de 2016.

A lo largo de la historia, cada intervención sobre este corredor reflejó la identidad de su época, pero también borró la de la anterior. Lo nuevo ha tendido a menospreciar lo establecido, y con ello se ha perdido parte importante de la memoria cultural y del arbolado patrimonial de la ciudad. De todo ese pasado, lo único que pervive con fidelidad es la traza sinuosa de la Quebrada de Aná, legible hoy solo en las curvas de la vía que la sepultó. A pesar de todo, aún quedan dos palmas y tres árboles que han sido testigos del tiempo. Entre ellos, una Ceiba sembrada hacia 1860 por don Gabriel Echeverri Escobar, considerada el árbol más antiguo de Medellín.

Mauricio Jaramillo, el autor, hace un llamado al Alcalde, al Concejo, a las Empresas Públicas de Medellín y a las autoridades ambientales para que se tome la decisión de descubrir la Quebrada de Aná, construir colectores de aguas residuales e intervenir por tramos hasta llegar al río, devolviendo así a la ciudad su parque lineal más valioso en términos ambientales, paisajísticos, culturales y recreativos. Todo ello con sensibilidad hacia el entorno, evitando que el resultado final sea otro corredor de movilidad que sacrifique lo natural en favor del concreto.

Otra publicación interesante es Avenida La Playa: Valoración paisajística de un paseo urbano en el centro de Medellín, ver en  https://www.redalyc.org/journal/3768/376872155006/html/