!Artistas seleccionados para intervención en Galería Guayabal - Fase 2 y Sedes MásCerca - Centros de orgullo por Medellín!
Primeros trazos. Galería Guayabal. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Desde la Bienal LATIDOS 2025 se comparten los resultados de evaluación y selección correspondientes a las Invitaciones No. 3 (Fundación Grupo Argos – Galería Guayabal Fase 2) y No. 4 (Centros del Orgullo por Medellín – Sedes MásCerca).
En ambos procesos, la evaluación se desarrolló conforme a los lineamientos establecidos en cada invitación y con base en los criterios definidos en el Banco de Artistas Urbanos Gráficos de Medellín, garantizando transparencia, rigor técnico y representatividad artística en cada selección.
Invitación No. 3 – Fundación Grupo Argos (Galería Guayabal · Fase 2)
Guacamayas en el parque de la conservación. Artista: Jomag. Galería Guayabal. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Tras la revisión conjunta entre la Fundación Grupo Argos y la Dirección Artística del equipo de Arte Urbano de la Agencia APP, se seleccionaron los siguientes artistas para participar en la segunda fase de la Galería Guayabal, bajo la temática “Conexión Medellín – 350 años de construirnos juntos”:
Seta Fuerte – Alta Trayectoria
Fateone – Alta trayectoria
Eyes – Alta trayectoria
Invitación No. 4 – Centros del Orgullo por Medellín (Sedes MásCerca)
En el marco de la alianza con el programa “Medellín es como Vos”, se seleccionaron los siguientes artistas de media trayectoria para desarrollar obras que representen los valores de orgullo, pertenencia, hospitalidad y talento que caracterizan a la ciudad:
Daniel Urrego – Mediana trayectoria
Morfe – Mediana trayectoria
Monroy – Mediana trayectoria
Los informes completos de evaluación y selección estarán disponibles para observaciones hasta el martes 21 de octubre a las 8:00 p.m., a través del correo: arteurbano@app.gov.co
Cada muro, cada trazo y cada propuesta son parte esencial de este gran proceso colectivo que sigue consolidando a Medellín como uno de los epicentros del arte urbano gráfico en América Latina.
!Se abren convocatorias públicas para intervención en Galería Guayabal - Fase 2 y Sedes MásCerca - Centros de orgullo por Medellín!
Mural en proceso en La Loma (Comuna 13 y San Cristóbal). Fotografía cortesía El Bicho. 2025.
Invitación — Fundación Grupo Argos (Galería Guayabal · Fase 2)
Bajo la temática “Conexión Medellín – 350 años de construirnos juntos”, esta convocatoria invita a los artistas del Banco de la Bienal LATIDOS a desarrollar una obra comisionada en alianza con la Fundación Grupo Argos.
El proyecto propone una reflexión visual sobre la historia compartida de la ciudad, su capacidad de transformación y la fuerza colectiva que ha hecho posible construir, entre generaciones, el Medellín que hoy conocemos. Una oportunidad para dialogar desde el arte con los 350 años de esta ciudad que no deja de reinventarse.
Invitación — Centros del Orgullo por Medellín (Sedes MásCerca)
En alianza con el programa “Medellín es como Vos”, esta obra concertada se inspira en el manifiesto “Qué orgullo Medellín” y en los valores que definen el carácter antioqueño: amabilidad, empuje, hospitalidad, solidaridad, pertenencia y talento.
Será un ejercicio de creación colectiva que conecta los barrios, las emociones y las identidades que hacen de Medellín una ciudad diversa y vibrante, donde el arte urbano se convierte en espejo de lo que somos y de lo que soñamos ser.
Ambas invitaciones están dirigidas exclusivamente a artistas inscritos en el Banco de la Bienal LATIDOS 2025.
📅 Cierre de postulaciones: lunes 20 de octubre, a las 10:00 a.m.
La ciudad sigue latiendo. Cada muro es una historia en construcción, y cada artista, una chispa que alimenta ese gran mural colectivo, esa galería a cielo abierto llamada Medellín.
Una reflexión del cosmos. Imagen cortesía Andrés Diez. 2025.
Wasmes, Junio de 1879
No conozco mejor definición de la palabra arte que ésta:
<<El arte es el hombre agregado a la naturaleza>>; la naturaleza, la realidad, la verdad, pero con un significado, con una concepción, con un carácter, que el artista hace resaltar, y a los cuales da expresión, <<que redime>>, que desenreda, libera, ilumina.
Vincent Van Gogh
El Arte nos permite sentir de otras formas, encender luces
mientras se transita por la oscuridad y la censura; es un lenguaje simbólico y
divino que conecta a los humanos con los “dioses” éstos mismos que habitan en
las profundidades de cada uno de nuestros corazones; El Arte comprendido
también como alternativa para gritar lo que no sale de nuestras bocas, es una
puerta que se abre mientras otra se cierra, es una grieta que hace tambalear a
las más sólidas estructuras, es vida, es un universo sensible que emerge de lo
más puro de nuestra humanidad.
El Arte es posibilidad, es tiempo, es realidad. La forma
como producto permite darle cuerpo, materia y espacio a las majestuosas ideas,
es una representación hecha de memoria viva. La composición artística nos
permite designar un sentido a cada
una de las expresiones y plasmarlas. Siendo así, el artista adquiere una
posición de creador, sensible, soñador y poeta.
El ejercicio pedagógico del arte pictórico. Fotografía cortesía Andrés Díez. 2025.
Divagar por la sensibilidad de aquel donador de sentido[1]
lleva consigo una postura ética, política, filosófica y estética, que permite
encontrarse un lugar en un mundo que muchas veces quiere opacar aquello que
surge sutilmente, aquello que sólo es real y posible ante los ojos de sujetos
atentos y sensibles a los fenómenos[2]que acontecen a diario.
El Arte nos invita a pensar en colectivo, es una
aproximación a las reglas universales, o probablemente a una idea de deidad o
de bien supremo:
“Verdad, bondad, justicia,
belleza, libertad, autodeterminación, posibilidad, oportunidad, virtud,
responsabilidad, reconocimiento y vida, son especies del bien supremo al que la
humanidad puede tender por derecho propio. Son intencionalidades cumplidas que
han buscado colmar el plano de satisfacción de sentido. Es decir que se fundan
en actividades en tanto que tales especies del más perfecto de los bienes son
observables en los actos respectivos de saber, amar, equidad, actos estéticos,
libres, autoconscientes, razonables, equilibrados, responsables, donadores de
sentido original y protectores del otro. Se puede deducir entonces que el bien
supremo es el conjunto, el tejido de actos que le consiguen al ser humano la
excelencia, que lo hacen ser, en una semántica perfecta de lo que es racional,
más hombre.” López, Andrés Felipe. (2015). "Disertación lírica sobre la
educación. El trabajo de ser profesor es convertirse en un nuevo
Prometeo". En: Psicología pura de la primera infancia y las experiencias
fundantes (libro en prensa). Medellín: Editorial Universidad de San
Buenaventura.: Editorial Universidad de San Buenaventura.
En este sentido, es una realidad pensar en que la vida
humana se ha caracterizado en momentos históricos por transitar senderos oscuros,
pero con una luz encendida en el horizonte. Y es exactamente eso lo que permite
el Arte. El Arte es la posibilidad perfecta para trascender y espectar un mundo
lúgubre y deshumanizado.
[2]
Siguiendo las líneas del Filósofo alemán, Edmund Husserl, en sus
investigaciones referentes a su Fenomenología, se entiende por fenómeno como la
manifestación de una actividad que se produce en la naturaleza y se percibe a
través de los sentidos.
SonoGustoso. Episodio 3. La piangua. Un tesoro de los manglares. ¡Podcast!
Hay oficios que se viven con todo el cuerpo. La recolección de piangua es uno de ellos: barro hasta las rodillas, agua salada que salpica, sol ardiente sobre la espalda y cantos que se elevan entre las raíces del manglar. Es un trabajo que exige fuerza, conocimiento profundo del territorio y una resistencia que solo las mujeres del Pacífico colombiano parecen poseer.
En los manglares de Guapi y Quiroga, Cauca, el molusco de la piangua es unan práctica social y alimentaria de siglos de tradición afrodescendiente: es sustento económico, es ingrediente fundamental de la cocina tradicional y es, sobre todo, un símbolo de la relación ancestral entre las comunidades negras y su territorio.
La piangua (Anadara tuberculosa y Anadara similis) habita en las raíces del manglar, ese ecosistema liminal donde el agua dulce se encuentra con la salada, donde la tierra firme da paso al mar. Recolectarla es un oficio y también un canto que une a las piangueras en una labor que requiere conocimientos especializados transmitidos de generación en generación.
El molusco piangua conecta mar, río y selva en un solo ingrediente. Viene del manglar, ese ecosistema único donde convergen aguas dulces y saladas. Se cocina con ingredientes de la selva como el chontaduro y hierbas de las azoteas Se acompaña con productos del río como el pescado. Es un punto de encuentro entre todos los ecosistemas que conforman el territorio del Pacífico.
Entrar al manglar es adentrarse en un universo complejo. Las piangueras saben leer las mareas, conocen los ciclos lunares que determinan cuándo y dónde encontrar las mejores pianguas. Saben distinguir entre las que están listas para recolectar y las que deben dejarse crecer. Este conocimiento ecológico es tan sofisticado como cualquier estudio científico.
El proceso de extracción es arduo. Ir a la puja significa adentrarse remando en balsas o ir en lanchas con motor, para luego, en el lugar buscar entre las raíces sumergidas, extraer los moluscos con cuidado y cantando para no dañar y preservar el ecosistema, cargar la cosecha en canastos que al final del día pesan decenas de kilos y regresar...
Los cantos de las piangueras no son un adorno folklórico. Son parte esencial del trabajo: marcan el ritmo de la labor, alivian el esfuerzo físico, crean comunidad en medio del manglar, transmiten conocimientos, cuentan historias. Entre risas, palabreos y agua salada, se revela un universo completo donde lo laboral, lo cultural y lo espiritual se entrelazan de forma indisoluble.
Ahora bien, la piangua es uno de los mayores tesoros del Pacífico, y no solo por su valor económico. En la cocina guapireña, la piangua es protagonista de múltiples platos emblemáticos: ceviche, sudado, tamal, arroz atollado, arroz endiablado y empanadas Cada preparación tiene sus secretos, sus técnicas específicas, su momento apropiado.
Cuando Esneda habla de la importancia de la piangua en la cocina tradicional, está hablando de mucho más que recetas. Está hablando de identidad, de sustento, de autonomía alimentaria, de la capacidad de las comunidades para alimentarse a partir de su propio territorio. Su voz nos guía en un recorrido sonoro donde cada concha tiene una historia que contar, donde el trabajo físico se entrelaza con la tradición oral, donde el barro, el agua y los cantos son el telón de fondo de un oficio que alimenta cuerpos y fortalece raíces.
Desafortunadamente, este oficio enfrenta amenazas enormes. La contaminación de los manglares, el cambio climático que altera los ciclos de las mareas, la sobreexplotación, las políticas que no reconocen ni protegen a las piangueras, la desvalorización económica de su trabajo y la presión de actores armados ilegales sobre las comunidades.
Esto nos lleva a pensar la resistencia como alternativa y accionar, es decir, su resistencia es silenciosa pero férrea. Cada día que salen a pianguear están diciendo: este territorio es nuestro, estos conocimientos son valiosos, este oficio tiene dignidad, esta forma de vida merece continuar, ya que la piangua guarda siglos de memoria afrodescendiente en sus conchas iridiscentes. Es testimonio de la capacidad de las comunidades negras del Pacífico para construir sistemas de vida sostenibles, para desarrollar conocimientos ecológicos profundos, para crear belleza y comunidad incluso en las condiciones más difíciles.
Así que mientras haya piangueras cantando en los manglares, mientras la piangua siga siendo protagonista en las cocinas guapireñas, mientras este tesoro continúe alimentando cuerpos y fortaleciendo raíces, el Pacífico seguirá vivo, seguirá resistiendo, seguirá siendo ese universo culinario que conecta mar, río y selva en perfecta armonía.
Porque la piangua es más que un molusco. La piangua es canto, trabajo y alimento. Es memoria que se extrae del barro, tesoro que se comparte en la mesa, tradición que se transmite en cada concha que pasa de manos expertas a manos jóvenes que aprenden el oficio ancestral.
Las piangueras son guardianas no solo de un recurso alimenticio, sino de todo un sistema de conocimientos ecológicos, de prácticas sostenibles desarrolladas durante siglos, de formas de relación con el territorio que hoy más que nunca necesitamos recuperar y valorar.
Proteger la piangua es proteger el manglar. Proteger a las piangueras es proteger un patrimonio cultural. Valorar su trabajo es reconocer que hay formas de relacionarse con el territorio que son más sabias y sostenibles que muchas de las que nos vende el desarrollo moderno y el capitalismo de vigilancia.
Este es el tercer episodio de SonoGustoso, una producción que celebra la cultura, los saberes, las sazones y los sabores del Pacífico colombiano. Escucha el testimonio completo de Esneda Montaño y acompáñala en su recorrido por los manglares de Guapi, donde cada piangua recolectada cuenta una historia de resistencia y comunidad. Un viaje sonoro de sabores y memorias que resisten en el territorio.
El primer mural que marcó el rumbo de la carrera de Eskibel apareció en 2009, cuando tenía apenas 16 años. Ya llevaba varios años explorando el graffiti y el tagging en las calles, experimentando con el aerosol y con la estética —y la ética— que define esta cultura urbana. Hasta mediados de 2018, la calle fue su principal escuela: allí aprendió las técnicas, los códigos y la potencia expresiva del muro como espacio de resistencia y comunicación.
En 2014 ingresó a estudiar Sociología en la Universidad de Antioquia, y esa experiencia académica transformó su mirada sobre el arte. Durante varios semestres desarrolló investigaciones sobre arte urbano, reflexionando sobre sus dimensiones sociales, políticas y simbólicas. De ese proceso surgió una propuesta visual vinculada al discurso del nuevo muralismo, corriente que integra elementos de la pintura de estudio, el muralismo clásico y el street art, con la intención de generar obras de alta plasticidad que inviten a la reflexión crítica.
El paso del graffiti al nuevo muralismo supuso para Eskibel una transformación profunda en su relación con la calle, los tiempos de producción y los territorios. Apoyado en los saberes sociológicos, la cultura Hip Hop y el proceso organizativo dela corporación Manguala, busca crear imágenes humanistas, cargadas de sentido social y diálogo comunitario. Cada mural se convierte en una conversación con quienes habitan los espacios donde trabaja, una apuesta que conecta su obra con el arte relacional y con la escucha activa de los territorios.
A lo largo de más de diez años de trayectoria, Eskibel ha participado en numerosos festivales locales, nacionales e internacionales, así como en espacios de conferencia y formación artística. Su práctica no se limita a la pintura: se expande hacia la enseñanza, la investigación y el debate sobre el papel del arte urbano en la transformación social. En cada muro, su obra deja ver una búsqueda constante por conectar estética, pensamiento crítico y memoria colectiva.
Visualiza la charla virtual Pulsaciones. Conexiones y ritmos vitales, o da clic aquí