Hay eventos que se hacen para cumplir un Acuerdo Municipal. Y hay eventos que terminan siendo más que eso. El Seminario Superficies 2026, enmarcado en el Acuerdo 010 de 2020 para el fortalecimiento del arte urbano en Medellín, tuvo las dos cosas: la formalidad del encuentro institucional (el segundo que se hace) y la energía de quienes llevan años marcando la ciudad desde el arte, la escritura, el activismo, la investigación y el gobierno. Durante toda una jornada, en el Palacio de Bellas Artes, en la comuna 10 La Candelaria del centro de Medellín, la academia, la política cultural y la calle compartieron escenario.
Jornada de la mañana
Política cultural y gobernanza: construir confianza desde abajo Secretaría de Cultura Ciudadana, Agencia APP y Comunigraff
La jornada arrancó con un diagnóstico compartido entre funcionarios y líderes del gremio Comunigraff: el arte urbano en Medellín ha ganado reconocimiento institucional, pero aún necesita estructuras sólidas que lo sostengan. Se presentaron avances concretos: la creación de la Bienal de Arte Urbano y la meta de intervenir treinta mil de metros cuadrados en la ciudad según la meta del Plan de Desarrollo Distrital actual. El debate principal giró en torno a cómo construir gobernanza cultural desde los propios creadores —no desde arriba— para movilizar becas, recursos e incidencia real en el espacio público, los recursos públicos ordinarios, la cultura y el espacio urbano.
Conferencia de Claudia Silva sobre las patologías de las Superficies. Foto: Víctor Jiménez. 2026.
Claudia Silva: el muro también se siente, hay que prepararseDocente · Universidad de Antioquia
La ponencia técnica ilustrativa de la relación con las superficies del seminario llegó de la mano de Claudia Silva, quien ofreció una clase sobre materialidad, conservación y mantenimiento de murales frente al clima de Medellín. Su argumento central: antes de pintar una pared hay que entenderla. Propuso el mapa de daños como herramienta indispensable, insistió en la necesidad de diagnosticar los soportes antes de intervenir y planteó protocolos de limpieza y protección que garanticen la durabilidad de las obras. Una invitación a pensar el soporte no solo como gesto estético sino como obra que debe sobrevivir al tiempo y a la lluvia.
Leodos, Chos y Fick: la conquista del espacio público desde adentroEscritores de grafiti, Grafiti espontáneo y vida en la calle
Para cerrar la mañana, tres escritores de grafiti tomaron la palabra desde su experiencia directa en la calle. Leodos, Chos y Fick hablaron del espacio habitado, del gesto latinoamericano del graffiti, de los spots —esos puntos de alto impacto visual donde una pieza resuena con fuerza—, de los códigos internos que rigen el mundo del grafiti como práctica situada legitima, de cómo se superan los estereotipos y de por qué esta práctica es, ante todo, un lenguaje de identidad, amistad y resistencia territorial. Un contrapunto necesario a los discursos institucionales de la mañana: el grafiti como acto y estética del desborde, construyendo desde este lugar su forma de acción política.
Jornada de la tarde
Surreal, Extramural y Graffiti Jam: tres formas de activar la ciudad desde los festivales de Arte UrbanoKozte · Surreal Street Art Festival; Esquivel · Festival Extramural; y Wesoner · Graffiti Jam
El primer diálogo de la tarde reunió a los líderes de tres de los festivales de arte urbano más relevantes de Medellín. Kozte presentó el Surreal Street Art Festival, explorando cómo un evento puede redefinir el imaginario visual de un la ciudad y conectar la escena local con referentes internacionales. Esquivel, muralista y sociólogo, habló del Festival Extramural y defendió el muralismo como "la piel de la calle": una herramienta para denunciar, cuestionar y hacer que cualquier transeúnte sea espectador de arte sin saberlo. Su lema lo resumió todo: "Construyamos un mundo de murales y no de muros". Por su parte, Wesoner compartió la experiencia del Graffiti Jam, ese formato de encuentro donde la práctica colectiva reactiva la escena, genera comunidad entre escritores y permite que la ciudad se convierta en soporte. Los tres coincidieron en la importancia de la autogestión, la gestón con entidades públicas, el uso estratégico de redes sociales y la profesionalización como caminos para sostener estos espacios en el tiempo.
Carmen Teresa Álvarez (Tea): el aula como laboratorio de arte urbanoDocente · Tecnológico de Artes Débora Arango
Tea mostró que el muralismo también puede transformar un salón de clase, un espacio familiar intimo y por su puesto los espacios urbanos. Presentó su experiencia llevando técnicas como el mosaico, el trencadís y el esgrafiado a espacios educativos y comunitarios, con resultados que van más allá de lo estético, en pro del tejido y la transformación social de las comunidades. La práctica colectiva de intervenir una superficie juntos empodera a los participantes, fomenta la alfabetización visual y construye sentido de pertenencia. Una ponencia que recordó que el arte urbano es pedagogía, y que la comunidad pasa de ser espectadora a aliada y productora de sentidos.
Conferencia de Víctor Jiménez sobre Nos están matando / El arte no se calla. Foto: Silvana Vanegas. 2026.
Víctor Hugo Jiménez: el grafiti como narrativa y documento, la imagen como fermentoDoctorando en Comunicaciones y Narrativas · Universidad de Antioquia
La conferencia de cierre fue la más reflexiva del día. Víctor Hugo Jiménez Durango analizó el grafiti como narrativa histórico-cultural que documenta conflictos, resistencias y momentos que la historia oficial y los políticos de turno tiende a ignorar o impedir. Tomó como caso de estudio las piezas vinculadas a las acciones directas y campañas "Nos están matando" y "El arte no se calla", mostrando cómo una imagen en una pared es un archivo afectivo y político. Planteó el papel de las plataformas digitales en la activación, remediación y preservación de estas prácticas de re-existencia, exponiendo su proyecto de investigación creación, a la vez que, presentando su trabajo El fermento de la imagen, un sistema de experimentación visual a partir de los acontecimientos que se producen en los territorios.
Dibujo del escritor de graffiti Chetes, alusivo a la conferencia de Víctor Jiménez. 2026.
El Seminario Superficies 2026 cerró con una invitación a recorrer el Distrito Creativo de Medellín en tres recorridos que mezclan arquitectura, escultura y arte urbano y visitar la exposición "El Fermento de la imagen" en el primer piso, donde Víctor Jiménez realizó la mediación.
La tarea de fondo es mus grande: articular institucionalidad, academia, creadores, escritores, gestores, entre otros, en un proyecto de ciudad, desde la innovación y el desarrollo, que activen la identidad desde la cultura y dignifique el arte urbano sin domesticarlo. La ciudad sigue siendo el muro. Lo que se hace con él, eso es lo que está en juego.
El arte no se calle: Nos están matando. El graffiti-mural como inscripción y disputa
Del 23 al 25 de abril de 2026, Medellín se convierte en el epicentro de la reflexión sobre la piel de la ciudad. El Seminario de Graffiti y Arte Urbano SUPERFICIES, es un encuentro de investigación-creación que llega a su segunda versión, y que busca analizar críticamente cómo las materialidades urbanas dialogan con las dinámicas sociales y políticas de las urbes.
Bajo la premisa de que "las superficies no son neutras", este encuentro anual, organizado por la Agencia APP, Comunigraff y la Alcaldía de Medellín, es el escenario perfecto para conocer desde "La Palabra" avances y visiones de académicos, artistas, graffiteros, líderes, funcionarios y demás personas interesadas en estos campos artísticos, sociales, visuales y memoriales.
Mi intervención se titula: "El fermento de la
imagen. El graffiti como narrativa y documento. El caso Nos están matando / El
arte no se calla".
En este espacio, expondré un proceso de
investigación-creación centrado en las prácticas gráficas y visuales de
Medellín desde el 2020. Mi enfoque analiza el graffiti como un acto
estético-político, una narrativa visual, una memoria conectiva y un documento sociocultural
que trasciende lo individual al integrar la movilización creativa, la protesta social y las convergencias culturales ante el asesinato de
líderes sociales, generando protestas y re-existencias en medio de las tensiones
sociopolíticas locales y la negación de la muerte y los conflictos.
A través de la línea Memorias de ciudaddel seminario analizo cómo
el graffiti de letras (lettering) se resignifica al circular en internet,
convirtiéndose en una poderosa herramienta de denuncia y construcción de
memorias, que como inscripción estético política disputa lo público, el espacio y el derecho a la reparación simbólica de las víctimas.
Voces expertas y el saber del muro
Para construir un panorama expandido, comparto con destacadas investigadoras, artistas, graffiteros y demás personas que propiciarán espacios de debate colectivo que enriquecen la mirada sobre el muralismo y la calle:
Claudia Silva (Universidad de Antioquia): Aportará una perspectiva técnica fundamental con su conferencia sobre los materiales y conocimientos técnicos asociados al trabajo mural.
Carmen Teresa Álvarez (Tecnológico Universitario Débora Arango): Compartirá su experiencia en torno al muralismo y el trabajo educativo, explorando la dimensión pedagógica del arte público.
Además, el seminario contará con "Diálogos de saberes", espacios donde la teoría se encuentra con la experiencia directa de los protagonistas:
Graffiti y conquista del espacio: Un conversatorio sobre procesos creativos y experiencias gráficas espontáneas con artistas como Leodos, Chos y Fick.
Festivales de Graffiti y Arte Urbano: Un panel sobre gestión cultural, memoria y transformación social en los barrios, con líderes de eventos como el Festival Extramural, Surreal Street Art Festival y Graffiti Jam.
El viernes 24 de abril el seminario se traslada a la sede Ayacucho (Pasaje Cervantes) para dar paso a un espacio de experimentación directa a través de tres talleres especializados que se llevarán a cabo de 8:00 a. m. a 12:00 m.. En esta jornada de "El Compartir", contaremos con la maestría de Señor O.K., quien dirigirá el taller sobre Lo político en la historia del muralismo Latinoamericano; La Plaga Invade, con una propuesta sobre Graffiti en el Vestuario - Arte, Identidad y Expansión Comercial; y AMBS, explorando Lo invisible del arte urbano: el muro como campo de acción. Estos espacios formativos, realizados en asocio con la corporación Manguala, están diseñados para que artistas, estudiantes y gestores culturales conecten el pensamiento situado con la acción técnica y la identidad en el territorio.
Finalmente, la reflexión teórica se materializará en el espacio público durante la etapa de "La Práctica", que se llevará a cabo del 25 de abril al 9 de mayo de 2026 en los muros de la sede Guayabal de Bellas Artes. En esta fase de intervención técnica, 12 artistas y colectivos plasmarán una propuesta que integra un 60% de graffiti y un 40% de muralismo. El despliegue visual contará con el talento de la comunidad de Bellas Artes, representada por el Colectivo Süürala, Fluffy, Lis Ríos y Natalia Carvajal Carrascal, junto a artistas de mediana trayectoria del banco de la Agencia APP como Morfe, José Monrroy, Wesoner y Daniel Urrego. Además, el evento reconoce la importancia de quienes habitan el muro cotidianamente, sumando a los "bombarderos" invitados Sako, Cereso Monkey, Shifo y Fato. Esta acción colectiva servirá para cerrar el seminario, convirtiendo el pensamiento situado en una nueva capa de memoria de Medellín.
El graffiti, el muralismo, la agitación visual y otras expresiones del arte urbano en Medellín siguen consolidándose como escenarios de encuentro, reflexión y creación colectiva. En este contexto, se realiza la segunda versión del Seminario de Graffiti y Arte Urbano, este año exaltando las Superficies, una propuesta que invita a mirar el espacio público como agente activo en la construcción de sentido y el territorio.
Del 23 al 25 de abril —con una extensión práctica hasta el 9 de mayo—, este espacio propone un recorrido estructurado en tres momentos que articulan pensamiento, intercambio y acción. Como apuesta académica disruptiva Superficies se plantea como una experiencia expandida donde el conocimiento circula entre voces diversas y formas de indagar heterogéneas desde el giro práctico y la investigación creación.
El primer momento, La Palabra, tendrá lugar el 23 de abril en el Palacio de Bellas Artes. Allí, paneles, ponencias y diálogos de saberes abrirán preguntas fundamentales: ¿Qué nos dice el espacio y cómo actuamos en relación con él? ¿Cómo el espacio condiciona la obra? ¿De qué manera la intervención artística redefine la ciudad? La jornada cerrará con un recorridos por la Comuna 10, dirigidos por Distrito Candelaria, por activando la reflexión directamente en el contexto urbano.
El segundo momento, El Compartir (24 de abril), se enfoca en talleres formativos donde el saber técnico y conceptual se intercambia de manera horizontal. Este espacio reconoce que el conocimiento en el muralismo y graffiti no es lineal ni jerárquico, sino que se construye colectivamente desde la experiencia. Tres artistas de alta trayectoria como AMBS, Señor O.K. y La Plaga son los encargados de inspirar a colegas, estudiantes, investigadores e interesados.
Finalmente, La Práctica (del 25 de abril al 9 de mayo) lleva todo este proceso al muro, en la sede Guayabal de Bellas Artes. Aquí, la teoría se encarna en la acción, y el espacio se convierte en un campo de experimentación donde las ideas toman forma y dialogan con la ciudad.
Superficies propone activar preguntas sobre el lugar que habitamos y las formas en que lo transformamos, abrir espacios formativos a través de talleres entre pares y realizar intervenciones pictóricas de impacto y recordación. En ese sentido, el seminario insiste en una idea clave: el espacio no es un fondo neutro; es un territorio que condiciona, pero que también puede ser resignificado desde la práctica artística.
Con entrada libre y cupos limitados, esta segunda versión abre sus inscripciones e invita a no dejar que el espacio se quede en blanco. Más que un llamado a participar, es una invitación a ser parte de una conversación más amplia sobre arte, ciudad y comunidad.
Este encuentro es posible gracias a la articulación entre Comunigraff, la Agencia APP y la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, operado por la Fundación Universitaria Bellas Artes y la Corporación Manguala, y apoyados por académicos, docentes, investigadores y líderes de instituciones de educación del Distrito, consolidando una red de trabajo que apuesta por el arte urbano como forma de pensamiento y construcción colectiva.
El Seminario de Graffiti y Arte Urbano de Medellín: Memorias, lenguajes y prácticas, realizado el 9 de octubre de 2025, en el marco de la Bienal LATIDOS, fue un encuentro de saberes sobre política pública, curaduría, creación, acción, derecho, comunicación y circulación. Más que un encuentro académico o artístico: fue una conversación viva entre generaciones, territorios, públicos y formas de entender la ciudad. Durante una intensa jornada, Medellín se miró en su propio espejo urbano y reconoció en los muros la huella de sus memorias, sus luchas y sus búsquedas colectivas.
Asistentes al seminario en el auditorio Beethoven. Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
El evento, organizado por ComuniGraff, la Agencia APP y la Secretaría de Cultura Ciudadana del Distrito, y operado por la Fundación Universitaria Bellas Artes, contó con el apoyo de diversas universidades del Distrito: la Facultad de Artes de la Universidad de Antioquia, la Universidad San Buenaventura, el Tecnológico de Artes Débora Arango, la Universidad Luis Amigó, la Corporación Universitaria Remington, la Universidad Pontificia Bolivariana y la Institución Universitaria Salazar y Herrera.
Participantes del seminario en la jordana de la mañana. Fundación Universitas Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Con 277 personas inscritas, 211 asistentes activos durante el día, 111 certificados entregados y más de 400 vistas de la transmisión en vivo, el seminario confirmó que el arte urbano ya no se concibe como una práctica marginal, sino como un campo legítimo de conocimiento, de gestión cultural y de política pública, por lo que certámenes como este merecen realizarse anualmente.
Dos generaciones. James Durango "Brick-J", uno de los pioneros del graffiti en Medellín con su hijo Jacob, compartiendo pasiones y espacios. Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Una mañana para pensar la ciudad desde sus muros, prácticas y políticas
María Clara Arrubla presentando los avances de Agencia APP. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
La jornada inició con una serie de paneles que pusieron sobre la mesa los temas más urgentes del arte urbano contemporáneo. El panel de política pública reunió a Cristian Cartagena (Subsecretario de Arte y Cultura de la Secretaría de Cultura Ciudadana), María Clara Arrubla (Agencia APP) y Manuel Mejía (ComuniGraff), quienes reflexionaron sobre los retos institucionales de consolidar una política distrital que acompañe los procesos de creación, circulación y reconocimiento del arte urbano en Medellín,, a la luz del acuerdo 010 de 2020 como carta de navegación para el fortalecimiento del Arete Urbano Gráfico.
Manuel Mejía, representante de Comunigraff, expone desde el gremio cómo se ve el avance en la política pública. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Luego, el panel de curadores —con Juan David Quintero, Juan Fernando Vélez (Pachamama), James Durango (Brick-j) y Fredy Álzate (Constelaciones)— trazó una mirada sobre la curaduría como práctica expandida, donde el muro, la calle y la ciudad galería se entrelazan en una misma narrativa visual.
Juan Fernando Vélez "Pachamama" participa en el panel de curadores con James Durango y Fredy Álzate. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Puedes ver los paneles de política pública y de curadores, o dar clic al enlace aquí
El panel de colectivos, integrado por Alejandra (Suuralas), Anyela (Pirañas Crew) y José (Graffiti Art), resaltó el papel de las escuelas y festivales en la construcción de ciudad desde el arte colaborativo, siendo la razón de ser y raíz de la bienal.
Alejandra Calle (Colectivo Suuralas), José Monroy (Graffiti Art Escuela) y Anyela Vanegas (Pirañas Crew) comparten sus visiones desde los procesos organizativos. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
El panel de protagonistas, con Alejandro Villada (Pac Dunga), William Monsalve (Fast) y Verónica Morales (Rarónica), permitió recorrer cuatro décadas de historia del graffiti en Medellín, un viaje por estilos, territorios y generaciones que han dejado su trazo indeleble en la memoria urbana.
Rarónica, Fast y Pac Dunga, tres generaciones del graffii y el arte urbano compartiendo visiones y perspectivas. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Puedes ver los paneles de colectivos y protagonistas, o dar clic al enlace aquí
Una tarde de diálogos y saberes sociográficos compartidos
Taller de derechos de autor y propiedad intelectual con el artista y abogado David Gómez (UdeA). Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025
En la jornada de la tarde, el seminario se transformó en un espacio de aprendizaje colectivo. En las mesas y diálogos de Saberes abordaron temas cruciales para la profesionalización y sostenibilidad del arte urbano.
Taller de internacionalización del arte urbano con Nino Gaviria de la Universidad San Buenaventura. Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
El abogado David Gómez (UdeA) orientó el espacio sobre propiedad intelectual, mientras Nino Gaviria (Universidad San Buenaventura) compartió estrategias sobre internacionalización del arte urbano.
Mesa de cartografía femenina en el arte urbano gráfico con Carmen Álvarez (Tecnológico de Artes Débora Arango) y Verónica Morales (Universidad Luis Amigó). Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Por su parte, Catalina Rojas (UdeA) guio a los asistentes en la creación de un portafolio efectivo para creadores, y Carmen Álvarez (Débora Arango) junto a Verónica Morales (U. Luis Amigó) lideraron el taller Cartografía femenina: voces que habitan la ciudad, un diálogo sensible sobre la presencia de las mujeres en el espacio público y en las narrativas visuales urbanas.
Taller de portafolio efectivo para creadores con Catalina Rojas (UdeA). Fundación Universitaria Bellas Artes. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025.
Cada conversación, cada ejercicio, reafirmó que el arte urbano gráfico y el graffiti en Medellín es una práctica estética, una forma de pensamiento, una pedagogía de lo sensible y una herramienta política que redefine la relación entre artes, visualidades y territorio.
Todos los actores, todos los sectores, todos los latidos
El Seminario LATIDOS 2025 fue una experiencia colectiva donde la ciudad se pensó a sí misma desde sus muros, lenguajes y prácticas. Entre palabras, colores y memorias, quedó claro que el arte urbano gráfico y el graffiti no solo se pintan: también se estudia, se gestiona, se enseña y se transforma. Medellín —con su historia marcada por el arte urbano— late al ritmo de sus creadores, investigadores, docentes y estudiantes, demostrando que los muros son archivos, los aerosoles instrumentos de memoria, las personas bibliotecas y referentes sociales, y el arte una manera de habitar el futuro.
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En
la actualidad tanto en los barrios como desde los presupuestos públicos la expresión graffiti ha tomado un lugar relevante como representación cultural, consumo y
afinidad de las y los jóvenes, a pesar de que aún sigue teniendo detractores
que no lo comprenden como un movimiento artístico y lo estigmatizan como un
acto vandálico.
En
lo que va del 2013 al 2015 han pasado muchos acontecimientos y eventos como la
impunidad y la falta de justicia con el graffitero asesinado por la policía
Diego Felipe Becerra, las obras en gran formato en concertación con la Alcaldía
de Bogotá, las pintas de Justin Bieber; la realización del "graffiti más
alto de Colombia" en Cartagena; las tomas de graffiti en Bogotá, Medellín
y Cali, las retomas de graffiti ante las borradas sin justificación en Medellín
y Bogotá; la mesa de graffiti con los funcionarios de la alcaldía de la ciudad
de Medellín, la propuesta de un proyecto de ley al concejo de Medellín de unas
galerías de arte urbano, los encuentros del graffiti local y el tejido que las
y los graffiteros en el país están creando para discutir, encontrarse y
proponer, al igual que propuestas institucionales eventos como “Medellín se
pinta de convivencia” realizado en febrero de 2015 y festivales como Pictopía,
de Galería urbana, que llega este año a su tercera versión con un estímulo de los apoyo concertados de la Secretaria de Cultura Ciudadana...
Lo que se sabe
Al
relacionar las prácticas territoriantes de los agentes jóvenes de la ciudad con
las vanguardias artísticas y más particularmente con el collage, la escritura
espontánea y automática, el performance, el happening, el surrealismo, el
situacionismo, la intervención, los btl’s, el diseño, la publicidad, los
tattoos, entre otras, buscamos aportar a la escritura de la historia presente
de las artes visuales locales que normalmente están en los márgenes.
Se
conocen y por eso se tiene como referente fundamental las investigaciones
desarrolladas por Armando Silva y los grupos de graffiti, artes visuales y Street art, que se recogieron en blogs como Memoria Canalla http://memoriacanalla.wordpress.com
, así como la web de Street Art Fachada, http://fachada.tk/
(ya desaparecida), que almacenaba más de 30 seres visuales de Colombia y un sin
número de Latinoamérica; aunado a los recientes trabajos de Teresa Caldeira
sobre Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil. Lo anterior en pos de
análisis contemporáneos que toman en cuenta el punto de vista de los actantes o
agentes urbanos, tratando de exaltarlos, al reconocerlos, mediatizar, politizar
o re-categorizar su papel y acción.
Se
han realizado en la Universidad de Antioquia, dentro del pregrado en
Comunicación Audiovisual alrededor de 5 tesis que tiene como campo de
conocimiento el impacto que generan los graffitis de la calle Girardot a su
público destinatario; las experiencias y contenidos que los graffiteros
construyen de su praxis y su ciudad; a la vez que, estos escritores visuales
entienden el graffiti como campo de lucha.
Se
sabe que existen algunos artículos de revistas de la misma universidad con
relación a Malk: -o mala-leche- un graffitero mayor, y algunos artículos del
portal de cultura de la Alcaldía de la Ciudad, Medellín Cultura que narran las
historias del colectivo Doña Gloria. También a raíz del asesinato de un
Graffitero menor de edad en Bogotá, los periódicos El Tiempo, El Espectador, y
en alguna medida El Colombiano han publicado noticias sobre el proceso judicial
y artículos de opinión, los cuales sirven para ilustrar la mirada de la
sociedad colombiana con respecto a las huellas y marcas juveniles en la ciudad.
Se
ha publicado una investigación titulada Graffiti en Medellín, por la Casa de
las Estrategias y producida por la Fundación Mi Sangre, donde se presentan a
manera de reportaje denso los graffiteros históricos de la urbe. El colectivo
de Graffiti de la 5 cuenta con una publicación periódica de culturas juveniles
con un énfasis en graffiti y espacio público. De igual manera mc´s, graffiteros
y personas pertenecientes a la Kasa Kolacho han creado desde el 2008 el
Graffitour, un recorrido por las memorias de los barrios y los
murales de San Javier, la comuna 13.
Lo que se dice
Esos
rayones, expresiones, irrupciones, escisiones, colores, formas de escribir,
pintar, pensar, reflejarse, exponerse, entregarse, adhesionarse -a un equipo-,
descargarse y fundirse… de habitar, de tomar y de manifestar una posición, de
plasmar una visión de mundo, una manera de organizarse y de “participar”
mantienen una relación de re-creación e interdependencia con la ciudad, el
universo urbano, sus centralidades, velocidades, gustos, colores, problemas,
necesidades, cambios, culturas, modas, discursos y prácticas.
Se
dice que datan en Medellín dichas grafías, letras, nombres de apropiación
anónima -pues la expresión visual de las paredes en general tiene un código de
mensaje, de obra y no de nombre o de sujeto- de los años 80’s, para reaparecer
entre 1993-1994 y posicionarse al fin del siglo XX. Hay muchas personas que han
pasado por este camino y en el transcurso de estos 30 años la diáspora de rayar
sobre los muros ha ganado a muchísimos seres efímeros que pasean de lugar en
lugar haciendo marcas, abriendo muros y dejando huellas en las paredes; así como se han dado otras posiciones
y oportunidades desde las instancias gubernativas a nivel local con respecto a
esta manera de ver, aprehender y representar (casi que cooptando desde la
persuasión un arte que se reivindica opuesto a lo oficial y que sale de las
culturas populares de las periferias o comunas).
Hoy
me interesa que hacen los artistas del graffiti y colectivos en el vivir e
intervenir ciudad como una expresión que va en crecimiento, con sus detractores
y su impulso a través de los presupuestos participativos de las comunas,
poniendo un especial énfasis en las producciones, eventos, propuestas
colectivas que podemos denominar arte urbano del graffiti inscrito dentro del
arte callejero.
Esta
premisa y principio orientador lo considero relevante debido a que sobre las
relaciones espacio - prácticas artísticas, estéticas y políticas - y gentes,
hay pocos investigadores y pocas investigaciones. Todavía más que el resultado,
las maneras de la acción del graffiti son consideradas ilegales, de alta
peligrosidad dado el control, la vigilancia y la militarización, y los que se
acercan a ellas las ven como un objeto desconectado de la historia del arte a
nivel glocal.
La
intervención artística, el arte del proceso y la acción estetizante y
colectiva, la construcción del saber colectivo y las preguntas por los procesos
de cambio del espacio desde transformaciones (y problemas) plásticas y gráficas
entre las gentes y comunidades, memoria y olvido de la ciudad que no se relata,
se desconoce y se invisibiliza son una constante que se privilegia, que se
exalta para percibirla, para narrar y construir objetos de estudio con las
otras visiones de ciudad, dando un papel relevante a las juventudes, los
colectivos de dibujo, graffiti y arte urbano.
Muchos
artistas ante el desempleo y el padecimiento de una ciudad aburrimiento se
llenan de autogestión, invención y recursividad para con el color transformar
sus hábitats y dejarse ver en sus propuestas.
Colectivos
de lo efímero, de procesos actuales y de intervenciones difusas, de memorias de
la marcha que se van renovando con el continuo hacer y repensar lo visual desde
el cuerpo como primer espacio: habla, siente y pinta, escribe, sentir y pensar…
como el grupo ART, pionero en la ciudad de las técnicas de agitación visual,
esténcil y acciones directas que tienen su radio de acción en el centro
histórico y los sistemas y mercados masivos; el colectivo Sin Nombre y la
Capilla, estudiantes y maestros de artes plásticas en general de la Universidad
Nacional que realizan acciones, intervenciones murales y conciertos
performativos; Las Plagas, Los Monstruos, los Peligros Crew, Pandemia Crew,
SKS, entre otras agrupaciones de graffiteros pertenecientes a las escuelas de
hip-hop de las comunas de Medellín, organizaciones como Cultura y Libertad, KGP;
Narkográfica y todo su despliegue poético dilucidado desde la literatura y el
realismo mágico.
Ahora bien, Cesar
Figueroa y Miguel Torres son dos representantes a manera individual de la
fusión y la mixtura de técnicas en pro del muro vivo, ambos tattoadores de pieles
y de paredes que perduran. Eso sin olvidar a Felipe -sus carboncillos, hombres
instrumento y escafandras para fumar-, artista plástico de la universidad de
Antioquia, precursor activo que pinta desde hace más de 30 años los espacios y
las paredes de atrás de la Calle Barranquilla, por la zona de Bantú. Es
importante mencionar también al Colectivo GEL, de corte libertario con sus
publicaciones, esténcil's constructivistas y de impacto a partir de exacerbar
los símbolos opresores de la Iglesia, el Estado y el capitalismo. De otra forma
Estudios Agite, diseñadores y publicistas de la UPB –personas de estratos altos
que utilizan estas técnicas para hacer contratos de Street art para eventos de marcas internacionales-; y el Colectivo Doña Gloria, el cual fue galardonado
como jóvenes talento en el 2010 por la Alcaldía de Medellín, que realiza varios
tipos de acciones y producciones, pero que para el caso nos llama la atención
los murales participativos, en los que se define con la comunidad afectada y
habitante el tema, provocando a las gentes a participar del acto, del
acontecimiento de decorar y pintar, colorear, manchar, ilustrar, teñir, cambiar
la escena, dentro de un proyecto cultural del bicentenario de la Independencia.
Eso sin mencionar a Galeria Urbana, la Escuela de Crew Peligrosos, las tomas de
graffiti, los espacios de concertación y otras iniciativas más profundas de las
otras escrituras.
Practicas
populares y expresiones underground, colectivos subterráneos, grupos subversos,
arte callejero o street art, arte urbano y arte público, intervención
artística, plástica y estética, acción directa, acción ilegal, violaciones al
manual de convivencia, a las contravenciones y a la ley de seguridad ciudadana,
maneras de representación y participación de los que no tiene voz, arte
transformador, político, activismo artístico comprometido desde la subjetividad
con el hacer y la construcción de los seres, cuerpos y espacios de la ciudad: ¿para qué queremos graffiti si lo que tenemos es una multiplicidad de expresiones y prácticas no regularizadas de arte urbano?
Finalmente
hay algo que queda por decir para dichas maneras, formas y prácticas que es de
relevante importancia. Hoy,
el registro audiovisual y fotográfico se constituye en la manera en que la
acción efímera en el espacio público se hace durable en el tiempo, se comparte
en el mundo, existiendo una correlación entre lo real y lo virtual, la calle
real y el ciberespacio gracias a los usos y la interdependencia de estos
acontecimientos con la ciudad(es) y los medios de comunicación de los mismos
graffiteros, activistas, artistas y estencileros como páginas web, blogs y
galerías fotográficas, en unaforma de
Malla que permite desplazarse de un lugar a otro y de una idea a otra, buscar y
referenciarse con artistas de otras latitudes, armar colectivos, acciones y movimientos,
mutando, cambiando de forma para conseguir la emergencia de los flujos de
información y personas que son acordes a lo que queremos producir, ya que la
consigna es…somos agentes que registramos y exaltamos como cuerpos y seres
urbanos y por tanto nuestro espacio de vivir, hacer, encontrarnos, cambiar y reivindicar es
la calle.
Del
arte expandido del graffiti
El
graffiti es una gramática visual y contemporánea que se puede nombrar como una
de las narrativas coreográficas y modernas que habitan las juventudes de los
mundos urbanos. Es un conjunto de maneras de apropiación, opciones de vida, formas propositivas
y críticas que forjan e inventan a la ciudad de Medellín.
El
“arte” callejero, el graffiti y la agitación visual son prácticas políticas
deconstructoras del arte de los museos, de la condición de existencia, del
áurea del artista y de las permanencias visuales, a través de sus acciones,
acontecimientos relatos y discursos.Todas las maneras en que se entiende el graffiti y el hacer mural en la calle son actos transgresores que estan modificando paradigmas culturales.
Hay
una íntima interdependencia entre expresión, producción de sentido y contexto
cuando estamos hablando de escrituras otras y de arte urbano. Lo que nos lleva
a considerar al graffiti –y el creador de la “obra”- como una forma o manera
estética que transita por lo anti biográfico, lo fugaz, el espectador y el arte
en sí; además de lo virtual, la internet y el cibermundo que han permeado y
cambiado de algún modo estas categorías con las que se asocian las prácticas
culturales callejeras y al artista urbano de la acción.
Uniendo esfuerzos
Actualmente,
basado en la investigación-creación “La ciudad Graffiti”, Víctor Jiménez se
encuentra becado en la modalidad de Artes visuales de la Secretaría de Cultura
Ciudadana, con el fin de elaborar un ensayo que propone una revisión crítica de
la producción documental sobre el graffiti como el arte urbano que el
investigador ha creado entre el 2013 y el 2015, cuyo producto será un documento
crítico que recoja, enriquezca y actualice las visiones de los graffiteros, la
información de las escuelas y el estado del arte urbano no oficial del Valle de
Aburrá y la ciudad de Medellín. Este artículo es un avance de este ensayo. Para
conocer el documento completo hacer clic Aquí
Fundamentación para un ensayo del proceso Para descargar artículos, investigaciones y más sobre graffiti, arte urbano, prácticas artísticas y estetizantes, dar clic Aquí
En este trabajo se describe un
conjunto de discursos, prácticas, espacios y tiempos que se desarrollaron como
procesos propios de la inserción del capitalismo en Medellín (Colombia), desde
1939 hasta 1962. Con este objetivo, se registran la producción y el papel del
sujeto en los desarrollos relacionados con los saberes y los poderes del
capitalismo, que constituyó durante la mitad del siglo XX una nueva
configuración de subjetividades, provocada por unos intereses que convirtieron
los espacios, los tiempos y la praxis ciudadana en nuevos tipos de ciudad y de
vida cotidiana. Esto a través de una genealogía de la sociedad de consumo en
Medellín entre 1939 y 1962, donde puede concluirse que estaba emergiendo el
BIOS del consumismo, rastreado en las rotativas de las publicaciones periódicas
de la época.
Así, pues, también se enfocará
este trabajo en cómo Medellín se consolidó por “planes” de acción; en cómo
entre la experiencia y la utopía se promovieron mecanismos, se significaron
lugares, tiempos y formas de consumo; en cómo se establecieron libertades y
tecnologías de gobierno que consolidaron enunciaciones sobre la cantidad de
deseos por satisfacer, sobre la velocidad con la cual el individuo debía
satisfacerlos y sobre cómo se aseguró la cualificación de funciones y
competencias en la participación de la emergente vida consumista. Hizo emerger,
efectivamente, al ciudadano de la época en condiciones donde los deseos iban
trazando e implementando estímulos que guiaron las respuestas y las reacciones
en la población. Comprender el conjunto de disposiciones que conformaron la
fórmula normativa —que convirtió a la ciudad de mediados del siglo XX en un
modelo de representación, en un escenario donde se preservó la luz de los
respaldos económicos del mercado— es comprender la valoración ética del
consumismo. Se quiere dejar claro, entonces, que la promesa capitalista fue la
configuración de un ritmo impuesto por el mercado, que fundamentó una “dignidad”
como plan de acción pública y eje fundamental de la identificación social que
marcaría el uso de los espacios y de los tiempos[4], sintetizando en el sujeto
consumidor la esencialidad de la ciudad de Medellín. En tal sentido, este
artículo mostrará cómo la ciudad se alojó en las “simpatías místicas hacia el
consumo”[5], como lo explicita la racionalidad económica[6] del dispositivo
gubernamental, que planeó y delimitó la satisfacción como índice propio y
singular del capitalismo[
Para leer el artículo completo de Juan Esteban Posada en la Revista No 57-