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Latidos

La escucha, la razón. Memoria acústica de un mural


Hay algo más sutil en juego: un momento en el que distintas formas de narrar la ciudad se encuentran resonando. La pintura mural, el cine, la palabra compartida. Todo dispuesto como una invitación a detener el ritmo cotidiano para observar con los oídos, para escuchar con la mirada.

Hoy nos convoca una experiencia que entrelaza la pintura mural y el cine, así como las oralidades, las memorias y las escuchas. Todo en plural. Potente y valioso encuentro que nos sitúa. Nos ubica en una disposición distinta frente a la obra mural de Eskibel, el cine de corte artístico de Juan David Bolívar y frente a los otros. Porque la escucha de la que aquí se habla trasciende la íntima o silenciosa en el sentido habitual; es una escucha que ocurre entre cuerpos, entre voces, entre memorias que se cruzan y se afectan, desde el ruido que somos solos y en conjunto.

La escucha, la razón aparece entonces como un tejido en movimiento. El mural no se agota en su presencia material, ni el cortometraje en su proyección. Ambos funcionan como superficies sensibles donde se depositan experiencias, resonancias, fragmentos de vida, llamados y encuentros improbables: metáforas visuales que resuenan e invitan a cerrar los ojos, vaya paradoja. Lo que vemos y lo que oímos no está dado de una vez; se activa en quien se permite entrar por medio de esa frecuencia en su caja sonora de su cosmoaudición como los Tojolabales.

En hora buena, el cortometraje se despliega como una extensión que escucha el mural, su entorno y los colores de los sonidos que plasmaron los artistas. En ese cruce, las piezas pictórica y cinematográfica se convierte en una memoria acústica de voces, ecos y resonancias que habitan tanto el territorio como quienes lo transitan. El audiovisual se detiene a escuchar palabras dichas, silencios compartidos, sonidos que persisten y las entreteje en una experiencia que invita a percibir el mural con el cuerpo. Así, la razón emerge nuevamente en las memorias que siguen narrando-sonando.

La razón, en este caso, no aspira a la certeza o entenderse como un argumento cerrado. Es una razón que viene después, o mejor, que emerge en la perseverancia y se activa desde la escucha. Una razón que implica suspender por un momento la voz propia para dejar que otras formas de pensamiento —otras maneras de nombrar el mundo y luchas por los seres queridos que no podemos oír— encuentren lugar en nuestros susurros, rememoraciones y miradas. 

En otras palabra, se trata del arte relacional y una ética del encuentro: “dejar que nos hablen los otros diferentes a mí”, suspender el ruido interno para permitir que otras voces —otras memorias, otros cuerpos— ingresen en nuestra experiencia del mundo.


En ese tránsito, las imágenes y los sonidos se entrelazan con recuerdos personales y colectivos. Las caracolas, presentes como símbolo y como eco, como seres con quienes cohabitamos, sugieren esa capacidad de guardar y devolver el sonido, de amplificar lo que a veces parece lejano, la ausencia y lo perdido, en la vorágine de la selva que se representa y el sector de Guayaquil. Cada espectador, en ese gesto, también se vuelve contenedor de memorias: propias, ajenas, compartidas.

El título de la obra no es ajeno a las voces que han atravesado la ciudad. La escucha, la razón dialoga con ese momento en que la palabra en los muros se volvió lucha gráfica y comunicación afectiva de verdades que el poder estatal impedida frente a la búsqueda de personas desaparecidas: “Las cuchas tienen razón”. Allí, la razón dejó de ser abstracta para anclarse en la experiencia, en el dolor, en la solidaridad con la la persistencia de quienes han sostenido la vida en medio de la adversidad buscando a sus seres queridos. No como consigna aislada, sino como parte de un entramado de encrucijadas que cohabitan.

Lo que se abre aquí, es una continuidad y por tanto gestos de actualización. Las víctimas y las obras siguen ocurriendo en las conversaciones que se desprenden, en los silencios que se resignifican, en las formas en que cada quien decide habitar la ciudad, en los ritmos de los territorios y los susurros de sueños.

Escuchar, en ese sentido, es también una práctica de cuidado, de humildad y amor por la humanidad. Y tal vez ahí radica su potencia: en que, al escucharnos, no solo comprendemos mejor lo que somos, sino que empezamos a imaginar —entre muchos— otras maneras posibles de estar juntos. 

La escucha, la razón no termina; continúa en las conversaciones que podamos seguir tejiendo; en las mujeres, los afrodescendientes, los indígenas, los jóvenes, artistas, personas comunes, edificios, cosas, animales e insectos...; en las memorias que decidimos forjar y cuidar; y en las formas comprometidas y prácticas de paz en que habitamos los barrios, plazas y muros. 


En homenaje, solidaridad y construcción con las víctimas y familiares del conflicto social y armado.

Para ver el cortometraje y la conversación entre Eskibel, Amparo, Daniel, Víctor y las personas asistentes https://www.youtube.com/live/J6aEozqjHXQ 

Para conocer más de Eskibel y su obra

Para saber más de Juan David Bolívar y su obra

Para conocer murales y graffitis de gran formato de la Bienal LATIDOS

Rutas de Arte Urbano

Graffitour Casa Kolacho

Recorrido realizado por la organización Hip-Hop Casa Kolacho liderada por los agentes culturales Jeihhco y Ciro en los barrios de la Comuna 13 San Javier para conocer de la historia, las organizaciones y la resistencia de la zona centro occidental a través de muros, recuerdos y memorias.






Una alerta para la ruta de ordenamiento territorial en Medellín

 

Se dispararon las denuncias sobre problemas de construcciones en Medellín
Foto: Twitter @AlcaldiadeMed
MARTES, 15 DE OCTUBRE DE 2013 12:38
Editorial por María Soledad Betancur Betancur
En la noche del sábado 12 de octubre colapsó en Medellín la torre 6 del complejo habitacional Space, entregada hace apenas un año por la constructora CDO, de la cual es propietario Álvaro Villegas Moreno. Bajo de los escombros quedaron atrapadas 11 personas, en su mayoría trabajadores de la constructora, a la que afortunadamente no se le tomó en cuenta el“comercial” optimismo de que era un asunto puntual , el cual no revestía la gravedad que algunos le querían dar. Si  se hubiera actuado con su irresponsable criterio la tragedia en vidas humanas habría sido de grandes proporciones.
A pesar del despliegue que los medios le han dado al hecho, parece no haber suficiente énfasis en la responsabilidad de la constructora ni en el nombre de sus propietarios. Esto puede tener una explicación en el poder que tienen los gremios que controlan el negocio inmobiliario en la ciudad, pues además de Álvaro Villegas, ex gobernador de Antioquia y ex alcalde de Medellín, como dueño de la constructora, deberían aparecer los nombres de sus hijos: Pablo Villegas Mesa, presidente de la junta directiva de Camacol[1] y gerente general de “Concretodo” (CDO)[2]; y Mauricio Villegas Mesa, directivo de CDO y ex secretario de Hacienda Departamental, durante la gobernación de Luis Alfredo Ramos Botero.
El precio es la vida.
¿Por qué la alerta frente al POT que discute la ciudad en este momento y a los proyectos bandera de la actual administración municipal?
Empiezo con algunas preguntas, ¿Quién dirige los gremios? ¿Quiénes controlan los negocios inmobiliarios en Medellín? Y ¿Con quién se proponen las alianzas público privadas para proyectos como las 100 mil viviendas del plan de desarrollo de Aníbal Gaviria?
El negocio de los dueños del mercado inmobiliario en Medellín hace años tocó fondo, pero su poder parece ser mayor que las restricciones urbanísticas y ambientales; porque sobre ellas les hablan al oído a los gobiernos nacional y local. Por ello, como gremio, se han dedicado a hacer lobby para que el modelo de alianzas público privadas sea el marco legal para ampliar su rol en la ejecución de proyectos inmobiliarios en las grandes ciudades[3]. En el caso de Medellín, Camacol ya tiene comprometida una alianza público privada con el alcalde, Aníbal Gaviria Correa, para construir 10 mil viviendas. De éstas, la  Constructora CDO tiene asignada, por la administración municipal, la ejecución de un proyecto de 558 viviendas en Altos de San Juan[4].
Alerta en este sentido  porque las construcciones que han operado en vivienda de interés social, como la de Colores de Calazania, muestran que el problema no está solo en la zona de residencias exclusivas en El Poblado. Los habitantes de la urbanización Colores de Calazania, un proyecto de Vivienda de Interés Social, han denunciado que después de tres años sus apartamentos se caen a pedacitos, hay obras comprometidas que no se entregaron y reclamos que la constructora CDO no ha respondido, lo cual los llevó a entablar una demanda legal que, parece, ganó la constructora en primera instancia. (http://noticias.telemedellin.tv/constructora-responde-a-problemas-de-urbanizacion-en-calasanz/).
Suspenden labores de búsqueda en el Space. El Espectador.
Así que la sociedad de Medellín debe estar alerta de quiénes ejecutan los dineros públicos y quiénes pretenden direccionar los planes de ordenamiento territorial; pues llama la atención el hecho de que en la asamblea de Camacol, el alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, anunciara la próxima expedición de un decreto que aclarará la normatividad de obligaciones urbanísticas en edificaciones no residenciales. "El decreto va más en la dirección de las propuestas y solicitudes hechas por Camacol"[5].
María Soledad Betancur Betancur. Coordinadora del Observatorio de derechos Humanos del IPC



[2] Ver súper sociedades, representante legal y junta directiva.http://www.supersociedades.gov.co/ss/drvisapi.dll?MIval=ppal&dir=104&nitso=890900443&tipo=1
[3] “Camacol cree firmemente en el valor de las asociaciones público-privadas, entendidas no sólo como un instrumento para la vinculación de la iniciativa y los capitales privados a la construcción de infraestructura para la prestación de todo tipo de servicios al Estado, sino en general como un principio ético que oriente las relaciones entre el gobierno y el sector privado”.
Teniendo en cuenta la importancia de tema, el Gremio hizo una invitación al Gobierno Nacional para que en paralelo con el trámite del Proyecto de Ley que crea el marco legal para las APP, se avance en la expedición de los instrumentos legales requeridos para hacer viable la renovación urbana de Colombia. “Queremos ser socios del Gobierno Nacional en proyectos de impacto como la renovación del centro administrativo nacional (CAN) en Bogotá”http://camacol.co/noticias/alianzas-p%C3%BAblico-privadas-la-mejor-herramienta-para-%E2%80%98construir-ciudad%E2%80%99
[4 http://www.larepublica.co/sites/default/files/larepublica/100%20Mil%20Viviendas_2.pdf. Ver también presentación del viceministro de Vivienda del 11 de marzo de 2013.
Situación en el Poblado. El Espectador

Víctimas de Space tendrán una sola voz a través de redes sociales

Perla Toro Castaño | Medellín | Publicado el 14 de octubre de 2013. El Colombiano.
Los afectados por la tragedia en el edificio Space, en El Poblado, tomaron la decisión de crear cuentas en redes sociales. La estrategia, liderada por un grupo de cuatro personas que está directamente vinculado con la tragedia, busca exponer su propia voz, emitir comunicados de prensa, centralizar la información publicada por los medios de comunicación y buscar que quienes navegan en la red no olviden la tragedia de la noche a la mañana. 

“La decisión se toma porque ellos quieren tener una voz propia. Aunque los medios de comunicación han ayudado mucho, ellos también quieren tener una vocería”, afirmaCatherine Vieira quien está ayudando en la iniciativa porque es hermana de Sara Vieira y cuñada de Santiago Uribe, habitantes de la torre 5 de Space, la misma que tendrá que ser demolida. 

La estrategia incluye una página en Facebook que puede ubicarse bajo el nombre Unidos por Space, un perfil en Twitter: @UnidosporSpace y una etiqueta #UnidosporSpace que opera en ambas plataformas sociales. 

Hensey Vega, también habitante de la Torre 5, es otro de los miembros del grupo de trabajo. Afirma: “Necesitamos organizar toda la información que se está dando en internet. No tenemos la manera de saber quién habla y quién no habla de nosotros y queremos saberlo. También queremos hacer presencia en la red con un hashtag positivo: #UnidosPorSpace, para que la gente no olvide que en Colombia todo el tiempo se hacen malas construcciones. Necesitamos memoria a largo plazo y no que mañana, cuando la Selección Colombia haga un gol, todos pasemos al olvido”. 


Desde el momento de la creación de las cuentas, poco más de una hora (siendo las 7:40 de la noche) la cantidad de seguidores ha sido multitudinaria. En Facebook ya cuentan  con más de 1.100 “Me gusta”, en Twitter tienen más de 130 seguidores y su etiqueta,#UnidosporSpace, ya suma más de 100 menciones

Los habitantes de Space que lideran esta campaña comparten todas las iniciativas con su grupo de vecinos y entre todos deciden qué publicarán y qué no. Ellos aclaran que quieren expresar un mensaje positivo con el que también se canalicen ayudas.
Contexto

¿Cómo seguir a #UnidosporSpace?

Etiqueta: #UnidosporSpace