Cultura Punk en Medellín
Cultura Punk en Medellín
Palabra punk
Las escenas culturales producen, imágenes o formas de organización además de música; también crean sus propios lenguajes. Cada palabra, expresión o término que circula entre conciertos, ensayos, fanzines y encuentros da cuenta de una manera particular de comprender el mundo. Con esa premisa nace el Diccionario colaborativo punk, un micrositio que invita a construir, de forma colectiva, un glosario del lenguaje de la escena punk en Medellín y el Valle de Aburrá.
Este espacio funciona como un paredón digital o una base de datos abierta, donde cualquier persona puede registrar conceptos, definiciones, expresiones, modismos y testimonios relacionados con la cultura punk, redefinir términos que ya estén allí y reflexionar del lenguaje como creador de universos. Lejos de ofrecer definiciones únicas o cerradas, el diccionario reconoce que el significado de las palabras se transforma con el tiempo y que son las propias comunidades quienes las dotan de sentido.
Cada entrada es libre, sin curaduría y representa una experiencia, una memoria o una forma de nombrar prácticas, territorios, estéticas y modos de organización que han acompañado más de cuatro décadas de historia. De este modo, el lenguaje se convierte también en un patrimonio cultural y en una herramienta para comprender cómo la escena ha construido sus propios códigos de comunicación e identidad.
El Diccionario colaborativo punk hace parte del proyecto de investigación creación Hazlo Tú Mismx: Autogestión, cultura y re-existencia, ampliando sus estrategias de apropiación social del conocimiento mediante una micrositio interactivo que complementa el repositorio web.
La invitación está abierta a todas las personas que han hecho parte de la escena o que desean aportar a sus memorias. Puedes proponer un concepto, escribir una definición, compartir un testimonio o complementar los aportes existentes. Cada palabra incorporada fortalece este ejercicio colectivo y contribuye a preservar un lenguaje que también cuenta la historia del punk en Medellín y el Valle de Aburrá.
La memoria vive en las palabras que compartimos y resignificamos colectivamente.
Cultura Punk en Medellín
Desde adentro haciéndolo nosotrxs mismxs
Ecoexistencias
Mira hacía abajo lo que nadie ve: un catálogo de arvenses y ruderales
Caminamos todos los días por parques, andenes, zonas verdes y antejardines sin detenernos a mirar lo que crece justo a nuestros pies. Esas plantas que brotan entre las grietas del pavimento, que tapizan los bordes de los caminos o que se instalan sin permiso en cualquier lote vacío tienen un nombre, una historia y, muchas veces, una utilidad que la mayoría desconoce. Se llaman arvenses y ruderales, y son protagonistas silenciosas del paisaje urbano de Medellín y todo el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
¿Qué son las arvenses y las ruderales?
Las arvenses son plantas que crecen de forma espontánea en espacios cultivados o intervenidos, sin que nadie las haya sembrado. Las ruderales, por su parte, son aquellas que colonizan terrenos alterados por la actividad humana: bordes de vías, lotes abandonados, muros, cunetas y cualquier espacio donde el suelo ha sido removido o perturbado.
Ambos grupos son frecuentemente tildados de "malezas", una etiqueta que las reduce a simples estorbos que hay que eliminar. Sin embargo, estas plantas son en realidad indicadoras ecológicas, refugios de biodiversidad y, en muchos casos, aliadas de los suelos que habitan. Su capacidad de prosperar donde otras especies no pueden hablar de una resiliencia extraordinaria.
Un catálogo que cabe en el bolsillo
Con el propósito de acercar a la ciudadanía a este universo botánico tan cotidiano como ignorado, el ingeniero forestal Mauricio Jaramillo V. elaboró un pequeño fanzine de bolsillo que reúne las arvenses y ruderales que con mayor frecuencia aparecen en las zonas verdes y espacios públicos y privados de la región.
El documento nació de una intención simple y generosa: despertar la curiosidad. No se trata de un tratado científico ni de un manual técnico, sino de una invitación a mirar diferente el entorno de siempre. A preguntarse, la próxima vez que se cruce con una planta desconocida en la acera: ¿cómo se llama esta? ¿de dónde viene? ¿para qué sirve?
Imprimible, plegable y compartible
Una de las características más ingeniosas del catálogo es su formato fanzine: está diseñado para imprimirse y plegarse, de modo que quepa fácilmente en un bolsillo o una maleta. Así, puede acompañar cualquier caminata, recorrido en bici o salida cotidiana por la ciudad.
La idea es precisamente esa: tenerlo a mano en el momento en que aparezca esa planta desconocida y poder identificarla de inmediato, sin necesidad de internet ni de aplicaciones. Un recurso análogo, accesible y completamente gratuito.
Mauricio invita además a compartirlo libremente entre amigos, vecinos, estudiantes, jardineros, maestros o cualquier persona que tenga curiosidad por la naturaleza que nos rodea. El catálogo no tiene costo ni condiciones: es un regalo, igual que las plantas que documenta.
La iniciativa promueve la circulación libre del conocimiento. El autor invita a compartir el documento con otras personas interesadas, fortaleciendo así una red informal de aprendizaje en torno a la naturaleza urbana. En este gesto, el fanzine se acerca a prácticas colaborativas y pedagógicas que buscan reconectar a los habitantes con su entorno inmediato.
Una mirada nueva sobre el paisaje de todos los días
Las arvenses y ruderales no eligieron los espacios que habitan, simplemente los encontraron y los aprovecharon. En cierta medida, hacen lo mismo que los habitantes de una ciudad: adaptarse, persistir y encontrar la manera de florecer en condiciones que no siempre son las ideales.
Reconocerlas no requiere ser biólogo ni botánico. Solo hace falta un poco de atención. La próxima vez que salgas a caminar por Medellín o por cualquier municipio del Valle de Aburrá, mira hacia abajo. Es muy probable que haya algo interesante creciendo ahí, esperando ser visto.
Otras grafías
El giro práctico de la investigación creación
Este 2 de diciembre de 2026 a las 6:00 p. m., se llevará a cabo un espacio de presentación de avances de investigación–creación en la Universidad de Antioquia, en el marco del Doctorado en Comunicaciones y Narrativas de la Facultad de Comunicaciones y Filología.
El encuentro hace parte de las actividades del Laboratorio 1, donde estudiantes del programa compartirán sus procesos investigativos en curso, abordando diversas perspectivas sobre comunicaciones y narrativas desde las artes, el sonido, el deporte, el cine, el cuerpo, el reciclaje, y las inscripciones gráficas. Entre las presentaciones, se destaca el avance del proyecto que indaga por las disputas en el espacio público a partir de acciones directas de graffiti político denominado Bloques de poder / El fermento de la imagen.
La investigación se centra en dos consignas de acciones directas creativas de resistencia visual que han marcado el paisaje urbano reciente: “Nos están matando” y “El arte no se calla”. Estas expresiones, inscritas en muros de la ciudad entre 2020 y 2025, son abordadas como prácticas de intervención y luchas estéticas y disputas comunicativas que tensionan el orden visual, político y simbólico del territorio y lo público. Desde esta perspectiva, el graffiti se entiende como una forma de enunciación que produce sentido, memoria y posicionamiento frente a contextos de conflictividad social.
El espacio busca generar un diálogo abierto en torno a estas prácticas, permitiendo a los asistentes conocer de cerca los procesos de investigación–creación y las preguntas que los atraviesan. Más que una presentación cerrada, se plantea como un momento de intercambio donde el pensamiento se construye colectivamente.
La invitación está abierta a quienes estén interesados en el cruce entre investigación creación, arte urbano, investigación y narrativas contemporáneas, en un contexto donde las imágenes y las palabras continúan disputando el significado de la ciudad.
Cultura Punk en Medellín
3652 Días de ruido: toques, fotos y memorias
El proyecto articula distintos lenguajes y formatos para narrar una misma historia en una páginas web que expande la expo (https://3652diasderuido.net). Su núcleo es el archivo fotográfico construido por Luis Herrera, pero este dialoga con un conjunto de dispositivos que amplían la experiencia y permiten comprender el ruido como una práctica cultural.
Entre ellos se encuentra un mapeo por año de los toques, un repositorio de canciones, una colección de volantes, la galería de fotos y el fanzine, una publicación independiente que reúne fotografías, textos, reflexiones y ejercicios alrededor del concepto de ruido entendido como una forma de tejer memorias y caminos de resistencia.
Finalmente, el proyecto incorpora una dimensión performativa a través del "Toke", una activación sonora para la inauguración y el cierre del acontecimiento, en la que la investigación vuelve al lugar del que proviene: el encuentro entre personas, bandas y comunidades. En espacios como Casa Taller Des-Tiempo y El Hormiguero, la exposición se transforma por medio de los espacios de mediación, como el parche Coctel explosivo, siendo la imagen y la música inspiradores de nuevas narrativas y memorias.
Uno de los mayores aportes de 3652 Días de Ruido es demostrar que la investigación también puede construirse desde la recolecta, la solidaridad, colectivos y archivos que producen las propias comunidades. Las fotografías constituyeron la oportunidad de un trabajo colaborativo y de un acervo etnográfico que permite comprender cómo las culturas subterráneas crean sus propios lugares de encuentro, sus formas de organización y sus maneras de vivir recordando.
Fanzine de la exposición y la web. 2025
Latidos
Pulsaciones: Pastwo Mesk
A los diez u once años, Pastwo encontró en las clases de graffiti
con el Shamo la vía para canalizar la rebeldía que lo definía en el colegio. Lo
que comenzó como una práctica de "hacer el daño" se transformó en una
pasión cimentada en el hip hop y la influencia del punk, impulsada por
la mentalidad y libertad que su madre Vicky Castro y su tía Piedad Castro, fundadoras
de la agrupación de punk Fértil Miseria en 1990.
Pastwo es un escritor de graffiti por convicción, diseñador
gráfico y artista urbano desde el 2014, dedicado a pintar sus letras y piezas
de manera legitima, por comisiones y
contratos. Su foco está en la gráfica y la técnica, no en el contexto social o
político, y su estilo utiliza una sobreexplotación de color, decantándose por
paletas saturadas (colores primarios y fuertes) para generar un impacto visual
potente que "deslumbre" a quien lo observe.
Él crea su propio estilo gráfico urbano de letras a través
de años de composición y práctica constante. Esta pasión y disciplina le han permitido un flujo de trabajo
significativo donde destaca por su estilo, su carrera y los contactos y
relaciones construidas en la calle y el mundo urbano.
Pastwo ha consolidado su carrera principalmente en el ámbito nacional. Su participación más reciente es un mural de gran formato en el edificio Ecci (Avenida Oriental), parte de la Bienal Latidos, donde rinde homenaje a su madre Vicky Castro. Mira parte del proceso aquí
Su espíritu inquieto lo ha llevado a entrar en otros campos
del arte urbano, creando la marca de moda colombiana Roof toop💎
(@rooftoop_colombia) la cual se ha posicionado fuertemente en el nicho del streetwear,
ofreciendo un estilo urbano, contemporáneo y callejero que resuena con la
cultura juvenil. La marca se especializa en la creación de prendas de vestir
informales y distintivas, como camisetas chaquetas, gorras y accesorios, que reflejan la influencia del skate, el hip-hop y el
graffiti sin permisos, fusionando comodidad y rebeldía, para expresar identidad
a través de un vestuario moderno y con carácter.
Visualiza la charla virtual Pulsaciones. Conexiones y ritmos vitales, o da clic
Latidos
Pulsaciones: Kozte
A Kozte le gustó dibujar desde niño; empezó el graffiti de letras en el colegio y se formó como Diseñador Gráfico. Empezó a pintar murales en las casas de sus familiares y alrededor del barrio donde vivía. Un punto de inflexión significativo en su proceso de profesionalización fue una convocatoria de arte urbano, dónde, aún sin experiencia, entró a conocer la escena, materiales (aerosol) y a definir su camino.
Mi obra se distingue por una fusión de técnicas que integran elementos del muralismo y el graffiti tradicional con recursos del arte contemporáneo, logrando un lenguaje visual dinámico y altamente expresivo. Esta experimentación técnica se complementa con una fuerte narrativa visual que invita a la reflexión y al reconocimiento de la diversidad humana.
Mi trabajo se caracteriza por una profunda sensibilidad social y una clara intención de visibilizar a personas y comunidades que suelen pasar desapercibidas en el entramado de la sociedad contemporánea. En este sentido, mis retratos intensamente contrastados y el uso intencional de paletas de colores saturados actúan como reflectores sobre las culturas retratadas, elevando su valor simbólico y resaltando su papel dentro del ecosistema global.
Latidos
Bienal de graffiti y arte urbano de Medellín
!Artistas seleccionados para intervención en bajo de puente Avenida Guayabal!

Pepe 96 accionando. 2 de septiembre de 2017. Fotografía: Víctor Jiménez
El equipo de Arte Urbano de la Agencia APP comparte el viernes 7 de noviembre a las 7 p. m. el Informe de evaluación y selección correspondiente a la Invitación No. 5 de la Bienal LATIDOS 2025, destinada a intervenir el bajo del puente de la Avenida Guayabal con Calle 10, en el marco de la Galería Guayabal Fase 2.
El documento incluye el listado completo de artistas habilitados, no habilitados y seleccionados, junto con los puntajes asignados por el Banco de Artistas y las fechas de las próximas actividades. Se estableció que cualquier observación al informe se recibiría hasta el 9 de noviembre a las 8:00 p.m., a través del correo arteurbano@app.gov.co.
Entre los artistas seleccionados destacan nombres de alta trayectoria como Mr. Shifo (Graffiti) y Pepe96 (Graffiti); la mediana trayectoria estuvo representada por Chosen y Omer en graffiti, y Juanos y Fluffy Rabbit en muralismo; mientras que la emergente incluyó a Don Juan y Primitivo, mostrando la diversidad de miradas, estilos y trayectorias que convergen en la escena artística de ComuniGraff. Para conocer el informe completo da clic aquí
La intervención artística se desarrollará en las columnas del bajo del puente, integrando ocho obras individuales que transformarán este espacio vial en un corredor de arte, identidad y movilidad segura. Cada artista contará con autonomía creativa, bajo el acompañamiento de la Dirección Artística de la Bienal LATIDOS, asegurando coherencia curatorial y armonía visual con el entorno urbano de la Galería Guayabal Fase 2.
Este momento simboliza el cierre de las convocatorias públicas de LATIDOS 2025, consolidando un acontecimiento hito del siglo XXI donde el arte urbano se materializó como un espacio de encuentro, diálogo y visibilidad para los artistas locales. El proceso refuerza el carácter de un proyecto colectivo de arte urbano, que visibiliza la creatividad y la fuerza de los barrios y comunas, transformando a Medellín en un Museo a cielo abierto de rutas y galerías de Arte Urbano.
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| Pepe 96 accionando. 2 de septiembre de 2017. Fotografía: Víctor Jiménez |
Latidos
Bienal de graffiti y arte urbano de Medellín
!Se abre convocatoria pública para intervención en bajo de puente Avenida Guayabal!El equipo de Arte Urbano de la Agencia APP abrió la Invitación No. 5 de la Bienal LATIDOS 2025, destinada a intervenir el bajo del puente de la Avenida Guayabal con Calle 10, en alianza con la Secretaría de Infraestructura Física.
Esta convocatoria se dirigió a los artistas del Banco de Artistas Urbanos Gráficos de Medellín, incluyendo categorías de alta, mediana y emergente trayectoria, y se concibió como una de las últimas oportunidades de participación pública de la bienal en esta edición.
Para esta intervención se seleccionarán ocho (8) artistas con el siguiente perfil:- 2 artistas de alta trayectoria en graffiti
- 2 artistas de mediana trayectoria en graffiti
- 2 artistas de mediana trayectoria en muralismo
- 1 artista emergente en graffiti
- 1 artista emergente en muralismo
La intervención del Bajo de Puente de la Avenida Guayabal con Calle 10 marca un nuevo hito dentro de la Galería Guayabal, un corredor artístico que articula el arte urbano con la naturaleza, la movilidad y la memoria industrial del sur de Medellín. En este punto convergen la historia del trabajo, los paisajes del río y la fuerza del graffiti, que ha hecho de Guayabal un territorio clave en la evolución estética del arte urbano gráfico de la ciudad.
Cada obra debe ser individual y de creación libre, asignada por la Dirección Artística según la trayectoria de cada participante. La convocatoria estableció fechas precisas para asegurar transparencia y organización: las inscripciones comenzaron el 5 de noviembre y cerrará el 7 de noviembre a primera hora, para tener los resultados de los seleccionados en la noche. Las intervenciones artísticas se ejecutarán del 21 al 26 de noviembre, consolidando estos muros como un espacio de expresión y registro de la creatividad urbana, que abren o cierran, la Galería Guayabal.
Para garantizar el acceso a la información y facilitar la participación, se compartieron los documentos de referencia y las herramientas de inscripción: la Invitación No. 5 – PDF, el listado de muros disponibles y el formulario de inscripción.
Esta convocatoria queda registrada en la memoria de la Bienal LATIDOS como un hito de participación artística, reflejando la fuerza y diversidad del arte urbano en Medellín. Además, representa la última convocatoria pública de la bienal en su primer ciclo en el 2025, cerrando un capítulo de intervenciones en el que más de 50 artistas transformaron la ciudad en una galería viva, en un museo a cielo abierto, donde los muros son testigos del pulso creativo de los artistas y un Distrito creativo, artístico y cultural.
- 2 artistas de alta trayectoria en graffiti
- 2 artistas de mediana trayectoria en graffiti
- 2 artistas de mediana trayectoria en muralismo
- 1 artista emergente en graffiti
- 1 artista emergente en muralismo
Latidos
Pulsaciones: Leo2
A los catorce años, Leo2 encontró en los muros una forma propia de respirar. No pintaba para escapar, sino para entender lo que lo rodeaba y quizás hacerse uno.
En las noches y los días en Angelópolis (Antioquia) y luego en las calles de Medellín y otras ciudades aprendió a leer las calles, a descifrar su pulso, a reconocer a otros escritores que también hablaban con letras y color. Desde entonces, su inspiración ha estado ligada a ese acto de caminar, observar, dejarse afectar y ver en los muros.
Al final creo que la calle es mi gran inspiración. De ahí he sacado la mayor parte de mis ideas. Pintar y estar presente en ella es lo que me ha movido a seguir pintando todos estos años.
Esa relación orgánica con el espacio público define su obra: un diálogo entre el grafiti y el paisaje, entre la memoria urbana y la intención que radica en el yo de hacerse notar.
El estilo que representa surge a partir de la fluidez de los tags, los dinámicos y complejos trazos de la escritura salvaje de letras, acompañado de fondos inspirados en la naturaleza fantástica y los bellos paisajes colombianos donde la fauna y la flora son temas recurrentes, enmarcados en arboledas coloridas teñidas del amarillo profundo de los guayacanes.
La calle es su aula, su taller y su galería. Allí sus prácticas gráficas y visuales se hacen escritura y cuerpo: se comparte, se discute, se borra, se lucha, se vuelve a pintar.
El graffiti para Leo2 es "una pasión y forma de posicionamiento que le permite superarse y estar seguro desde un lugar de enunciación que lo hace sentir cómodo", viviendo un intenso ahora. En sus obras y piezas se conserva su raíz nómada y su espíritu libre, pero también nos invita a la contemplación. En su trabajo, la calle es territorio que late con lo afectivo, lo autoral, lo abstracto y el presente.
Aunque así mismo y para la comunidad se reconoce como un graffitero tradicional, su trabajo esta en esa frontera entre el grafiti y la pintura mural contemporánea. Su dominio del las letras de estilos salvajes y codificados concretan lo formal al convertir la letra en territorio, la palabra en paisaje, y el tag en fondo o cielo.
Recomendaciones
- Reel en Instagram (Comienzos): https://www.instagram.com/reel/C2Xkki5rSWb/
- Reel en Instagram (Del aeropuerto a la calle): https://www.instagram.com/reel/C8mxsmmvO2B/
- Reel en Instagram (Puerto Rico en New York): https://www.instagram.com/reel/C_I-PtHPSCM/
- Reel en Instagram (Pintando en canalizaciones): https://www.instagram.com/reel/CqEfsuUDHx5/
- Trailer de película “Casa de la Nada”: https://youtu.be/thk3jE5XDTQ
- Documental sobre Banksy y la definición del arte urbano: https://youtu.be/hOhw0VjMNG0
- Mapa del espacio “Morgan District Walls”, del que Leo2 es coadministrador con su crew: https://maps.app.goo.gl/KnsSnBUdcQzQSQsY8?g_st=ipc
La Ciudad Graffiti
Nos están robando el horizonte
Cocina y comida
Del Oído al Paladar: Cuando Guapi y el Pacífico suenan en el barrio y La Ladera
Hay encuentros que desafían la geografía. El jueves 30 de octubre de 2025, la Sala Mi Barrio del Parque Biblioteca La Ladera en Medellín se transformó en un territorio del Pacífico colombiano. Del fogón al piano, del manglar a la montaña, los saberes y sabores de Guapi viajaron hasta las comunidades de los barrios de Medellín y la biblioteca La Ladera para demostrar que la cultura no conoce fronteras cuando se comparte con generosidad y convicción.
Más de 45 personas se congregaron esa tarde para el cierre de SonoGustoso, un proyecto que durante meses documentó la riqueza culinaria de Guapi a través de las voces de sus mujeres sabedoras. Entre los asistentes había 15 jóvenes curiosos, 10 adultos en plenitud de la vida, 20 adultos mayores con sus propias memorias y perspectivas del Pacífico, y 3 o 4 niños que descubrían por primera vez los sabores y sonidos de un territorio lejano pero cercano en su esencia.
Cuando el Pacífico suena a piano: el primer toque
El evento comenzó de la manera más apropiada posible: con música. Antes de las palabras, antes de las explicaciones, antes de cualquier concepto, estaba el sonido puro del Pacífico traducido a piano y voz.Yao & Crissbeth abrieron la tarde con su propuesta "Pacífico a piano y voz": una intervención que podría parecer contradictoria (el piano no es instrumento tradicional del Pacífico) pero que resultó profundamente coherente. Los ritmos afropacíficos traducidos a teclas de piano, guasá y caja mantuvieron su alma intacta. La voz de Crissbeth se elevó con la fuerza de los cantos ancestrales, los arrullos que mecen la vida, los alabaos que despiden a los muertos, las coplas de los viejos que cuentan historias de amor y dan enseñanzas de las resistencias.
Este primer toque fue fundamental: preparó los corazones antes que las mentes. Los adultos mayores comenzaron a moverse en sus sillas, varios reconociendo melodías que conocían desde niños. Los jóvenes, inicialmente en sus celulares, fueron dejándolos de lado para aplaudir e integrarse en los coros. Los niños, inquietos, se movieron con los sonidos.
La música creó el ambiente perfecto: un territorio emocional compartido desde donde comenzar el viaje hacia Guapi.
La palabra del director: contexto y compromiso
Pero más allá de los aspectos técnicos, el director compartió la filosofía detrás del proyecto: el reconocimiento de que los saberes culinarios tradicionales son patrimonio cultural inmaterial invaluable, que las voces de las mujeres sabedoras merecen ser amplificadas, que la fundación Chiyangua y la cocina del Pacífico tiene mucho que enseñarnos sobre soberanía alimentaria, sostenibilidad, biodiversidad y resistencia cultural.
Habló de las azoteas como espacios de autonomía, de los fogones como altares de abundancia, de las recetas como documentos. Habló con pasión y emoción de un sonidista que le cuesta dirigirse a los demás, explicando el proceso de documentación sonora, la importancia de crear repositorios accesibles, el valor de proyectos que ponen en diálogo territorios aparentemente distantes como Guapi y Medellín.
Los asistentes escucharon con atención. Para muchos, era la primera vez que oían hablar de la cocina tradicional no como folklore pintoresco sino como conocimiento local, práctica política y acto de resistencia. Las caras reflejaban sorpresa, reconocimiento, algunos asentimientos de quienes ya intuían estas conexiones.
Un viaje sonoro colectivo: escuchando juntos
En la sala, el silencio respetuoso se llenó con las voces de Teófila Betancurt, Marcelina Solís y otras matronas hablando del futuro de la cocina guapireña. Resonaron las reflexiones sobre la transmisión de saberes de las mujeres de la Fundación Chiyangua.
Los 20 adultos mayores presentes reconocían en esas voces ecos de sus propias madres y abuelas. Varios de ellos son migrantes que llegaron a Medellín décadas atrás, y en cada relato parecía encontraban fragmentos de su propia historia, sabores que creían olvidados, técnicas que pensaban perdidas. Algunas lágrimas discretas rodaron por mejillas curtidas.
Los 15 jóvenes se mostraron especialmente cautivados. Para muchos de ellos, criados en contextos urbanos alejados de las cocinas tradicionales, escuchar a una persona joven como el director hablar y luego escuchar su manera de valorar estas formas identitarias y culturales por medio de narrativas digitales, despertó interés y sorpresa.
Ruby: cuando el saber se hace vianda
El conversatorio de cierre demostró que el conocimiento no fluye en una sola dirección: de Guapi a Medellín, de las sabedoras a los aprendices, de las cocineras a los comensales. Fluye en múltiples direcciones cuando se crea un espacio genuino de intercambio. Ruby aprendió de las experiencias de los asistentes presentes, todos nos deleitamos con las músicas del agua del Pacífico, el director recibió retroalimentación valiosa sobre el proyecto, les asistentes se educaron mutuamente.
Del oído al paladar: un viaje completo
La estructura del evento no fue casualidad. Siguió la lógica natural de cómo los humanos aprendemos y nos conectamos con nuevas realidades culturales:Primero, la música: el lenguaje universal que no requiere traducción, que llega directo a las emociones, que prepara el terreno.
Segundo, el contexto: las palabras que explican, que sitúan, que dan marcos de comprensión.
Tercero, las voces: los testimonios directos de quienes viven esos saberes, la documentación sonora que preserva memorias por medio de narrativas digitales, para el cado el docupodcast.
Cuarto, la encarnación: Ruby trayendo todo eso al presente inmediato, haciendo que lo documentado se vuelva experiencia viva.
Quinto, la degustación: el espacio donde todos aportan, donde el conocimiento se construye colectivamente en la celebración de compartir la comida.
Este recorrido llevó a los asistentes del oído al paladar, del concepto a la experiencia, de Guapi a La Ladera sin salir de la sala pero viajando completamente.
Más de 45 personas, una comunidad temporal
La diversidad de asistentes fue uno de los mayores logros del evento. 15 jóvenes que representan el futuro y la renovación. 20 adultos mayores que traen la experiencia. 10 adultos en plenitud de vida que pueden tender puentes entre generaciones. 3 o 4 niños que apenas comienzan a construir sus referentes culturales.
Esta mezcla generacional convirtió la Sala Mi Barrio en una comunidad temporal pero real, donde todos tenían algo que aportar y algo que aprender. Fue, en pequeña escala, lo que la cocina tradicional genera cuando funciona bien: comunidad.
Historias de conciencia, cocina y comida
El título del evento cobró pleno sentido. "SonoGustoso: Conciencia, cocina y comida guapireña". La conciencia se construyó a lo largo de toda la tarde: desde la música que despertó la sensibilidad, pasando por la contextualización que abrió la comprensión, los testimonios que generaron empatía, hasta Ruby que personificó la dignidad del oficio culinario.
La cocina se presentó en múltiples formas: como sonido en los podcasts e intervenciones sonoras, como imagen en los cantos, como proceso en vivo con Ruby, como concepto en el conversatorio.
La comida dejó de ser abstracción para convertirse en experiencia concreta: las viandas y degustaciones que Ruby preparó cerraron el círculo, demostrando que todo ese viaje teórico y emocional tiene una materialidad deliciosa, nutritiva, real.
Un cierre que abre caminos
El evento de socialización de SonoGustoso fue formalmente un cierre: la culminación de un proyecto de documentación que duró meses y produjo cinco episodios de podcast.
Pero todo cierre genuino es también apertura. Las más de 45 personas que salieron de La Ladera esa tarde llevaron consigo algo nuevo: conocimientos sobre cocina guapireña que las mujeres de la Fundación Chiyangua y Ruby habían compartido generosamente, reflexiones sobre patrimonio cultural, música que les quedó sonando en la cabeza, sabores reales en el paladar que confirmaban todo lo que habían escuchado, ganas de aprender más, curiosidad por conocer Guapi.
La energía que se genera cuando la cultura se comparte genuinamente es inagotable. Y esa tarde en La Ladera se demostró que los saberes tradicionales más que reliquias del pasado son herramientas para el presente y semillas para el futuro. Que la cocina del Pacífico tiene mucho que enseñarnos sobre sostenibilidad, comunidad, identidad y resistencia. Que vale la pena escuchar las voces de las sabedoras, ver el trabajo de sus manos, probar el resultado de su conocimiento, sentir la música de su territorio.
SonoGustoso es un proyecto de Sebatián Alarcón "Boom Pollo", Víctor Hugo Jiménez Durango y la Fundación Chiyangua que documenta los saberes y sabores de Guapi, Cauca. Todos los episodios del podcast, están disponibles para quien quiera emprender su propio viaje del oído al paladar, del fogón al piano, de Guapi hasta donde sea que estés leyendo estas palabras, a través de YouTube, búscanos.
La Ciudad Graffiti
El graffiti en la encrucijada ¿Cooptación?
| Letras y frailejones. Obra de Ghetto. Parque de la conservación. Galería Guayabal. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025. |
En Medellín estamos viviendo un momento que merece ser leído con cuidado.
El graffiti lettering, históricamente marginado o tratado como vandalismo, por fin está entrando al gran formato y a espacios públicos y privados a través de la institución. No es un detalle menor que escritores estén pintando culatas completas de edificios, con letras gigantes y estilos propios. Eso, sin duda, representa una conquista simbólica: el graffiti deja de ser tolerado en la esquina para ser visible en el skyline.
Pero, al mismo tiempo —y esa es la contradicción que no podemos evitar nombrar—, en espacios como el Parque de la Conservación el graffiti entra con una condición: estar ahí, sí, pero bajo un marco previamente definido. Se le permite aparecer, pero no ejercer su potencia plena. Se acepta el lettering, pero usado como barrera, como “cordón de seguridad visual” para que el resto del espacio siga siendo exactamente igual a lo que ya era: una gráfica amable, animalista, sin riesgo conceptual y estéticamente idéntica a la de hace cinco o seis años. Es decir: se avanza en presencia, pero no necesariamente en sentido.
| Ocelote Albina. Obra de Chos. Parque de la conservación. Galería Guayabal. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025. |
Lo que se llama “obra concertada” funciona, en parte, como legitimación y, en parte, como control. Se incluye al artista y al escritor, pero dentro de un diseño ya decidido. Hay participación, pero condicionada. Se amplía la nómina, pero no el campo de posibilidades estéticas. El graffiti no fue invitado a transformar el espacio: fue invitado a blindarlo.
Y basta contrastar con otro caso: el proyecto de Gaseosas Lux. Ahí no hubo “manual de zoología visual”. No hubo instrucciones temáticas ni curadurías de baja intensidad que camuflan dirección. Hubo libertad real. ¿Resultado? Una masterpiece que no busca encajar en una narrativa institucional, sino ampliar el lenguaje del artista y del escritor.
| Universo Graffiti. Pieza maestra en la fachada de la planta de Gaseosas Luz. Galería Guayabal. Fotografía Víctor Jiménez. 2025. |
| Más de 5 animales. Obra de Cereso Monkey. Parque de la conservación. Galería Guayabal. Fotografía cortesía Agencia APP. 2025. |
| Letras y coral. Obra de Barto Scribba. Parque de la conservación. Galería Guayabal. Fotografía Barto. 2025. |
