Comuna 13 al límite: Graffitour, arte urbano, turismo y gentrificación
El lunes 21 de abril de 2026 se realizó en el Concejo Distrital de Medellín la Sesión Plenaria #417, centrada en un debate de control político sobre la Comuna 13. El tema: la reivindicación de la identidad social, cultural y artística del Graffitour.
Este reporte resalta algunas de las cifras y situaciones más preocupantes que surgieron en ese debate, las cuales son motivo de interés y discusión para los habitantes de la comuna y el sector de creadores y gestores de arte urbano grafico Comunigraff.
El Graffitour es hoy uno de los destinos turísticos más visitados del país. Pero detrás de las cifras de crecimiento hay una realidad que los concejales Alejandro Arias, Andrés Rodríguez y Andrés Tobón —citantes del debate— pusieron sobre la mesa con datos concretos: un territorio desbordado, un arte que desaparece bajo el comercio, los controles de los grupos armados y los toldos de venta informal, una narrativa distorsionada sobre la historia del barrio y una economía que crece sin que sus frutos lleguen equitativamente a quienes habitan el lugar.
Un destino que recibe el triple de lo que puede soportar
El corredor llegó a albergar 70.000 personas en un solo día durante el concierto de Bad Bunny, según reveló el concejal Tobón, triplicando el límite de la infraestructura. En días de alta afluencia normal, el sector recibe entre 30.000 y 33.000 visitantes. El problema es que la capacidad de carga real para brindar un servicio de calidad es de apenas 667 personas simultáneas, cifra validada por la Secretaría de Turismo.
El concejal Rodríguez añadió otro dato revelador: aunque la capacidad teórica del lugar es de 28.842 visitantes diarios, la capacidad real para brindar un servicio de calidad es de apenas 667 personas simultáneas. Eso significa que la infraestructura efectiva del destino cubre solo el 2,3% de lo que su diseño proyectaba. La brecha entre lo que el lugar promete y lo que puede sostener es, en sí misma, una política de abandono.
El arte que ya casi no se ve
El Graffitour debe su nombre y su atractivo al graffiti y el arte urbano como claves del urbanismo social. Sin embargo, de los 69 murales identificados en el corredor, 61 están totalmente ocultos bajo elementos de ventas informales y comercio. Es decir, el 88% del arte está cubierto.
El subsecretario de Espacio Público, David Andrés Ramírez, precisó que en toda la comuna hay inventariadas 872 ventas informales, de las cuales 423 se concentran específicamente en el Graffitour. El concejal Tobón alertó que para 2023 el 57% del espacio público ya estaba ocupado por ventas, y que hoy esa cifra estima superar el 70%. Además, denunció una "concentración oligopólica": hay individuos dueños de 10, 20, 30 y hasta 80 negocios dentro del mismo corredor.
Una narrativa secuestrada
Tan preocupante como la ocupación física del espacio es lo que ocurre con el relato. En el debate se señaló con fuerza que hay guías turísticos que promueven activamente la figura de Pablo Escobar en el recorrido, desdibujando la verdadera historia de transformación y resiliencia que le dio sentido al Graffitour. A esto se sumó la denuncia de una mercantilización de la violencia: el dolor del barrio convertido en producto, sin que la comunidad que lo vivió tenga control sobre cómo se cuenta.
Líderes culturales y emprendedores del sector —entre ellos representantes de Casa Kolacho— intervinieron para exigir un modelo de turismo regenerativo y una gobernanza que incluya la participación activa de los habitantes. No se trata solo de proteger murales: se trata de quién tiene derecho a narrar la propia historia.
Crecimiento económico: ¿para quién?
El sector muestra indicadores notables. Pasó de 2.119 empresas formales en 2021 a 3.183 en la actualidad, con un crecimiento anual del 12%. Se han entregado 2.930 créditos por valor de 13.169 millones de pesos para el fortalecimiento empresarial, y un turista deja en promedio 190 dólares diarios.
Pero el concejal Arias cuestionó cómo se distribuye la inversión pública: la Secretaría de Turismo gasta 17.000 millones de pesos en promoción y poco en control, mientras que la Secretaría de Cultura solo ha invertido 37 millones de pesos en el territorio —34 para el Urban Fest y 3 para el Festiafro—, frente a los 100 millones que gestionó la Agencia APP para intervenir murales.
La brecha también es visible en el turismo mismo: de los 339 guías formalizados en Medellín, solo 20 residen en la Comuna 13. Hay 43 guías locales en formación, lo que indica que la comunidad todavía no controla una de las actividades económicas más directamente vinculadas a su propio territorio.
Seguridad: mejoras reales, tensiones persistentes
El secretario de Seguridad, Manuel Villa, presentó reducciones importantes: -38% en homicidios, -77% en hurto a comercio, -71% en hurto a motos, -60% en hurto a vehículos y -65% en hurto a residencias. Se reportaron 28 capturas a miembros de estructuras criminales y más de 3.800 casos atendidos a través del programa Parceros.
Sin embargo, la concejala Claudia Carrasquilla advirtió que 8 estructuras criminales siguen operando en la comuna. El dato más alarmante fue sobre impunidad en extorsión: de 4.253 denuncias, solo 72 casos llegaron a la etapa de juicio. En temporadas como diciembre, los comerciantes reciben cobros de hasta 5 millones de pesos por negocio en "aguinaldos" ilegales.
Lo que el debate dejó pendiente
Los concejales citantes fueron enfáticos: hace falta un liderazgo decidido por parte de la administración para recuperar el control del territorio, formalizar el comercio y proteger la esencia cultural del lugar. El llamado es a regular y a reconocer que el Graffitour es, antes que un destino turístico, un proyecto comunitario y público, de memoria, resistencia y transformación.
La pregunta que queda abierta —y que nos compete directamente a quienes trabajamos con galerías, arte urbano y espacios culturales en la ciudad— es qué papel jugamos en ese debate. Si el arte que hizo famoso a los barrios Las Independencias esta tapado, si la historia que le dio sentido está siendo distorsionada y si la comunidad que lo construyó sigue siendo marginal en los beneficios, entonces la conversación sobre cómo se construyen y gestionan estos espacios no puede darse solo entre instituciones, nos involucra a todos.
Panópticos utiliza la fotografía como práctica artística y metodología de documentación para indagar sobre los dispositivos de vigilancia presentes en el tejido urbano de Medellín. A través de derivas urbanas por las comunas 5, 12, 13 y 14, la obra mapea panópticos visibles y menos evidentes: la presencia física de cámaras, postes y estructuras de control, así como los efectos espaciales y comportamentales que estos dispositivos generan en el territorio. Esta exploración trasciende la arquitectura de la vigilancia para evidenciar cómo estos mecanismos se han integrado y normalizado en la vida cotidiana, reconfigurando las formas de habitar el espacio público.
El proyecto parte del concepto de panóptico desarrollado por Michel Foucault, reinterpretándolo en el contexto de las dinámicas urbanas contemporáneas de Medellín, donde la vigilancia se materializa tanto en miradas, códigos de comportamiento, arquitecturas, cámaras de seguridad, torres de observación, CAI móviles, y otros dispositivos de control territorial que configuran una geografía específica del poder por medio del mirar y el observar en las comunas.
De igual forma, esta investigación creación dialoga con el concepto de capitalismo de vigilancia desarrollado por Shoshana Zuboff, que define la mercantilización de datos personales como un nuevo modelo económico donde las grandes corporaciones tecnológicas explotan la información que los usuarios ceden. La vigilancia contemporánea ya no es únicamente estatal ni está fija en estructuras arquitectónicas: se ha vuelto móvil, algorítmica y corporativa. Los dispositivos móviles, las aplicaciones y las cámaras que administran nuestros datos personales construyen una arquitectura global de modificación de la conducta, estimulándonos para que nuestros deseos encajen en sus necesidades comerciales y aceptemos el registro exacerbado sin cuestionamientos.
Panópticos trasciende la denuncia para proponer formas de resistencia y transformación desde las prácticas artísticas, la experimentación y las propias comunidades. Al extraer de su contexto aparentemente natural aquellos objetos que forman parte de estos mecanismos de vigilancia —tanto físicos como digitales—, la obra nos invita a cuestionar: ¿Qué normalizamos? ¿Qué dejamos de ver por habitual? ¿Cómo podemos repensar nuestra relación con estos dispositivos que nos observan, nos acompañan y nos configuran? El proyecto se estructura en tres fases —exploración y documentación fotográfica y sonora, producción material de la obra, y socialización comunitaria— apostando por un diálogo crítico que inflexione estas infraestructuras de control.
“Los usuarios no somos productos, sino las fuentes de suministro de materia prima… (…) los productos inusuales del capitalismo de vigilancia se derivan de nuestro comportamiento, sin que este se vea afectado. Sus productos buscan predecirnos, sin importarles realmente lo que hacemos ni lo que nos hacen”. Shoshana Zuboff, "La era del capitalismo de vigilancia: La lucha por un futuro humano en la nueva frontera del poder".
El capitalismo de vigilancia utiliza la tecnología para el control y la estandarización cultural; las narrativas digitales pueden ser manipuladas para beneficiar estructuras de poder. La tecnología refuerza dinámicas de monitoreo y explotación de datos con impacto en la cultura.La ciudad contemporánea es un espacio de vigilancia permanente, donde dispositivos tecnológicos y
arquitectónicos ejercen control sobre los cuerpos y las dinámicas sociales. El
concepto de panóptico, originalmente desarrollado por Jeremy Bentham y
posteriormente teorizado por Michel Foucault como metáfora del poder
disciplinario moderno, encuentra en el contexto urbano actual una
materialización concreta y compleja. Se trata de explorar cómo esta arquitectura
de la vigilancia se inscribe en el tejido urbano de Medellín como mecanismo de control y elemento constitutivo de nuevas formas de
habitar y significar el territorio.
En Medellín, las comunas han sido históricamente
territorios marcados por dinámicas de violencia, transformación urbana y
resistencia social, configurándose como espacios de particular interés para los
sistemas de observación estatal y no estatal. La implementación de dispositivos
de vigilancia en estos territorios no puede desligarse de una historia de
estigmatización y control social que ha caracterizado la relación entre el
centro y la periferia urbana. Esta dimensión histórica impulsa a indagar cómo
los habitantes de las comunas significan y se relacionan con estos
dispositivos, construyendo narrativas propias sobre seguridad, control y
territorialidad que trascienden las lógicas oficiales de la vigilancia.
La presencia de cámaras de seguridad, torres de
observación, CAI móviles y otros dispositivos panópticos acompasados con
arquitecturas del encierro, genera transformaciones en las prácticas culturales
y sociales de las comunidades. Por medio de la fotografía se busca documentar cómo estos elementos se
integran en la cotidianidad de los habitantes, modificando formas de
socialización, ocupación del espacio público y construcción de identidades
territoriales. La vigilancia no solo observa, sino que también modifica los
comportamientos, genera nuevos códigos de convivencia y participa en la
reconfiguración simbólica del territorio comunitario.
Desde el ámbito artístico, la potencia de la fotografía como dispositivo que problematiza la propia noción de
observación y registro es fundamental. Fotografiar los dispositivos de vigilancia implica
activar una reflexión meta-visual sobre los regímenes de mirada que atraviesan
el espacio urbano. La cámara fotográfica se convierte así en un "panóptico
portátil" que devuelve la mirada, invirtiendo las relaciones de poder
entre observador y observado. Elizabeth Jelin plantea que a través de la
fotografía se hace y devuelven las memorias. Esta dimensión estética busca
generar imágenes que no solo documenten, sino que también interpelen al
espectador sobre su propia posición en estos circuitos de vigilancia urbana.
La investigación-creación permite articular rigor
metodológico con experimentación artística, combinando técnicas etnográficas de
recolección de testimonios con estrategias fotográficas de documentación recorriendo las calles. Esta aproximación metodológica híbrida responde a la necesidad de
abordar un fenómeno complejo que requiere tanto análisis social como reflexión
estética. La fotografía se constituye como herramienta de investigación que
produce conocimiento situado sobre las dinámicas de vigilancia, mientras que el
trabajo etnográfico permite acceder a las narrativas y significaciones que los
habitantes construyen en torno a estos dispositivos.
El interés es experimentar y exteriorizar cómo
estos "panópticos urbanos" no solo ejercen vigilancia, sino que
también participan en la construcción de narrativas comunicativas que entran en
disputas, generándose relatos sobre seguridad, control y territorialidad que se
inscriben en el imaginario ciudadano. La fotografía, entendida como dispositivo
de captura y vehículo de memorias, se convierte en herramienta de reflexión sobre estos
procesos de observación y registro social.
Todo esto, para contribuir desde la mirada al debateen torno a la ciudad, la vigilancia, el control y las memorias desde una
perspectiva sensible, dando a las voces y experiencias de las comunidades y
artistas un lugar central, generando preguntas, cuestionamientos y conocimiento desde dinámicas poéticas, plásticas y gráficas propias del mundo social
y la cultura urbana.
La exposición que da vida al cine y video de Moravia por medio de las prácticas textiles.
La galería de Encarrete Morada se transforma en el escenario de "Moravia Imaginada", una muestra artística colaborativa que combina lo audiovisual y lo textil para narrar las memorias, luchas y transformaciones de este emblemático barrio popular de Medellín.
¿Qué hace especial esta exposición?
Impulsada por El Costurero de Moravia y el colectivo Rememora, la muestra de objetos de memorias son un testimonio vivo que entrelaza las voces y visiones de sus habitantes, resaltando su capacidad de resistencia y creatividad.
La muestra de objetos de memoria se llevó a cabo entre el 22 de noviembre y el 15 de diciembre de 2024.
Videos, documentales y seriados narrando el territorio
Seriado
Ether / Crane Up
🎬 Éther Somos Todo – Capítulo 1: La esencia de lo intangible
Éther es un
documental dividido en tres capítulos, inspirado en las historias de artistas y
habitantes de la ciudad de Medellín, explorando su conexión con los elementos:
tierra, agua, aire y fuego. En el capítulo titulado como la serie, Luis
Fernando Álvarez, Rodolfo Úsuga y Alejandro Echeverri evocan la palabra, el
arte y la sanación atendiendo a la fuerza de lo colectivo, el ritual y la
esperanza.
Este
capítulo, nos muestra que como humanidad somos tierra y fluimos como
agua, la energía liberadora y transformadora que desde el arte se manifiesta y
ayuda a sanar e inspirar a mujeres y los más jóvenes, reflejando la esperanza,
el cambio y la fuerza de una comunidad que se reinventa.
En este episodio, Deysi Flores nos invita a explorar su espacio
en El Corazón, donde encuentra su conexión más íntima con el aire y la libertad
que este inspira. Su historia nos eleva hacia una perspectiva de bondad y paz
interior. Por su parte, Rodolfo Úsuga reflexiona sobre la trascendencia del
arte y la importancia de dejar huella en este mundo, motivando a nuevas
generaciones a soñar y crear, manteniendo encendida la llama, el fuego.
Seriado Cartografía de las ausencias / Full Producciones
🎬 Los desaparecidos del Plan
Foronda
El 25 de octubre de 2002, pocos días después de las
operaciones militares en la Comuna 13, Carol Vanesa, una estudiante de 17 años,
salió a encontrarse con dos de sus amigos de colegio, Adrián Castrillón y John
Jairo Durango Machado, en la Estación San Javier, desde ese día nadie volvió a
saber de ellos, fueron desaparecidos y 22 años después sus madres siguen
caminando en busca de la verdad y conmemorando cada año esa triste fecha en la
memoria del conflicto armado de este país. Los tres jóvenes desaparecidos eran
amigos desde la infancia, ya que sus familias vivían en el mismo sector de la
13, una zona ubicada en el barrio El Corazón y conocida como el Plan de
Foronda. Desde ese 25 de octubre estas tres mujeres comparten el mismo dolor e
incertidumbres, las mismas luchas, miedos, recuerdos y esperanzas.
🎬 Las Bedoya, cuando la
infamia tocó a sus puertas
Le desaparecieron a su sobrino, Camilo Marulanda Bedoya, en
octubre del 2002, tenía 15 años y era estudiante de bachillerato, desde ese día
la vida de la familia Bedoya cambió para siempre. La operación Orión dejó
huellas imborrables, las lágrimas y el duelo por la muerte del Esposo de Blanca
Nubia y una ausencia que no se llena y una incertidumbre que no acaba por la
desaparición de Camilo, su sobrino. La abuela Rosalba Bedoya, su madreNubia Bedoya y su tía Luz Adriana, desde
esos trágicos hechos se unieron para visibilizar la barbarie de la guerra y
para reclamar para que las mujeres sepan la verdad y encuentren el cuerpo de
sus seres queridos que fueron desaparecidos en medio del conflicto y ante la
indiferencia y el silencio de las autoridades y la sociedad.
María Auxilio Arenas, es una mujer de 72 años, que hace parte
del colectivo Mujeres Caminando por la Verdad y de la cual hoy es su vocera en
temas de desaparición forzada. Esta mujer que ha vivido la mitad de su vida en
la Comuna 13 ha sido víctima del conflicto armado que vivió este territorio, su
esposo fue desaparecido y su hijo asesinado en el marco de las operaciones
militares que se dieron en el año 2002. Esta mujer tierna y valiente nos
contará las penurias que ha vivido en medio de la guerra y de las luchas que ha
emprendido al lado de otras víctimas de la comuna que alzan su voz y se
movilizan en busca de justicia, verdad y reparación.
Seriado
Héroes de mi barrio / Comuna 13 Televisión
🎬 Héroes de mi barrio – Santiago Vásquez
Santiago, un
líder joven del barrio Santa Rosa de Lima, ha transformado su comunidad como
presidente de la Junta de Acción Comunal, promoviendo actividades de deporte,
cultura, emprendimiento y convivencia.
María
Estella, de 72 años, perdió la visión en un atentado que marcó su vida. Emigró
a Medellín para escapar de la violencia y reconstruir su historia en la Comuna
13, donde hoy lidera un emprendimiento de paletas, inspirando a su familia y a
su comunidad.
Seriado Resistencia es nombre de mujer / Full Producciones
🎬 Julieth Cortez (Jula)
Julieth
Cortés: siendo una niña le tocó vivir en su barrio 20 de Julio toda la
época de horror del conflicto armado que sufrió el territorio, situaciones que
le dejaron heridas en el alma. Desde muy joven inició también su vida de
liderazgo comunitario, acompañando a mujeres víctimas de la comuna y desde esa
labor aprendió a servir a los demás. Estudió psicología en la Universidad
Minuto de Dios y luego se especializó en la Universidad Pontificia Bolivariana.
Su labor profesional la ha dedicado a acompañar mujeres víctimas de
desaparición como una forma de acompañarlas a vivir el duelo y las ausencias de
sus seres amados. Creó el Consultorio de Yula y desde esa organización trabaja
con niños, jóvenes y mujeres en la construcción de otras ciudadanías que
construyen paz territorial.
María
Elpidia Correa Restrepo: siendo muy joven llegó al barrio Blanquizal y en ese
lugar encontró un espacio para la construcción más bellos sueños. Fue lideresa
social y comunitaria en la época en que su barrio carecía de todo y poco era
mirado por la administración municipal. Desde su liderazgo comunitario jalono
los proyectos más importantes de su comunidad, la construcción de la cancha, de
la sede comunal, de parques recreativos y senderos. Es una mujer que está en la
memoria colectiva del barrio Blanquizal por su trabajo constante y amoroso por
mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de este rincón de la 13. En
la actualidad María Elpidia,es una
mujer adulta mayor, que sigue trabajando por el bienestar y el desarrollo
cultural de la Comuna 13
Juliana
Marín:es una lideresa que siendo muy
niña descubrió su pasión por servir y por generar procesos de educación
popular. Esta joven habitante de la comuna 13, hace 10 años fundó la
Corporación Habitante 13, un espacio de encuentro social y comunitario, un
escenario para el diálogo intergeneracional y para la consolidación de
liderazgos que transforman los territorios y le apuestan a la defensa de la
vida y los derechos humanos.
Las
Lavanderas: eran mujeres de la Comuna 13, que bajaban a diferentes barrios de
Medellín a recoger ropas de las familias pudientes de la ciudad. Una tradición
que es parte de la memoria histórica de los barrios de Belencito y El Corazón.
La quebrada Ana Díaz que recorre estos dos barrios era escenario donde mujeres
trabajadoras se rebuscaba la vida, lavando ropa ajena, este corto documental
reconstruirá parte de la memoria de nuestros territorios, en la voz de dos
mujeres que siendo niñas fueron testigas de esta bella tradición de las
lavanderas de la comuna.
Habitar la
comuna 13 / Fundación Casa de las Estrategias y Ciudad Morada
🎬Jóvenes y su
impacto en el territorio
Corto
audiovisual realizado con les integrantes del Laboratorio de Comunicaciones
#CiudadMorada para entender cómo las bases sociales históricas han evolucionado
en participación y toma de decisiones en la 13. La visión histórica de
@salyluzcorp y la articulación barrial de @mesajuventudc13 amplían el contexto
para posicionar un relevo generacional con sus acciones en el territorio.
Corto audiovisual que explora
cómo el #MovimientoSocial de la 13 ha resistido y contrarrestado el miedo en
sus barrios. A través de la mirada histórica de @kbalac13 , la experiencia
pedagógica popular de @iamthetrece y el testimonio de Luisa Mosquera, lideresa
social que representa el relevo generacional; amplían el contexto para
comprender cuáles son las principales problemáticas que afectan la #Paz en la
13.
Urban Dance
es una iniciativa que promueve a través de un video clip de baile, el
intercambio de culturas colombianas, intercambio de experiencias dancísticas y
conocimiento de la historia palenquera, afrodescendiente, folclórica y urbana
de Colombia, incentivando además a los artistas a continuar generando
escenarios de arte y cultura que repercuten en un territorio más sano, con
mejor convivencia y más oportunidades para los jóvenes.
El
documental Barrio Latino es una propuesta que busca resaltar las dinámicas
culturales y artísticas que se están desarrollando en este sector de la Comuna
13 como una nueva apuesta al turismo local, dando protagonismo a las
organizaciones sociales y liderazgos que han puesto está propuesta en marcha.
Este
reportaje ambiental nos muestra el cerro tutelar Loma Hermosa su importancia
para el medio ambiente, un pulmón de la Comuna 13. Cuidarlo y protegerlo es
tarea de todos.
Este
reportaje ambiental nos muestra la importancia de las zarigüeyas. Estos
animales son indispensables para el equilibrio del ecosistema, por esto hay que
protegerlas y cuidarlas.
Deisy es una
apasionada por el trabajo psicosocial y el empoderamiento de las mujeres en los
diferentes espacios, sus esfuerzos en los diferentes procesos que lidera son
fundamentales para mejorar las condiciones de vida de los barrios y sus
habitantes. Asociación Psicólogas Sin Fronteras Antioquia.
En esta
Entrevista conoceremos a Andrés, un adolescente que hace parte desde hace
muchos años de procesos artísticos y de participación #SemilleroComunitariodeTíteres
En esta
oportunidad el diálogo se da con un joven líder sociocultural que impacta su
territorio desde apuestas juveniles y musicales, él es Leandro Valle.
@panomorirdearte @territorioscreativos
Josefina es
actualmente la vicepresidenta de @asocomuna13 desde ahí y junto a otras mujeres
trabaja por resignificar el papel de las mujeres en escenarios de participación
social y comunitaria.
Les
presentamos una postal sonora que busca rescatar del olvido, que ha generado el
paso de las décadas, de una labor artesanal que significó el sustento económico
de diferentes personas en el territorio; en especial, de mujeres como Omaira
Giraldo, quien figura en esta producción, mediante un vídeo de archivo,
relatando los inicios y el desarrollo de su experiencia como alfarera.
El deporte en Colombia, en especial el fútbol, ha sido uno de
los mayores movilizadores sociales en la historia del país. Así pues, la comuna
13 no es ajena a este proceso. Precisamente, esta postal busca destacar cómo el
fútbol ha llevado a los jóvenes a transformar su vida, alejándose de dinámicas
nocivas y dedicando sus esfuerzos a la práctica del deporte.
En un emotivo relato cargado de nostalgia y dolor, la postal
explora la desaparición y la muerte en el año 2002, en un contexto marcado por
la violencia y la incertidumbre. A través de testimonios íntimos, como el de
una madre que intenta advertir a su hijo de un peligro inminente, se
reconstruye la historia de una comunidad afectada por la ausencia. Los ecos de
las palabras del hijo de Doña Elena el Duque (Q.E.P.D), "el que nada debe,
nada teme", resuenan entre canciones y recuerdos que evocan un pasado.
Si bien la postal inicia con la dolorosa historia ya tan
conocida por toda la ciudad y el país, acerca de las confrontaciones
territoriales que con violencia azotaron al territorio, posteriormente se abre
camino hacia la resignificación de calles, escaleras y pasadizos que otrora
fueron escenario de guerra. Con la creación de la escaleras eléctricas y la
determinación de jóvenes artistas y emprendedores, el Graffitour cobró la
relevancia que tiene hoy en día para la Comuna 13.
En la Comuna
13, entre la carrera 108 y la calle 39 de49, se encuentra un vestigio de sueños
que alguna vez florecieron en la entrada del barrio 20 de Julio: la escuela
especial del 20 de Julio. Este lugar, otrora un símbolo de educación nacida del
amor y la pasión, hoy lucha contra el paso del tiempo, con paredes derruidas y
ecos de un pasado que evoca los ecos de risas, juegos y cantos que alguna vez
llenaron el espacio de vida y color.
💡 Estos productos han sido posibles gracias a los recursos públicos
priorizados por la comunidad de la Comuna 13 San Javier, a través del Programa
de Planeación de Desarrollo Local y Presupuesto Participativo del Distrito de
Medellín. 🏙️👏
Recorrido realizado por la organización Hip-Hop Casa Kolacho liderada por los agentes culturales Jeihhco y Ciro en los barrios de la Comuna 13 San Javier para conocer de la historia, las organizaciones y la resistencia de la zona centro occidental a través de muros, recuerdos y memorias.
Recorrido realizado por la organización Casa Galería liderada por el agente cultural Perrograff en los barrios de la Comuna 13 San Javier para conocer de la historia, las organizaciones y la resistencia de la zona centro occidental a través de muros, recuerdos y memorias.
Galería Viva es un recorrido vivencial desde la propuesta de arte, agricultura y memoria de Agroarte, un combo de procesos y el colectivo Memoria Independiente de Ciudad por el cementerio de la América / San Javier articulando territorio, música, permacultura, luchas por la reparación y la no repetición.